El costo de los privilegios fiscales

blogeditor · 2 de julio de 2020

El costo de los privilegios fiscales

El plan ya lo conocemos: este gobierno no creará nuevos impuestos, pero se enfocará en combatir la evasión fiscal y otras prácticas que, aunque legales, son aprovechadas por los grandes contribuyentes para pagar menos impuestos. Bajo esta lógica, desde inicios de este año existen más candados para condonar impuestos, recientemente se ha intensificado la lucha contra las empresas factureras, y a algunas empresas transnacionales se les ha exigido que finalmente paguen sus multimillonarios adeudos fiscales. Sin duda, estas acciones apuntan hacia la dirección correcta, pero todavía queda mucho por hacer para que nuestro sistema tributario sea realmente justo. Uno de estos grandes pendientes tiene que ver con los privilegios fiscales que favorecen a las personas y empresas de mayores recursos.

El 30 de junio de 2020, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público difundió el Presupuesto de Gastos Fiscales, un documento que contiene la mayoría de los beneficios fiscales que existen en nuestro país. Este documento permite conocer cuánto impuestos deja de recaudar el gobierno federal gracias a los 108 apoyos económicos que brinda a los contribuyentes. Estos apoyos tributarios también son conocidos como “gastos fiscales”, y aunque en algunos casos favorecen a las personas de pocos recursos, generalmente los principales beneficiarios son las empresas y personas de mayores recursos.

Veamos el caso del Impuesto Sobre la Renta personal, un impuesto que deben pagar todas las personas físicas por los ingresos que obtengan en un año. En este impuesto existen 37 gastos fiscales que representan una pérdida recaudatoria de aproximadamente 270 mil millones de pesos. Estos gastos fiscales tienen muchas modalidades y cada uno cuenta con sus propias reglas, pero independiente de ello, uno de los principales problemas consiste en que a pesar de concentrarse en las personas más ricas, su efectividad jamás ha sido evaluada por nuestras autoridades hacendarias.

Un caso paradigmático es el caso de las deducciones de colegiaturas. Gracias a este gasto fiscal, las familias más ricas de México tienen la posibilidad de deducir anualmente el pago de colegiaturas en las escuelas más costosas del país. En 2020, este apoyo económico le costará al gobierno 3 mil 094 millones de pesos, y el top 10% de los contribuyentes más ricos concentrarán el 81% de este beneficio. No podemos saber si este este gasto fiscal tiene sentido en un país tan desigual, y que ni ésta ni alguna administración anterior lo ha evaluado, y lo mismo podría decirse del resto de gastos fiscales que existen en México.

La crisis económica ha puesto en evidencia que nuestros recursos públicos son muy escasos, y aunque el combate a la evasión y elusión fiscal podrían aumentarlos, todavía es necesario revisar los cientos de tratamientos fiscales que favorecen a las personas y empresas de mayores recursos. Esta administración ha decidido no crear nuevos impuestos y su propio plan le permitiría eliminar cualquier tipo de privilegio. Ojalá se decida a hacerlo.

* Iván Benumea es coordinador del programa de Justicia Fiscal de @FundarMexico.