El factor humano

blogeditor · 22 de noviembre de 2013

El factor humano

El factor humanoEl factor humano

Graham Greene

Círculo de Lectores

Bogotá, 1979

 

 

 

La novela toma como pretexto un hecho de la vida real. En ella Maurice Castle, agente de los servicios secretos británicos, se hace también espía de la KGB soviética en tiempo del inefable Leonidas Brezhnev. Él da a los soviéticos información sobre África donde sirvió en el Foreign Office de la Gran Bretaña. Su “paso” al enemigo no lo hace por convicciones políticas, él no simpatiza con el comunismo, y tampoco porque tenga algo en contra de la Gran Bretaña.

Lo que lo motiva es devolver a la KGB el favor que le ha hecho al haber sacado con vida de Sudáfrica a su esposa e hijo, que son negros, y están siendo perseguidos por los servicios secretos del régimen racista de Sudáfrica en los peores años del aparthied. El agente doble, Maurice Castle, no teme ser descubierto y acusado de traidor por el gobierno británico sino perder a su mujer e hijo que son su única patria.

[contextly_sidebar id=”fdc0daa62d1ed5f284b24342a65f8148″]Desde el inicio la obra trasciende la trama del suspenso, propio de la literatura de espionaje, para penetrar en la condición humana (“factor humano”). La problemática que trata no tiene nada de excepcional. En eso radica su fuerza. Es la cotidianidad; el transcurso lento de lo que sucede todos los días, de las rutinas de lo ya conocido, donde sucede la acción excepcional.

En la cotidianidad y la rutina se desarrolla y surge la fuerza de la “condición humana”. Es ahí donde ocurre la gratitud y el amor. (Eso es lo que entendí o quise entender). Al final sucede lo inesperado e ilógico y, tal vez, como nueva “condición humana”, en la cotidianidad aparece la posibilidad de un nuevo amor. Es la necesidad de construir todo de nuevo, de ser de nuevo en otro lugar y situación.

@RubenAguilar