El cuerpo enamorado: la química del enamoramiento

blogeditor · 2 de marzo de 2012

El cuerpo enamorado: la química del enamoramiento

“Culo, pecho y piernas…”

“Estoy buscando un chico de constitución de jugador de rugby y cariñoso…”

Así declararon algunos ingleses ante las cámaras de la BBC cuando les preguntaron qué tipo de mujer u hombre les gustaba.

Lo que sucede es que la mayoría de las personas tenemos gustos muy específicos en cuanto a hombres y mujeres. ¿Que a ella cómo le gustan? Mmm…mediorientales. Sí, de esos con ojos gigantes, barba abundante y expresión de seductores peligrosos.

La BBC tiene un documental sobre la química del amor y las explicaciones científicas de por qué nos gustan (o no) cierto tipo de personas.

Acá les dejo las tres partes del documental con algunas de las ideas más sorprendentes. Algunas, admito, las cuestioné y comparé con mi experiencia amorosa (tan raquítica).

“En lo más profundo de nosotros nuestro instinto animal está buscando a la pareja ideal para compartir nuestros genes”.

La amígdala es la parte del cerebro que procesa las emociones. Cuando alguien te gusta, envía una descarga de hormonas, de adrenalina y noradrenalina, por todo el cuerpo. Estas hormonas hacen que tu corazón lata hasta tres veces más rápido de lo normal. La sangre se desvía de tu estómago y se va a otros lugares como las mejillas (por eso nos sonrojamos) y…a “otras partes convenientes del cuerpo”.

Cuando te gusta alguien también te sientes feliz y lleno de energía. Esto es porque cuatro partes clave de tu cerebro están liberando dopamina. Estas son las mismas zonas que elevan los niveles de dopamina cuando consumes cocaína o speed.

“Los científicos creen que el olor es un mensaje de amor secreto que avisa a la pareja potencial sobre el sistema inmunológico que tenemos”.

“Nuestro sistema olfativo ha evolucionado para que no nos emparejemos con especies inadecuadas (como los cerdos, por ejemplo)”.

“Preferimos los olores de las personas que tienen un sistema inmunológico distinto al nuestro, de forma que nuestros hijos se beneficien de ambos sistemas, eso les proporcionaría mayor resistencia a infecciones y enfermedades”.

“Después del orgasmo, el sistema límbico del cerebro libera una hormona llamada oxitocina. Esto sucede en una parte del cerebro donde sentimos el placer emocional. La oxitocina hace que la pareja se sienta más vinculada y cercana emocionalmente”.

“Algunos científicos creen que cuando la oxitocina se combina con los estrógenos, las mujeres se sienten muy cariñosas y conversadoras. Pero cuando la oxitocina se mezcla con la testosterona, puede provocarle al hombre una necesidad incontenible de dormir”. Ah bueno…

“Si se tiene suficientes relaciones sexuales con la misma persona, hay muchas posibilidades de que esta bomba de relojería de hormonas nos haga perder la cabeza por alguien”. (O sea, tener un fuck buddy favorito ES peligroso para la estabilidad emocional, carajo).

“Las investigaciones científicas han demostrado que la pasión amorosa sólo dura entre tres y siete años”.

“Los científicos afirman que este coctel amoroso dura justo el tiempo para que nuestros antepasados se conociesen, se juntasen y le enseñasen a andar a su hijo. Luego, en teoría, podían intentar extender sus genes con una nueva pareja”.

“Con el tiempo, el cerebro se acostumbra al coctel químico. Los científicos creen que el cerebro comienza entonces a producir unas sustancias llamadas endorfinas que nos hacen sentir bien. Ésta es una nueva etapa de la vida amorosa llamada vínculo afectivo a largo plazo”.