El Chupacabras reloaded

blogeditor · 4 de marzo de 2013

El Chupacabras reloaded

Para abonar un poco no a los ríos, sino a los mares de tinta que en estos momentos se están chorreando sobre la detención de la ahora ex lideresa de uno de los sindicatos de mayor tamaño en América Latina, si no es que el más grande, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, conocido como el SNTE, doña Elba Esther Gordillo, aquí le dejo al respetable estas reflexiones que espero les puedan ser de utilidad.

QUIEN A HIERRO MATA, A HIERRO MUERE

No debemos olvidar que la llegada al frente del SNTE por parte de doña Gordillo se debió precisamente a la anulación política de su predecesor y mentor, don Carlos Jonguitud Barrios, quien se dice fue llamado a una reunión privada con el entonces Presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, y que posterior a su salida se da el anuncio de que sería relevado al frente del sindicato. Su sucesora, doña Gordillo, llegaba entonces al frente del SNTE sabedora de un respaldo inmenso por parte del Presidente, con quien negoció y acordó la colaboración incondicional de su sindicato. Los años felices, pues.

EXPULSADA DEL PARAÍSO

Conforme la ambición del SNTE y de la propia doña Gordillo fue creciendo, fue pisando callos al interior de su hasta entonces partido, el PRI. Ello le generó animadversiones y enfrentamientos directos con los distintos grupos de poder al interior del PRI. Inclusive, cuando era aún diputada federal y lideresa de la bancada del PRI en la LIX Legislatura (2003-2006), fue removida de manera abrupta y sustituida por uno de sus enemigos políticos más combativos, ahora Secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, quien ocupó su puesto. Ello provocó el rompimiento con el partido en el que había militado por varias décadas y motivó que comenzara a coquetear con los partidos de oposición, sobre todo con el PAN, a quien apoyó, con quien negoció y al que chantajeó una vez que llegó al poder en el 2000. Ahí nació el amor.

AZUL, PINTADA DE AZUL

Los años pasaron y el poder del SNTE y de su misma lideresa fue creciendo. Ya en la era panista, el poder de doña Gordillo llegó al punto de condicionar su colaboración con el Gobierno Federal a cambio de espacios clave en el gabinete, así como también de impunidad para ella y sus colaboradores. Sin embargo, su poder político y de chantaje no sólo había logrado espacios políticos y de decisión a nivel federal, en los estados su nivel de influencia y poder había sido mayor, a tal punto de designar ella misma a muchos secretarios de educación de los estados y jugosos beneficios para el SNTE, so pena de paralizar los estados. Y lo logró.

Entrado el panismo en el poder, doña Gordillo inclusive fundó su propio partido, Nueva Alianza, que operaba como brazo parlamentario una vez que obtuvo algunos lugares en el Congreso Federal, además de permitirle negociar alianzas ya sea con el PAN, el PRI o el PRD, según conviniera a sus intereses, sobre todo en los estados. Es decir, al mejor postor.

EL OTOÑO

Conforme su poder político fue creciendo y su capacidad de “chantaje” con la clase política del país fue en aumento, sus bases reales no necesariamente iban en la misma dirección. Ello, debido a que contrario a lo que le hizo creer al entonces Presidente Electo, Felipe Calderón, de que gracias al SNTE el PAN obtuvo esos tan necesarios cuatrocientos mil votos que le permitieron ganarle la elección presidencial a Andrés Manuel López Obrador en el 2006, su capacidad territorial iba disminuyendo poco a poco, principalmente por las fracturas internas y la disputa por los cargos de decisión y el control en los estados. Inclusive, a nivel electoral, su partido Nueva Alianza no lograba los espacios esperados y si bien aún podía garantizar la presencia de “observadores electorales”, miembros del SNTE, en casi todas las casillas del país, no podía hacer lo mismo al momento de garantizar que los miembros de su enorme sindicato votaran por el candidato al que doña Gordillo se había comprometido respaldar.

Sin embargo, aún tenía la capacidad de negociación que le permitía cambiar espejitos por oro y hacía que aún tuviera poder de influencia en la casa presidencial, ya que pasó prácticamente por encima de Josefina Vázquez Mota, cuando fue Secretaria de Educación e intentó imponerle a doña Gordillo y a su sindicato una agenda de reforma educativa, y fue tratada como toda una dama, por el siguiente funcionario que ocupó el escritorio de José Vasconcelos, Alonso Lujambio, quien simplemente administró la relación con el SNTE.

NOMINADA Y EXPULSADA DE NUEVO

Hay quienes dicen que era impensable una REFORMA EDUCATIVA con doña Gordillo al frente del SNTE, por lo que consagraron sus esfuerzos en su figura y en crear la narrativa de que con ella conduciendo el sindicato de maestros, sería imposible mejorar la educación en el país.

Por otro lado, están aquellos que opinan que más que una persona, la REFORMA EDUCATIVA requiere de un cambio estructural mucho más amplio, sistémico, que involucra no sólo el papel que juega el sindicato de maestros en el proceso educativo en el país, sino también el conjunto de autoridades, tanto federales como locales, los padres de familia, inclusive, los propios contenidos académicos y el propio método de enseñanza.

Para los primeros, es más fácil responsabilizar a una figura siniestra de todos los problemas educativos del país, que todo lo controlaba, que todo lo bloqueaba, que todo lo corrompía. Por lo tanto, además de alegrarle la detención de doña Gordillo, más como una venganza que como una señal de que el Estado de Derecho podría estar empezando a funcionar en este país, igualmente podrían estar pensando que los problemas de la educación del país se resolverán casi tan rápido como fue la detención de la ahora ex lideresa.

Los segundos en cambio, consideran que en efecto, un pacto político es necesario para generar esos acuerdos que permitan establecer el proceso que se deberá seguir para iniciar una REFORMA EDUCATIVA.

Si bien es cierto que debía enviarse una señal de poder político para poder facilitar la negociación y el avance al siguiente paso, la ejecución, la detención de doña Gordillo no representa a mi parecer, un ejercicio de búsqueda de legitimidad democrática (como lo afirma Denise Dresser). Esto porque dicha legitimidad sólo se obtiene en las urnas. Para mí, la detención de doña Gordillo significó un paso importante en una estrategia de negociación política que permite abrir el espacio necesario para la implementación de mejores prácticas educativas y que le dice a la contraparte, en este caso al SNTE, “debemos sentarnos a negociar y sin condiciones de su parte (o de todos ellos), ya que contamos con una reforma constitucional que involucra un acuerdo político nacional, debido a que para lograrlo, se requiere el respaldo de más de la mitad de los congresos locales”. Así nomás.

LA PAJA EN LA MANO AJENA

Entonces, en vez de regocijarnos solamente de que doña Gordillo haya sido detenida y neutralizada, primero debemos de recordar que apenas inicia todo un proceso legal en su contra y que, si va en serio aquello de que en México el debido proceso será un elemento clave en los procesos penales en el país, la ex lideresa del SNTE en este momento ES INOCENTE hasta que la autoridad federal demuestre que es culpable. Sabemos que a la clase política le encanta litigar en los medios y a todos nosotros juzgar sin tener los elementos de prueba, pero a manera de irnos educando un poquito y para contribuir a que este país empiece a cambiar de una vez por todas, acuérdense que para meter a alguien a la cárcel, se necesitan pruebas y se es inocente hasta que nos demuestren lo contrario, por muy mal que nos caiga o que sea el Chupacabras reloaded.

La chamba apenas comienza.

EL DATO

Por cierto, es interesantísimo cómo todo mundo dice que en efecto, para los mexicanos la educación es uno de los principales problemas del país, sin embargo, cuando se les  pregunta a los ciudadanos y a las ciudadanas, sólo el 3% de la población considera que la educación es uno de los principales problemas que tiene el país, como lo informa un estudio realizado por la encuestadora Defoe realizado durante enero y mayo del 2012 y febrero del 2013. ¿Y así nos quejamos?