El día después de mañana

blogeditor · 1 de abril de 2020

El día después de mañana

Mañana es sólo un adverbio de tiempo.

Joan Manuel Serrat

 

Un replanteamiento viene de la mano de un nuevo trazo como guía hacia otros resultados, en espera de abrir renovados espacios de discusión. La existencia de este nuevo escenario mundial y nacional nos han mostrado los claroscuros que no habían querido tener la atención necesaria y que muchas veces se daban por “normales”. La intención de este texto es pensar en el nuevo mundo que está formándose y ante la necesidad de comprenderlo, conocerlo y enfrentarlo es necesario hacer un balance de lo que somos.

Lo que sabemos

Sin entrar en la crítica sobre la verborrea política nacional que ha demostrado deficiencias, retrasos y errores de apreciación al no fomentar un mensaje de calma, orden y congruencia, el país ya contaba con datos interesantes:

  • De acuerdo con México ¿cómo vamos? y entendiendo que la meta de crecimiento de este gobierno se estableció en 4.5% anual, el primer trimestre de 2019 tuvo un crecimiento del 0.0%, el segundo trimestre 0.1%, el tercer trimestre -0.2% y el cuarto con -0.4%, todos con respecto a los mismos periodos en el 2018. Ya sabíamos que nos acercábamos hacia un ambiente complicado y de contracción.
  • Nos encontramos ante un país fragmentado que a veces preferimos olvidar. De acuerdo con el Enadis 2017 (Encuesta Nacional sobre Discriminación) el 20.2% de la población de 18 años y más declaró haber sido discriminada en el último año por alguna característica o condición personal, tono de piel, manera de hablar, peso o estatura, forma de vestir o arreglo personal, clase social, lugar donde vive, creencias religiosas, sexo, edad y orientación sexual.
  • El 8M y 9M cambió el paradigma sobre la perspectiva de género. La libertad reclamada por las mujeres y el paro de labores simbolizan una llamada de atención surgida de los feminicidios; se han convertido los nombres en números (según cifras oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública en 2020 son 166, de acuerdo con María Salguero llevamos 184 ) sin sentar las bases para una convivencia social, donde debemos escuchar y ponernos en los zapatos de las personas.

Marzo es un mes borroso, que hasta el momento cierra con números que en darán cuenta de la magnitud de nuestro reto. Sin embargo, existen más factores a contemplar.

Lo que no queríamos saber

Las enseñanzas de este periodo muestran los elementos que debemos conocer para entender las nuevas realidades moldean la cotidianidad:

  • Más información no significa que es mejor ni de calidad. La “infobesidad” ha mostrado que la cantidad de datos que viajan en los medios tradicionales y digitales no han mejorado nuestra perspectiva, sino que envician el canal de comunicación y representan ruido para darle sentido al mensaje, y valor a los conceptos.
  • La violencia crece. Tal y como lo presenta Fondo Semillas, la cuarentena pone a las mujeres en mayor riesgo de sufrir violencia intrafamiliar al permanecer en el mismo espacio con sus agresores, al confinamiento sin redes de apoyo… y mantiene la dependencia económica; esto no solo sucede en el país, sino en el mundo entero.
  • La ciencia y el método no fueron contemplados últimamente para tomar decisiones. Se ha buscado más en las corazonadas narrativas y en las palpitaciones contextuales, dejando a un lado la certeza y confiabilidad de una realidad que existe; y para comprenderla necesitamos de la ciencia.
  • No somos una sociedad de aislamiento, somos (aún) de contacto. Este escenario ha puesto de sobremanera la posibilidad de verse al espejo y no identificarse. La reclusión para muchos ha sido la prueba de que no existen hogares sino casas y dormitorios que no representan la realidad y que no se sienten cómodos. La mayor prueba de esto es poder lidiar con nosotros mismos y aceptarnos.
  • La salud es un privilegio. Quienes son capaces de mantenerse en sus casas cuentan con las posibilidades del vivir el día y no al día. No es un derecho que sea garantizado. Estamos ante una prueba de salud mental.

Lo que nos toca

La frase “las crisis son oportunidades” ha llevado a encontrar grandes alternativas, que con el tiempo se han convertido en verdades debatibles. A pesar del hilo negativo presentado, son más las oportunidades que las barreras en esta nueva realidad:

  • El Estado no es todo, regresemos a los conceptos. La lejanía de los representantes y la visión corta de las instituciones no es barrera para construir la sociedad que cogobierna, que coopera y que coordina entre organismos. No es mantener solo el concepto de glocalidad, sino entender las particularidades de las personas para presentar algo que se ha perdido: la libertad.
  • Nuevas oportunidades de empleo. El home office y la tecnología han mostrado que los trabajos son para todos y las opciones pueden ser amplias. Se ha caído el estigma de la contratación de personas con capacidades distintas. La distancia no se mide, el prejuicio sí.
  • El derecho a la conectividad. A pesar de que muchas libertades no se mantienen a cabalidad, surge un nuevo derecho sobre el libre acceso al conocimiento. La gratuidad de plataformas y la posibilidad de conocer más sobre lo que antes tenía una licencia o un costo indica que el conocimiento es supervivencia y desarrollo.
  • El homo digitalis. La digitalización resulta de un nuevo acercamiento al entretenimiento, consumo y formación educativa a distancia. Una forma de ver al mundo a través del “purchase” o “compra aquí” para adquirir lo que sea necesario para desarrollar capacidades y satisfacer necesidades.
  • El tiempo de calidad es necesario. La libertad de movimiento y su uso para comprar, experimentar y realizar actividades de enriquecimiento personal y colectivo mantienen una estabilidad mental y emocional. Las narrativas se inventan, pero las historias de vida conmueven.

En LEXIA ponemos a las personas en el centro para escucharlas, entenderlas, para comprender a profundidad los fenómenos y aterrizar soluciones valiosas con impacto social. Las escuelas han cerrado pero la vida nos está dando la cátedra de cómo mejorar como personas; muchos locales han cerrado pero las ganas de superación no duermen. Nosotros aquí estamos, formamos sociedad… sigamos conversando.

@LexiaGlobal