alejandrohopeeditor · 13 de marzo de 2013
El viernes pasado, a través de un comunicado conjunto de SEGOB, PGR, Comisión Nacional de Seguridad, SEDENA y SEMAR (nótese que Gobernación y la inexistente CNS son presentados como entes distintos), se hizo público un “informe federal de datos preliminares en materia de seguridad”. Entre otras cosas, el documento señaló que en febrero se registraron 914 “homicidios dolosos relacionados a delitos federales” (el mes pasado, los denominaron “homicidios dolosos vinculados a la delincuencia organizada”). El total mensual fue, según los autores del informe, “el número más bajo reportado en los últimos 40 meses.”
Ese dato probablemente sea correcto, pero requiere algunos elementos de contexto:
En resumen, es muy pronto para cacarear el huevo y más aún en un mes atípico. Las estadísticas delictivas son como (algunos) futbolistas: apenas se les hace un elogio, viene la pifia. Y en este caso, la pifia podría ser de las que cuestan partidos.
Nota con atenta solicitud al gobierno federal: dejen ya de criminalizar a las víctimas. El mes pasado, llamaron “presuntos delincuentes” a 97% de las víctimas de “homicidios dolosos vinculados a la delincuencia organizada”. Carlos Puig y su servidor nos quejamos de la designación, ya que significaba regresar al tétrico “se matan entre ellos”. Medio nos hicieron caso y ahora son sólo “personas presuntamente responsables de hechos ilícitos vinculados a averiguación previa”. Suena menos feo, pero no cambia el problema: ¿en qué basan esa presunción? ¿los nombres de 852 víctimas aparecen en averiguaciones previas como presuntos responsables de un ilícito?¿Nos podrían informar cuáles son los números de identificación de cada una de esas averiguaciones previas? No es por desconfiado, pero francamente dudo que exista semejante lista.