blogeditor · 11 de mayo de 2020
Guanajuato ha registrado en los últimos 3 años un aumento muy significativo en los homicidios dolosos motivados por un pugna entre dos grupos criminales que anteriormente fueron aliados y hoy siguen enfrentados sin que la pandemia global parezca afectarlos.
En marzo del 2020 Guanajuato registró -de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública- 284 homicidios dolosos que superaron a los 258 de febrero, generando la impresión que el COVID-19 no ha inhibido la pugna criminal.
Al respecto, tras el anuncio de transición hacia la fase 2 del COVID-19 que hizo el gobierno federal el 14 de marzo, se registra una reducción coyuntural en el número de homicidios dolosos, manteniéndose así por 4 días, con variaciones en días subsiguientes. Esta disminución coyuntural contrasta con los homicidios dolosos del 20 de abril, fecha en la que se anuncia la fase 3 del COVID-19, que parece pasar desapercibida para la disputa criminal (gráfico 1).
Fuente: elaboración propia con datos informe de homicidios dolosos de fuentes abiertas del Gobierno federal, al 28 de abril 2020.
Como se aprecia en los datos del gráfico, la violencia criminal en Guanajuato parece responder a una dinámica propia, que no se inhibe por la pandemia y aprovecha la concentración de las autoridades -de los tres órdenes de gobierno- en promover el confinamiento ciudadano, evitar los saqueos y custodiar algunas instalaciones sanitarias, para escalar su propia confrontación.
Sobre la disputa criminal, el análisis por municipio -quince días antes, y quince días después de la alerta por fase 2 de COVID-19, muestran que, a pesar de que la dispersión de homicidios se contrajo en 3 municipios pasando de 30 a 27 demarcaciones del 14 de febrero al 15 de abril, el número de homicidios dolosos también aumentó.
Imagen 1. Homicidios dolosos por dispersión municipal en Guanajuato del 14 de febrero al 14 de marzo del 2020

Como se aprecia en la imagen 1, durante el período se registraron 344 homicidios dolosos, con un concentración del 81% de los casos en 12 municipios. En contraparte la imagen 2 muestra un total de 354 homicidios dolosos, que concentran el 81% de casos en 10 municipios.
Imagen 2. Homicidios dolosos por dispersión municipal en Guanajuato del 15 de marzo al 15 de abril del 2020

Del comparativo entre mapas, es posible identificar que después del anuncio por fase 2 del COVID-19 se registraron más homicidios en menos municipios. Esto podría reflejar una concentración selectiva de la violencia criminal, que aumentó en Salamanca, Pénjamo, Valle de Santiago y Salvatierra. Destaca la concentración de homicidios en la zona centro y sur para marzo-abril, mientras que para febrero-marzo, la violencia abarcó también la región norte.
A manera de hipótesis, se podría considerar que el aumento y focalización de la violencia criminal ligeramente hacia el sur a la intencionalidad de uno de los dos rivales criminales en conflicto, de fortalecer su presencia desde el exterior, reforzando también eventuales incursiones delictivas en Michoacán haciendo evidente que la pandemia no es un riesgo que reduzca las capacidades criminales.
* Manuel I. Balcázar Villarreal Investigador asociado del Centro de Estudios sobre Seguridad, Inteligencia y Gobernanza (CESIG) del ITAM.