oneflores · 28 de junio de 2011
Por favor no se confundan. El anuncio no pretende, de ninguna forma, mentarle la madre a los usuarios del transporte colectivo. No es que el propio Gobierno diga al público que la única manera de “llegar a tiempo para convivir con la familia” sea comprar un auto y circular por los segundo pisos.
El argumento es más complejo. Según Ebrard, el principal impacto del segundo piso
“es que vamos a poder pasar los autobuses que van en la lateral, que hacen el doble del tiempo, que transportan 380 mil personas al día, (al) carril central confinado en el periférico”.
Es decir, los usuarios del transporte colectivo deben dar las gracias por este segundo piso, una majestuosa obra que será construida con sus intereses en mente. Seguramente pronto habrá letreros detallando el diseño del carril confinado del periférico, que según las cifras proporcionadas moverá a más pasajeros que la Línea 1 del Metrobús. Seguramente estos letreros mostrarán como este nuevo corredor quedará articulado con las 10 líneas de Metrobús que prometió la actual administración, y que por supuesto no dejarán de hacerse. Y seguramente pronto aparecerán otros anuncios gubernamentales en las vías más congestionadas de la ciudad, intentando persuadir a los automovilistas de que viajar en Metro o Metrobús les permitirá “llegar a tiempo”.
No puede ser de otra forma. Como queda claro en la publicidad oficial, este Gobierno está comprometido con desincentivar el uso del coche.
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