El mito de las donaciones

blogeditor · 13 de mayo de 2014

El mito de las donaciones

En el país está muy extendida la leyenda urbana, verdadero mito, de que las empresas y personas con muchos recursos recurren al mecanismo de la donación para evadir el pago de los impuestos.

En contra de esa percepción muy generalizada hay que decir que eso no es así y a continuación ofrezco datos para demostrar que el mito no se sostiene.

La ley es muy clara, estricta y para el caso muy difícil de evadir. Ésta establece que lo único que se puede deducir son los donativos que no rebasen el 7.0% del ingreso acumulado de una persona física y el 7.0% de la utilidad fiscal de una empresa.

De esta manera si una persona tiene ingresos acumulables anuales de 1 millón de pesos sus donativos deducibles no podrán ser mayores de 70,000.00 pesos en el año. Esto es no más del 7.0%.

Por la cantidad restante, los 930,000.00 pesos, para el caso del ejemplo que aquí se propone, se deberá pagar la totalidad de los impuestos establecidos por la ley.

Además, para que ese 7.0 por ciento sea deducible sólo se podrá donar a una “institución donataria” que son aquellas que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) otorga esta condición.

En el 2013 gozaban de esta posibilidad en todo el país 6,893 instituciones. Y de éstas, 2,059, un poco menos de la tercera parte de las mismas, se concentran en la Ciudad de México.

Todavía más, la ley establece que el donante, para evitar cualquier posible mal uso de esta prerrogativa, no podrá recibir a cambio ningún servicio o producto de la organización a la que se dona.

Los donativos, para garantizar la total transparencia, a partir de los 2,000.00 pesos sólo podrán hacerse mediante cheque, tarjetas bancarias o transferencias electrónicas.

[contextly_sidebar id=”3b030e155fc3f15f104b31c1d9080ac7″]La realidad es que en México, a diferencia de otros países, la ley no estimula ni promueve las donaciones. Está diseñada precisamente para inhibirla.

Los donativos ayudan a sostener a organizaciones que ofrecen servicios fundamentales para la sociedad, sobre todo con los sectores más desfavorecidos, que el gobierno en muchos casos no otorga.

El gobierno por eso mismo, si no otorga financiamiento a esas organizaciones, cosa que ocurre en otros países, debería favorecer y premiar la práctica de los donativos de las empresas y de las personas físicas.

 

 

@RubenAguilar