El equinoccio

blogeditor · 21 de marzo de 2014

El equinoccio

“Cuando la luna sale a cantar viene el sol y la hace callar…”

 Poesía tenochca

 

Desde hace miles de años, el día y la noche se han traído ganas. Sabedores de ello, nuestros antepasados crean el juego de pelota, Ulama, que simboliza una serie de duelos antagónicos, el día contra la noche, la vida contra la muerte, el sol contra la luna. Todo esto con la más noble y ancestral de las tradiciones: partirse el equinoccio como los dioses mandan. Y para eso nuestros antecesores prehispánicos se pintaban y se vestían solos.

No se tiene un registro oficial de las veces que el día le ganó a la noche -¡pobre, andaba en la luna!- o cuando la luna se puso grandotota como una pelotota y se despachó al equipo del sol. Y no se tiene porque lo importante en este clásico astrológico era el empate, también llamado equinoccio. El momento en que el día y la noche se enfrentan en igual de condiciones y logran tener la misma duración. Diríamos los comentaristas, “un medio tiempo para cada uno”.

En el clásico Tenochca y Mexica combaten Coyolxauhqui, luna que no se quiebra, vs Huitzilopochtli, colibrí zurdo. Los Mayas enfrentan a Ix Chel, luna carnavalera vs Kin, llamado también el sol.

[contextly_sidebar id=”fdc8f94d0a2ae4088dfc35ba36421595″]La más impactante ceremonia de inauguración se da cada 21 de Marzo. En esa fecha literalmente se presenta una alineación de puros astros y es en El monumental de Chichén Itzá que, en 45 minutos, sin tiempo de compensación, sobre la escalera norte del castillo, el sol baja en línea de siete los triángulos de luz invertidos que proyectan la sombra a la parte de abajo, imponiendo así la formación Kukulkán, quedando entonces formalmente inaugurada la temporada de primavera, el banderazo de salida para la siembra.

En ese momento, un sin fin de extranjeros, naturalizados y las más genómicas barras etnias como la ultra incienso, la chupamirto en flor, la ritual del huevo, la manta sagrada, la tezcatlipoca (madre e hija), la limpia plus, la xoloitzcuintle brava, la legión del copal, y la Tito penachito ¡alzan los brazos haciendo la ola! Unos para coger energía y otros por energía para coger. ¡Y cómo no! Si en primavera se le enciende a uno el fuego de nuevo o el fuego nuevo.

¡Ah! Les advierto, mis hijos del amerindio, que se aplicará el operativo equinoccio a todo aquel que se pase de obsidiana en las zonas arqueológicas. Así es, será entambado todo un día y toda una noche.

P.D. Ofrecemos disculpas por no hablar de Benito Juárez, pero debido a que por decreto su natalicio es itinerante, pos andábamos de puente cuando se festejó.

 

@Geo_Gonzalez