El fracaso de la investigación caso por caso

Redacción Animal Político · 20 de julio de 2022

El fracaso de la investigación caso por caso

Las violencias de los últimos 15 años desbordan las capacidades del entendimiento. Las cifras son alarmantes. Más de 50 mil casos de tortura, más de 100 mil personas permanecen desaparecidas según cifras oficiales y casi 350 mil asesinatos. Se desconoce la cifra de personas víctimas de trata, de violencia sexual y desplazadas por la violencia, que debe alcanzar el umbral de los millones.

La justicia solo es entendida en el sistema mexicano bajo la premisa del control político. Las fiscalías no solo están rebasadas, no hay voluntad política para fortalecerlas, dotarlas de independencia real ni de cambiar su lógica de operación. 

Para mantener la simulación se recurre a declaraciones vacías de contenido: “se investigará caiga quien caiga”, “se llegará hasta las últimas consecuencias”. Para mantener esta simulación se recurre a investigaciones centradas en la lógica del caso por caso. Es humanamente imposible realizar tal cantidad de investigaciones.

Sobran experiencias internacionales que apuntan en otra dirección. Por ejemplo, en Colombia, a partir de los acuerdos de paz, se creó el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición, compuesto por una Comisión de la Verdad, una unidad de búsqueda de personas desaparecidas y un mecanismo extraordinario de justicia: la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

La primera acusación de la JEP se dio contra antiguos líderes de las FARC. Responsabilizó a ochos miembros de esa dirigencia de crímenes de guerra y de lesa humanidad por los secuestros cometidos durante décadas. La investigación se sustenta en 21 mil casos. Asigna responsabilidad a los máximos responsables, por acción u omisión, de este brutal fenómeno y no se centra en los autores materiales de cada caso.

Recientemente la JEP anunció una nueva investigación. Esta incluye cerca de 170 mil delitos entre los que se encuentran 54 mil víctimas de desplazamiento forzado, 50 mil víctimas de crímenes de guerra, 48 mil víctimas de homicidio, 15 mil víctimas de desaparición forzada y más de 2 mil víctimas de violencia sexual.

Un mecanismo extraordinario de justicia que trasciende el caso a caso para investigar fenómenos y determinar crímenes internacionales como son los de guerra y lesa humanidad. En México esto hubiera requerido decenas de miles de investigaciones, que no se harán y que nunca se hubieran conectado entre sí dejando fuera el fenómeno, a sus máximos responsables, la narrativa que lo explica para poder generar pedagogía social de las violencias y diseñar políticas de no repetición.

La clase política mexicana, de todos los partidos, se ha negado a la implementación de un sistema integral de verdad, justicia, búsqueda, reparación y no repetición. Continuamos pensando en resolver lo extraordinario con instituciones ordinarias ineficaces y corruptas. Es por ello que desde sociedad civil se ha insistido en la creación de mecanismos extraordinarios verdaderamente independientes como una Comisión de la Verdad y un Mecanismo Extraordinario de Justicia que aborden fenómenos y trasciendan el caso a caso.

La violencia que vivimos alcanza umbrales de crímenes contra la humanidad mientras la respuesta del Estado es el caso por caso. Los niveles de impunidad cercanos al absoluto no descenderán sin abordar el fenómeno, lo mismo ocurre con la corrupción sistémica. Claro, para todo esto se requiere voluntad política que no se encuentra en ningún partido político.

Solo con articulación social amplia se podrá revertir esto y crear una agenda de verdad, justicia, seguridad y democracia. Mientras tanto se pretende contener la exigencia focalizando casos al tiempo que sociedad y gobierno deciden seguir simulando y apostando por la militarización, la impunidad, el olvido y la erosión democrática. ¿Hay algo más urgente que esto?

@dayan_jacobo