El futuro de la aviación

Rubén Aguilar · 21 de junio de 2011

El futuro de la aviación

La aviación comercial crece en todos los países del mundo a pesar de las crisis y recesiones, por la incontenible demanda de transporte rápido, seguro y eficiente, asegura John Tracy, vicepresidente y director de tecnología de Boeing.

El tráfico medio anual de pasajeros aumenta en un 5 % y el de carga en 6 %. En la actualidad hay unos 18,000 aviones comerciales, de diferentes tipos y tamaños, y en 20 años se habrá de duplicar el número para llegar a los 36,000.

Los expertos estiman que en los actuales niveles de crecimiento, que pueden todavía aumentar, se prevé que para el 2050 la demanda se satisfaga con 60,000 aviones comerciales.

La aviación genera ahora el 2 % del dióxido de carbono que se produce en el mundo, que es menor a la de otros transportes y a la generada por la calefacción, pero el aumento de la flota podría llegar a producir el doble si no se cambian las tecnologías.

El futuro de la industria está en producir más aviones, pero menos contaminantes y más económicos. ¿Cómo? La turbosina es muy cara y representa el 33 % del costo de operación de las líneas áreas. Los aviones del futuro tendrán que operar con biocombustibles.

La industria aérea tendrá que seguir invirtiendo miles de millones en investigación y desarrollo (I+D), para utilizar menos combustibles, reducir las emisiones y aumentar todavía más la seguridad. Los aviones tendrán que ser más ligeros y para eso tendrán que utilizar nuevos materiales. Existen ahora compuestos que se utilizan en algunas piezas que reducen entre el 20 % y el 40 % el peso con relación al aluminio.

Una ventaja extra de éste tipo de materiales es que no se oxidan y tienen mayor resistencia, y por eso se puede volar con la cabina a mayor presión y humedad, lo que además reduciría el cansancio de los pasajeros en los vuelos. Los motores van a tener mejoras considerables, para aguantar más el calor y mejorar su eficiencia. La meta para Boeing y la europea EADS es reducir por lo menos en 15% el consumo de combustibles y la reducción de gases efecto invernadero.