El desastre brasileño

blogeditor · 17 de julio de 2014

El desastre brasileño

La derrota de Brasil frente a Alemania en la copa del mundo, el 7-1, y después frente a Holanda con un 3-0 han sido un golpe durísimo para los brasileños que soñaban con ganar su sexto mundial. Esta vez en casa.

¿Tendrá este pésimo resultado de la selección repercusiones políticas? ¿Ha sido un golpe más para la popularidad de la presidente Dilma Rousseff? ¿Evitará que la presidenta sea reelecta en octubre?

Brasil, que había ganado ya cinco copas del mundo, llevaba años preparándose para ganar este mundial. Por eso en un primer momento pensó el gobierno que no había problema en gastar lo que quisieran gastar con tal de dejar a los brasileños contentos. La fiesta mundialista sería una oportunidad más de presumir la locomotora brasileña.

Y por ello gastaron cerca de 15 mil millones de dólares. Más que en cualquier otra copa del mundo.

El resultado en términos económicos ha sido igual que lo que resultó en el plano deportivo para Brasil: un desastre.

[contextly_sidebar id=”AqCvGjzR5lBSDWgSx4FY0Cl0HbXLEHl6″]Brasil nunca había perdido un partido en casa desde 1975. Por ello era el favorito en todas las apuestas y quinielas para ganar el trofeo. El partido frente a Alemania, que sacó de manera humillante al anfitrión, obliga a remontarse 94 años atrás, a 1920, para encontrar una derrota similar para Brasil. En esa ocasión perdió 6-0 frente a Uruguay en la Copa América. La Copa del Mundo todavía tardaría una década más en existir.

Aun así, la parte logística del mundial no resultó tan desastrosa como se pensaba. Por ello la popularidad de Dilma fue subiendo conforme avanzaba el mundial. Datafolha realizó una encuesta previo al partido en contra de Alemania en donde Dilma apareció 4 puntos porcentuales arriba de lo que tenía antes del mundial.

Esa encuesta tiene a Dilma con 38 por ciento de las preferencias; muy por encima de sus contrincantes, Aécio Neves, del Partido da Social Democracia Brasileira con 20% y Eduardo Campos del Partido Socialista Brasileiro que tiene apenas un 9% de las preferencias.

La verdad es que en el tema político los resultados en el fútbol parecen tener poca influencia. En el 2002 Brasil ganó por quinta ocasión la Copa del Mundo y sin embargo el partido del presidente Fernando Henrique Cardoso perdió las elecciones. Cuatro años más tarde Brasil perdió la Copa y el Presidente Lula fue reelecto.

Lo que seguramente influirá en el resultado electoral es el tema económico en donde hemos visto a un Brasil que llevaba creciendo a tasas del 5 por ciento y ahora se pronostica un crecimiento de entre el 1 y el .7 por ciento, de acuerdo con números de Barclays en Nueva York.

La otra estrella brasileña, ejemplo para el mundo, es Petrobras, la compañía petrolera que logró un esquema de privatización modelo a imitar en el mundo. No obstante, en los últimos años hemos visto a un Petrobras que ha sufrido un descenso en su valor de mercado, pasando de 300 mil millones de dólares en 2008 a menos de 76 mil millones de dólares actualmente.

Esto escenifica de manera clara la parálisis y el mal estado de la economía brasileña.

Parece que más bien los resultados del Mundial han afectado y afectarán el estado de ánimo de los brasileños. El país ha pasado de ser la estrella en ascenso de América Latina a tener importantes problemas económicos. Y ahora, al haber tenido tan mal desempeño en el fútbol hará que en este ámbito, que es casi una religión para el país, también lleguen las inseguridades.

Un desastre para Brasil.

 

@AnaPOrdorica