blogeditor · 9 de febrero de 2016
Por: Jorge Alonso (@NiDiosNiBlanca)
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha publicado los resultados del Indicador Trimestral de Actividad Económica Estatal (ITAEE) para el tercer trimestre de 2015. Según los criterios de México: ¿cómo vamos? más de la mitad de los estados de la república suspendieron con tasas de crecimiento interanuales inferiores al 4.5%. Mientras Querétaro y San Luis Potosí aprobaron con honores, por seguir con la metáfora. Tabasco, Chiapas y Campeche reprobaron catastróficamente. El resto: necesita mejorar.
[contextly_sidebar id=”Go9mySKDz0wjeedlyCQx9EueDlQMcTdK”]Con independencia del valor umbral elegido para el aprobado, los datos muestran mucha heterogeneidad en el funcionamiento de las economías del interior de la República. Esta disparidad puede deberse a diferencias transitorias únicas de cada estado de la República, como una temporada de tormentas tropicales particularmente fuerte en una región y no en otra, o perturbaciones transitorias nacionales: cambios en el precio del petróleo, en el tipo de cambio o en el funcionamiento de la economía de Estados Unidos de América (EUA). No obstante es muy poco probable que estas diferencias sean responsables de las enormes disparidades en las tasas de crecimiento de los estados. Por ejemplo, cuando eliminamos la producción petrolera del ITAEE las tasas de crecimiento no cambian sustancialmente.
Las diferencias en el crecimiento de las entidades federativas de la República también pudieran atribuirse a diferencias estructurales, como a distintos niveles de corrupción, narcotráfico o de diferentes regulaciones regionales en los mercados. Los economistas suelen decir en este caso que las diferencias son institucionales y probables responsables de las diferencias en el crecimiento de las regiones de México.
Para analizar la importancia relativa de las diferencias transitorias o institucionales, el Gráfico 1 muestra la relación entre el crecimiento a corto plazo (2015-III) y el “largo” plazo: la tasa de crecimiento promedio 2003-2015.

Podemos realizar tres observaciones pertinentes:
Esto son malas noticias ya que indican que México necesita reformas estructurales, no sólo a nivel federal, tales como las que hemos presenciado recientemente, sino a nivel estatal; una asignatura pendiente.
* Jorge Alonso cursó la Licenciatura en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid, la Maestría en Economía y finanzas en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros, la Maestría y el Doctorado en Economía en la Universidad del Estado de Arizona. Desde 2010 a la fecha, es profesor de tiempo completo e investigador en el ITAM. Además, es candidato del Sistema Nacional de Investigadores. Forma parte del grupo de expertos de @MexicoComoVamos.