El gobierno espía de AMLO

blogeditor · 15 de abril de 2021

El gobierno espía de AMLO

El gobierno nos espía. De acuerdo con la investigación realizada por El País, la Fiscalía General de la República (FGR), bajo el mandato de Alejandro Gertz Manero (de 2018 a la fecha), ha contratado en los dos últimos años programas para el espionaje masivo de teléfonos móviles. Ha pagado más de 112 millones de pesos para geolocalización de celulares y análisis de datos masivos. De acuerdo con la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), de marzo de 2018 a marzo de 2019 contrató una capacidad para 255 mil búsquedas, aunque solamente contó con 101 autorizaciones judiciales para ello.

Las investigaciones de El País, R3D y Reporte Índigo en distintos momentos sobre espionaje ilegal en México por autoridades gubernamentales son espeluznantes. El gobierno de Andrés Manuel, con la herencia -bien aprovechada- de Peña Nieto, tiene la capacidad de intervenir comunicaciones privadas, obtener datos guardados, geolocalizar, revisar historiales de ubicación y navegación y, si sumamos la recién aprobada reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, podrá tener acceso también a nuestros datos biométricos sin tener que pasar por ninguna resolución judicial.

¿Por qué debe preocuparnos? Por tres razones: por la autonomía cuestionada de la FGR, por el uso político de instrumentos de espionaje y por la invasión ilegal a nuestra privacidad.

Sobre la primera razón, la autonomía de la Fiscalía ha sido puesta en duda por la reacción de Gertz ante casos paradigmáticos como la negación a investigar al General Salvador Cienfuegos o la enjundia para impulsar la petición presidencial para juzgar a expresidentes o para promover una muy limitada Ley Orgánica de la FGR. La Fiscalía no evita ni se opone a intromisiones de López Obrador. Sigue, como cualquier integrante del gabinete, las instrucciones del presidente al pie de la letra. Ello abre la puerta a la segunda preocupación: el uso político de los instrumentos de espionaje.

En 2019, R3D y Reporte Índigo confirmaron que el mismo software que utiliza actualmente esta administración fue utilizado para espiar las campañas presidenciales de 2018, de acuerdo con un informante anónimo de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO). El uso ilegal de estos instrumentos de espionaje para fines políticos abre la posibilidad de vigilar “adversarios”, “conservadores”, “pasquines”, “esquiroles” o, en palabras sin adjetivos, a políticos de partidos de oposición, académicos, activistas, periodistas, empresarios y hasta a su propio gabinete o integrantes de su mismo partido político. En un contexto político electoral en un país con controles tan laxos para la adquisición y uso de instrumentos de espionaje, tener este equipo es preocupante y un riesgo para la gobernabilidad y la vulneración de derechos humanos.

Esto me lleva a la tercera razón: la invasión ilegal a nuestra privacidad. R3D explica que “la vigilancia masiva e indiscriminada es una medida desproporcionada y violatoria de los derechos humanos. En ningún caso, la vigilancia masiva puede ser considerada legítima por parte del Estado, ya que toda acción de este tipo debe ser focalizada, justificada por circunstancias específicas de un caso concreto”. La ley ya contempla criterios y parámetros de actuación para la vigilancia en casos concretos en el Código Nacional de Procedimientos Penales y en la Ley Federal de Delincuencia Organizada. En todos los casos media una autorización judicial. El espionaje sobre cualquier persona o colectividad sin mediar una orden judicial es ilegal. Las personas que gestionan y utilizan estos instrumentos pueden utilizarlos para fines extrajudiciales como lamentablemente ya ha sucedido.

¿Qué sigue? Primero señalarlo tanto como sea posible e impulsar una regulación urgente para limitar no sólo la adquisición de estas tecnologías, sino para endurecer los controles para su uso como medida extraordinaria y excepcional. Segundo, sumarse y apoyar a las organizaciones que investigan e impulsan acciones de incidencia en contra de la vigilancia masiva y el espionaje como R3D y Social Tic. Tercero, analizar bien por quién vas a votar el próximo 6 de junio y qué partidos buscan proteger tu privacidad y garantizar derechos humanos, y cuáles han estado dispuestos a pasar por encima de la ley y utilizar con fines políticos e ilegales el espionaje desde estructuras gubernamentales.

@luisffernandez