El consenso de Viena y la guerra contra las drogas, dos conceptos en vías de extinción

blogeditor · 24 de marzo de 2014

El consenso de Viena y la guerra contra las drogas, dos conceptos en vías de extinción

Por: Xiuh Guillermo Tenorio (@xiuhtenorio)

Tal parece que muy pronto, cuando se haga referencia al “Consenso de Viena”, será más bien una remembranza al pasado. Desde 1979, cuando se estableció Viena como la tercera sede las Naciones Unidas, ha existido una tradición que consiste en aprobar todos los temas por consenso.

Esta regla no escrita estuvo en franco riesgo durante el 57 Periodo de Sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, celebrado del pasado 12 al 21 de marzo. Hasta antes de esta cita, estos periodos de sesiones se caracterizaban por ser altamente predecibles y poco interesantes, pero en esta ocasión existía gran expectativa sobre lo que ahí pudiera acontecer.

El interés de la reunión nació de la reciente decisión de varios países de soslayar las tres convenciones internacionales que norman el tema de estupefacientes, con el objetivo de buscar alternativas a la problemática inherente a la producción, tránsito, venta y consumo de drogas. En el último año, países como Estados Unidos (en lo local) o Uruguay (en lo federal) han tomado la decisión de legalizar el consumo de cannabis para uso recreativo, lo cual para muchos representa una clara violación a lo que dichas naciones han comprometido en el concierto internacional.

Por lo mismo, el tema medular en este 57 Periodo de Sesiones era conocer cuáles serían las posiciones de cada país frente a este panorama y de cara a un problema global que ha afectado a muchas naciones, especialmente en América Latina.

Como se esperaba, en Viena no hubo una sola visión. El tema que polarizó a los países miembros fue la definición de la agenda de la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU, a celebrarse en Nueva York dentro de dos años,  que versará específicamente sobre el problema mundial de las drogas.

[contextly_sidebar id=”30b3b1aa8ed6166f6d05c0070824735c”]En el lado conservador países como Rusia, China e, inexplicablemente los Estados Unidos, plantearon la necesidad de que la agenda de la referida Sesión Especial debería definirse en Viena, en el seno de la Comisión de Estupefacientes, donde por lo general se privilegia el status quo. En el otro bloque, países como Ecuador, Uruguay, Colombia y Guatemala plantearon la necesidad de que la agenda se defina fuera de Viena, para que exista un verdadero debate sobre las distintas alternativas que pueden adoptar los países frente al problema de las drogas, destacando el caso de Ecuador, que incluso planteó la necesidad de revisar el contenido de las convenciones internacionales.

En este debate destacó el papel de nuestro país. La Delegación mexicana fue encabezada por la Subprocuradora Mariana Benítez Tiburcio (PGR), los Subsecretarios Juan Manuel Gómez-Robledo (SRE) y Roberto Campa Cifrián (SEGOB), y por el Comisionado Fernando Cano Valle (CONADIC). La postura de México fue una sorpresa para algunos, puesto que nos pronunciamos por privilegiar la visión de salud pública y el enfoque de prevención, por impulsar la justicia alternativa y los tratamientos antes que la reclusión y por fomentar un amplio debate global en la materia.

Hubo dos aspectos en el posicionamiento de nuestro país, que fue pronunciado por la Subprocuradora Benítez, que vale la pena destacar: 1) “las estrategias de reducción de la demanda y de la oferta que se emprendanen esta materia…, no deben causar efectos nocivos superiores a los daños de origen que genera la demanda y oferta de drogas” y 2) de cara a la Asamblea General en el 2016, “México buscará propiciar un debate crítico y constructivo… y desea asegurar que se evalúen con objetividad nuevos enfoques y tratamientos del problema, proyectando los escenarios más convenientes y que resulten viables para la realidad de cada Estado”.

En otras palabras, la Delegación mexicana dejó en claro que en la presente Administración no se privilegia la visión policial o punitiva del consumo; de facto se sepultó la otrora relevante “guerra contra las drogas”; junto a ello, siguiendo lo que ha expuesto el Presidente de la República en diversos foros, los enviados de México nos pronunciamos por un amplio debate en las instancias que se han diseñado para este propósito, como lo es la Sesión Especial de 2016.

Al final, el bloque conservador y mayoritario se impuso, se impidió la votación y Viena encabezará el diseño de la agenda, pero tuvo que flexibilizar su posición. El Embajador Luis Alfonso de Alba, Representante Permanente de México ante los Organismos Internacionales con sede en Viena, lo sintetizó en redes sociales de la siguiente manera: se acordó “un proceso preparatorio inclusivo con consultas amplias hacia la Sesión Especial sobre drogas”. No obstante, el Embajador de Alba también destacó lo que ya es interpretado como un avance de los países que tenemos una visión menos conservadora: “la Sesión Especial de 2016 permitirá una discusión amplia y de alto nivel sobre la mejor manera de abordar el problema mundial de las drogas”.

Una vez clausurado el 57 Periodo de Sesiones de la Comisión de Estupefacientes de la ONU queda pendiente el reto de definir en los próximos meses la agenda de la Sesión Especial en el 2016, pero podemos concluir que en Viena agoniza el “consenso” y en México, la “guerra contra las drogas”.

 

* Xiuh Tenorio es director general de Participación Ciudadana, SEGOB y miembro de la Delegación Mexicana a la #CND2014.