El circo entre los escombros

blogeditor · 5 de octubre de 2015

El circo entre los escombros

Un asesino despacha en la delegación de la Sedatu en Oaxaca. Otro lo hace desde la del IMSS en Jalisco.

Arturo Escobar del Partido Verde patito, apéndice del peñanietismo que hoy manda en el gobierno federal. Sin rubor alguno, agradece el Premio Mayor concedido a sus trapacerías, y el del instituto político que garantiza una cómoda mayoría en la Cámara Baja para el Presidente o caudillo federal en turno.

Un delincuente de la peor estofa, sin conocimiento alguno en los temas bajo su nuevo encargo, atiende como subsecretario en áreas estratégicas de Segob, instancia que preside el responsable político de la escandalosa fuga del Chapo Guzmán.

[contextly_sidebar id=”TekrmgD7DEdg3myLJPRxLPjDEtY6yGrL”]Guillermo Zayas, principal responsable de la muerte de nueve jóvenes y tres policías tras el criminal ‘operativo’ New’s Divine, ya es director de Seguridad Pública en Ciudad del Carmen, Campeche. Un cretino ético de nombre Pablo Gutiérrez Lazarus, flamante alcalde panista en ese municipio, desoye a los familiares de las víctimas que en fecha próxima harán del reclamo y la exigencia el motivo de un viaje para allá en fecha próxima.

El alcalde de Iguala incorpora a mandos inmiscuidos con el narco a la policía municipal.

En el Estado de México gobiernan las mafias inmobiliarias que prosperaron bajo las gestiones de Arturo Montiel y Enrique Peña Nieto. Grupo Higa, OHL y la familia San Román serán favorecidas sin que pese sobre ellas la menor sombra de una investigación exhaustiva. Apolinar Mena, funcionario inmiscuido en escándalos de corrupción y vacaciones pagadas por empresas que debería vigilar, es destituido momentáneamente para resurgir, semanas después, en el gabinete del gobernador Eruviel Ávila.

Quintana Roo, Veracruz, Chihuaha, Coahuila, Nayarit… entidades fallidas que responden a la voz del amo/procónsul en la administración estatal, se regodean en su dictatorial centralismo.

Guillermo Padrés construye una represa personal, que a escondidas demuele sin ninguna consecuencia; ordeña el presupuesto como otros gobernadores, ausentes sanciones a la vista.

Alentadas por funcionarios alcahuetes, socios y cómplices, empresas ecocidas destruyen el patrimonio nacional. Pronto sucederá lo mismo con petroleras que competirán con Pemex en la devastación del territorio y los mares.

Claudia Pavlovich y Abel Murrieta, porristas y encubridores de los dueños de la Guardería ABC, gozan de fuero y blindaje después de imponerse en los comicios de Sonora. Ella seguirá fungiendo como gobernadora tutelada por Manlio Fabio Beltrones, hasta 2021; él, un diputado federal del montón -ambos del PRI- por tres años.

En el DF, #Shopultepec (previa ‘consulta’ amañada) va; un túnel redundante en Mixcoac que arrasa con novecientos árboles y que desembocará, como las Supervías y segundos pisos previos… en embotellamientos de tráfico, se construirá sin atender los reclamos vecinales y de expertos que señalan las deficiencias de un modelo privatizador, cochecéntrico y destructor del tejido social. Mucho más redituable para Miguel Ángel Mancera, el fomento de Tumorescas urbanas realizadas al capricho del regente filoprísta y sus valedores inmobiliarios y de la construcción inútil y elefantiásica.

La casi certeza de que los dos próximos Ministros de la Suprema Corte van a ser el apparatchik priísta Raúl Cervantes, y una concesión de Peña en pago al PAN y su voto en el Senado a favor de Eduardo Medina Mora (que podría ser Fernando Gómez Mont –el mismo que regañó e intimidó al pleno de la SCJN cuando se discutía el proyecto de avanzada de Arturo Zaldívar para el caso Guardería ABC, a efecto de que se votara en su contra: instrucción obedecida por una mayoría- o por default, Germán Martínez Cázares, ex líder de partido cuya apuesta electoral de guanajuatizar al país falló estrepitosamente durante el calderonismo) acabarán dinamitando los cimientos de la de por sí endeble independencia judicial y separación de poderes en México.

Ante el acoso a los medios críticos, la ausencia de contrapesos reales y la posibilidad de establecer mecanismos internacionales de coadyuvancia en México, el gobierno empieza a reaccionar con miedo mal disimulado. El representante ante la OEA, Emilio Rabasa, confirma que una solicitud del gobierno en ese tenor es imposible. No habrán de tardar los ataques defendiendo un concepto totalmente anacrónico de la soberanía. Sostener que ‘Guatemala no es México’ es una obviedad que niega mejorías patentes en la procuración e impartición de justicia al sur del Río Suchiate.

Son y serán meses adicionales de crisis en el sexenio de Peña, capoteables hasta que se extinga su administración y ocupe Los Pinos su designado favorito. A Carlos Salinas y sus muchachos se les empezó a descomponer en serio el tinglado a finales de 1993 y 94: ya iba, aunque él no lo quisiera, de salida. La infamia de Ayotzinapa -crimen de Estado- se produjo cuando el mexiquense cumplía apenas un año nueve meses y 26 días: seiscientos sesenta y cinco de mandato.

Persistirán distintos ultrajes y latrocinios, avalados desde el poder público y privado, con tal de evitar la llegada de los que puedan desmontar una bomba de tiempo.

El PPS o PARM de antaño se reedita con formaciones políticas indistinguibles del PRI más atrabiliario: uno que ofrece caras bonitas y generosas dádivas cobijadas por organismos que en los hechos se han vuelto facilitadores (enablers, en buen anglosajón).

El Crimen Gubernamental Organizado conoce bien el caminito y anticipa un probable desenlace para La Madre de Todas las Elecciones de 2018: la que acaezca a treinta largos años -pero demasiado cercanos, por usos y costumbres del tricolor y sus satélites o paleros pactistas- del atraco salinista de 1988.

Según los cálculos y cuentas alegres oficiales, arañará su candidato -apoyado por las estructuras de gobierno, ‘árbitros’ de pacotilla, cobertura saturada y un tsunami de regalos, coimas, dádivas en especie, despensas, sacos de cemento y abundantes ‘regalos’- un 29 o 30 por ciento de la votación (extrapolando los magros resultados de la intermedia, únicamente para el príismo), cantidad que, sumada a los sufragios que aporten Manuel Velasco en su señorío chiapaneco y los demás compañeros de viaje, será suficiente para defender la plaza y posponer lo inevitable otro sexenio.

El cacique de Puebla, Rafael Moreno Valle, podría ser postulado por el PAN, el PRD y/o PANAL. En el caso de estos dos últimos ya funcionó, aunque a medias, la fórmula en la Ciudad de México para Mancera y sus compinches. Aquí ‘decidieron juntos’ su alianza con el partido de la Profesora defenestrada y herederos políticos domesticados. A cambio, los panales recibieron en usufructo el Metro del DF donde disputarán con el sindicato charro priísta, retazos del presupuesto.

Mancera saldrá pertrechado con dinero de los inmobiliarios y constructores a los que les está cediendo lo que queda de la ciudad (así lo hizo Ebrard, en su intento fallido por obtener la ansiada candidatura en 2012).

Atomizar el voto con botargas que astillen aún más la precaria unidad de la oposición real en nuestro país, será la nueva y añeja propuesta. Nada habrá que ostentar: sólo el cuento del espantajo populista, como si el desbarajuste pudiera achacársele a agentes externos, o a López Obrador.

¿Surgirán entonces nuevos salvadores nacionales en las portadas de medios afines al Peñato? ¿Videgaray, Manlio, algún Delfín oculto hasta la víspera, tipo Aurelio Nuño?

No va a ser fácil doblegar la voluntad del Primer Priísta del País: revertir la Tormenta de Mierda con instituciones capturadas que avalarán resultados con el mismo guión marcado por los sufragios intermedios del siete de junio.

Las mañas del Atracomulquismo cavernario se van a potenciar, con tal de que salga el candidato que garantice continuidad, que rime con impunidad.

¿Estaremos equivocados? Hace uno votos para que amplios sectores de la ciudadanía apoyen el proyecto CICIM, o algo que se le parezca. Sin una Comisión Internacional contra la Impunidad -y la Corrupción, su alma gemela- al estilo y con los alcances de su versión guatemalteca, será tarea digna de Sísifo sacudirnos décadas de rezago. Veremos con creciente envidia entonces cómo nuestros vecinos centroamericanos profundizan esfuerzos institucionales, apoyados en las mejores prácticas, para recuperar dignidad y justicia extraviadas.

Sin propuestas que nos salven del naufragio, lo único que ofrecerá el peñismo y sus acólitos va a ser más circo, maroma y teatro en Tierras Baldías Mexicanas.

 

@alconsumidor