blogeditor · 1 de noviembre de 2012
Por: Dr. Francisco J. Guerrero Aguirre
Los días 15 y 16 de octubre, se llevó a cabo el Seminario El Modelo de Voto de los Mexicanos Residentes en el Extranjero: Perspectivas de Reforma, el cual fue organizado por el Instituto Federal Electoral (IFE), en conjunto con el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM (IIJ) y el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE). Este foro fue parte de un ejercicio de sistematización de la experiencia del voto de los connacionales en el extranjero para el Proceso Electoral Federal 2011-2012; incluyó un estudio integral con eventuales ajustes al mecanismo de voto en el exterior y propuestas de modificación legal, elaborado por estas prestigiadas instituciones académicas.
A este Seminario asistimos consejeros electorales, legisladores, académicos y expertos nacionales e internacionales en materia electoral y derechos humanos; líderes de organizaciones de migrantes; funcionarios del IFE, entre otros, quienes desde nuestra experiencia y ámbito de acción, discutimos el resultado del voto extraterritorial organizado por el IFE en 2006 y 2012; al igual que el marco legal vigente que regula el sufragio de los mexicanos que residen en otros países, así como las posibles y necesarias modificaciones para modernizar y ajustar el modelo a los tiempos actuales.
Sin duda, el foro brindó un espacio para escuchar y analizar las múltiples observaciones y propuestas de todos estos expertos, que significan importantes aportaciones. Además, fue éste el lugar y el momento propicio, para que los consejeros y funcionarios del IFE que estuvimos directa y estrechamente vinculados con este noble proyecto -desde 2010, con la aprobación del presupuesto, y a partir de enero de 2011, con la creación de la Comisión del Voto de los Mexicanos Residentes en el Extranjero y de la Coordinación del Voto- tuviéramos la oportunidad de compartir todo el conocimiento adquirido.
Con base en la complejidad que significó la elección presidencial extra fronteras para este 2012, en la que cual tuve el honor de participar en su organización, me permití refrendar mi postura como Presidente de la Comisión del Voto de los Mexicanos en el Extranjero, pues no obstante que la pasada elección nos dejó grandes aprendizajes, lecciones y se obtuvo un resultado favorable en términos generales, nos enfrentamos a las limitaciones propias de un modelo de voto postal, complejo, lento y costoso.
Aún así y en un afán que permitiera incrementar la participación de nuestros paisanos, se adoptaron medidas para simplificar los trámites, se abrieron canales de comunicación, promoción y vinculación con los mexicanos en el extranjero, utilizándose por primera vez plataformas electrónicas como Google, YouTube y redes sociales en internet. Además, se apoyó al Instituto Electoral del Distrito Federal para realizar la inscripción de los ciudadanos del Distrito Federal en su proceso del voto chilango, entre otras medidas.
En esta tesitura y así lo expresé durante el Seminario, mantengo la premisa que el modelo aprobado en el año 2005 de voto postal, es un modelo agotado que ya no es funcional y reclama ser modificado, principalmente, a la luz de la necesidad de abandonar mitos, temores y falacias -muchas veces infundados-, sobre el sufragio en el extranjero.
Como observador electoral, he tenido la oportunidad de presenciar diferentes procesos electorales en diversos países del mundo, entre ellos se encuentran dos experiencias de Latinoamérica, Colombia y el reciente caso de Venezuela, en los cuales pude percibir que el mecanismo de voto fuera de su país es ágil y moderno, y que el caso de México, en la actualidad, forma parte de una minoría de naciones que utilizan un modelo de voto postal certificado.
Es por ello, que resulta inverosímil y anacrónico, que en una época de alta tecnología y de voto electrónico a distancia, nuestros paisanos, todavía tengan que enviarlo sólo por correo.
Los cuantiosos recursos económicos que se transfieren internacionalmente todos los días vía electrónica, son una muestra de que se puede contar con absolutas medidas de seguridad y certeza para el sufragio por internet. El voto electrónico para Jefe de Gobierno del Distrito Federal, puede ser un ejemplo a seguir.
Como bien sabemos, en el vecino país del norte viven aproximadamente 12 millones de mexicanos, quienes con su trabajo han aportado a la economía mexicana recursos por 22 mil 800 millones de dólares en 2011, y casi 16 mil millones de dólares entre enero y agosto del presente año.
Esto significa una muestra clara de que el migrante quiere seguir siendo parte de su comunidad, de sus raíces, y que aunque radique en un lugar distinto a su origen, tiene el derecho a obtener su credencial para votar con fotografía desde donde se encuentre y no tener que regresar necesariamente a México para obtenerla; por lo tanto, sería benéfico que el IFE reciba atribuciones para credencializar desde el extranjero, con el domicilio real en el cual se está radicando.
Por otro lado el IFE podría, considerando su autonomía constitucional, acordar con la Secretaría de Relaciones Exteriores un Convenio que permita el voto en embajadas y consulados, a través de un esquema de sufragio mixto, ya sea presencial y/o a través de mecanismos electrónicos, en aquellas ciudades en donde la comunidad de mexicanos es numerosa; como lo hacen otros países.
Recordemos que en el Proceso Electoral Federal de este año, se obtuvo una positiva colaboración con la Cancillería, mediante un programa de consultores, los cuales fueron contratados por el IFE, para que estuviesen en las representaciones consulares a fin de coadyuvar en el llenado de la Solicitud de Inscripción a la Lista Nominal a nuestros paisanos.
Por otra parte, es indispensable reducir significativamente el lapso de tiempo para inscribirse en la Lista Nominal, ya que se tiene un vacío de cinco meses previo a la jornada electoral. Resulta absurdo que nuestros connacionales tengan como fecha límite hasta el mes de enero del año electoral y adicionalmente, tengan que votar meses antes que los mexicanos que vivimos en territorio nacional.
En este evento, de igual forma sugerí revisar la prohibición para realizar campañas políticas en el extranjero, a fin de brindar a nuestros connacionales, herramientas cognoscitivas que les permitan emitir un voto más informado y razonado, pues mientras varias naciones latinoamericanas realizan campañas en otros países, el nuestro está impedido para llevar a cabo este tipo de promoción política.
Por último, rescatando que los representantes de todos los partidos políticos han mostraron interés y han asumido su disposición para impulsar una reforma al voto en el extranjero, considero urgente y necesario que se legisle para que todo ciudadano que en algún momento transite por la experiencia de radicar en el exterior, y decida ejercer su derecho político más importante, pueda hacerlo de forma sencilla y ágil.
*Dr. Francisco J. Guerrero Aguirre, Consejero Electoral del IFE.