blogeditor · 14 de mayo de 2015
Por Ariadna Camargo (@aricamargob)
En Mejora tu Escuela todos los días recibimos correos, llamadas y comentarios de padres de familia interesados en saber qué pueden hacer para mejorar la escuela a la que asisten sus hijos o cómo pueden resolver problemas que se dan al interior de las mismas. Las cuestiones más frecuentes van desde qué hacer si se tiene un profesor faltista, a qué instancias acudir si un niño enfrenta una situación de bullying, o cuál es la diferencia entre un Consejo Escolar de Participación y una Asociación de Padres de Familia, y cómo se conforman.
El involucramiento de los padres en las escuelas tiene un impacto positivo en el funcionamiento de los centros escolares. La UNESCO[1] ha señalado que la presencia de la comunidad en las instituciones educativas es una de las acciones clave en el combate a la corrupción en el sector educativo, aspecto muy relevante en nuestro país que tiene repercusiones en el logro de los objetivos de aprendizaje. En México, en la Ley General de Educación[2], se establecen como derechos de los padres de familia colaborar en actividades que ayuden a mejorar los aprendizajes y el funcionamiento de los centros escolares y participar en la resolución de problemáticas que surjan en la escuela. Para que el derecho a participar en la educación se haga efectivo, se requiere de una condición indispensable: acceder a la información.
[contextly_sidebar id=”zmyF4poNCk81lUMaUsIirx7kXozmkgFQ”]Lo que reflejan nuestras interacciones con padres de familia a través de Mejora tu Escuela, es que esta condición básica no se está cumpliendo. En general, desconocen que dadas las constantes ausencias de un profesor y una vez agotada la opción del diálogo con el director o directora de la escuela, este tipo de situaciones se puede solucionar a través de la intermediación del Supervisor Escolar. Esta figura tiene como una de sus funciones principales ser un enlace entre las escuelas y las secretarías de educación estatales, para que se atiendan las demandas, intereses y necesidades de los padres. En el caso específico de la violencia o acoso escolar, se puede realizar un reporte a través de líneas telefónicas que la Secretaría de Educación Pública y algunas entidades han establecido[3]. En cada uno de los casos presentados, estas dudas indican que la información sobre qué se debe hacer o con quién acudir no está llegando al nivel más elemental: los padres de familia y las escuelas.
Si queremos padres involucrados es fundamental que conozcan cuáles son los mecanismos para resolver problemáticas que afectan la educación de sus hijos, qué normas de colaboración existen y pueden repercutir en el funcionamiento diario de las escuelas, o cuál es el rol que tienen que jugar en el proceso de mejora continua del aprendizaje de sus hijos.
El derecho de los padres a la información y participación, así como su rol de aliados en la vida escolar, deben trascender el papel. Con base en nuestras experiencias, algunas recomendaciones iniciales son:
Esta tarea es de dos vías, por un lado las autoridades deben brindar la información y por el otro, los padres y sociedad en general debemos exigir que esta información llegue a nuestras manos. Una colaboración efectiva entre comunidad y escuelas, nos permitirá avanzar en el anhelo de tener una mejor educación para México.
* Ariadna Camargo es Investigadora del @IMCOmx.
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[1] UNESCO (2014). Achieving transparency in pro-poor education incentives. International Institute for Educational Planning: Paris, France.
[2] Ley General de Educación. Capítulo VII, Artículo 65.
[3] Línea SEP (01-800-11-22676) permite realizar denuncias sobre acoso y violencia escolar. Se piden algunos datos básicos como nombre de la escuela y se entrega un número de folio a través del cual se le da seguimiento al reporte.