Redacción Animal Político · 11 de octubre de 2023
En un salón atiborrado de personas, con más de 40 grados de temperatura ambiental y una sensación térmica levemente mayor, la cooperativa de pescadores de El Cuyo en Yucatán, tomó una decisión trascendental. A mano alzada, la mayoría resolvió votar a favor de que la cooperativa someta ante la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), la solicitud para crear una Zona de Refugio Pesquero (ZRP) que permita proteger juveniles de langosta espinosa, el principal recurso pesquero en este puerto.
La votación fue la cúspide de casi dos años de trabajo de los y las pescadoras de El Cuyo que, junto a asociaciones civiles como Oceana y la Alianza KananKay, autoridades estatales y científicos locales del CINVESTAV, ECOSUR y la UNAM, generaron la información necesaria para cumplir con los requisitos para presentar legalmente la solicitud de creación de una Zona de Refugio Pesquero.
Todo comenzó con una idea de la directiva de la cooperativa pesquera en El Cuyo, que vio los ejemplos de Celestún en Yucatán, y Punta Allen y Banco Chinchorro en Quintana Roo, donde las ZRP han tenido resultados positivos y cambiaron la forma en que las comunidades conciben la pesca.
En El Cuyo, las y los pescadores quieren proteger su principal recurso pesquero: la langosta espinosa. Ellos saben que cada vez es necesario ir más lejos para pescar, lo que se traduce en mayores riesgos y costos porque gastan más en gasolina y deben bucear más profundo. Así es como vieron en las ZRP una oportunidad de que haya más langosta en zonas más cercanas a la costa.
Con un equipo de más de 15 investigadores se determinó que la zona más conveniente para tener el refugio pesquero era un área de pastos marinos donde se encontraron numerosos juveniles de langostas que ahí encuentran resguardo para crecer, que además es hábitat para especies de pargos y boquinetes.
Tras elaborar un estudio técnico que justifica la creación de este refugio, el cual es un requisito establecido en la Norma Oficial Mexicana NOM-049-SAG/PESC-2014, los pescadores comenzaron a socializar esta iniciativa entre sus pares, con las autoridades locales, permisionarios y todos los integrantes de la comunidad. En un total de 14 reuniones -donde la primera de ellas contó con más expositores que asistentes- hasta completar una plenaria en el domo, centro de encuentro de la comunidad, con más de 80 personas.
En muchas de estas reuniones participaron autoridades locales relevantes para la comunidad, autoridades del Área Natural Protegida de Ría Lagartos, delegados de la CONAPESCA de Yucatán, así como representantes del Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA), la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (SEPASY) y representantes del municipio de Tizimín y la comisaría ejidal de El Cuyo. Todos aportaron sus sugerencias para la propuesta.
Finalmente, el pasado 13 de junio en las oficinas de la CONAPESCA en Yucatán, el presidente de la cooperativa de pescadores de El Cuyo presentó la solicitud para la creación de la Zona de Refugio Pesquero, y pese a que la autoridad tiene 60 días para responder, hasta la publicación de este artículo, los pescadores siguen a la expectativa pues no han tenido noticias. Tanto trabajo merece una respuesta, que esperemos llegue lo antes posible.
* Miguel Rivas Soto (@migrivass) es doctor en ciencias (ecología) por el instituto de ecología de la UNAM y es director de la campaña de santuarios marinos en Oceana para México.
Subscríbete a nuestro newsletter y síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram, y página web.