blogeditor · 28 de noviembre de 2011
El diez de mayo de 2011 fue el primer acercamiento por parte de padres del Movimiento Cinco de Junio con la recién nombrada titular de la PGR, en sus oficinas. Había tenido oportunidad de coincidir con ella en un evento del periódico Reforma, sin guaruras de por medio, y le expliqué que se encontraban en la ciudad de México dos padres que participaron en la caminata del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad desde Cuernavaca hasta el Zócalo.
Se trataba de Patricia Duarte y José Francisco García, mamá y papá de Andrés Alonso, muerto en la estancia el 5 de junio de 2009 en Hermosillo. Pepe era y sigue siendo el presidente de la Asociación Civil, un incansable luchador social y defensor de los derechos infantiles. Su esposa Paty leyó los seis puntos del pronunciamiento oficial del Movimiento por la Paz en la Plaza de la Constitución, junto con Olga Reyes.
Muchas eran las exigencias de los familiares de las víctimas del incendio, y exiguos –si no es que nulos- resultados ofrecidos por la Procuraduría. EduardoMedina Mora -quien había calificado la tragedia que quitó la vida de 49 niños y dejó lesiones en más de cien como “tragedia no grave”– despachaba como Embajador de México en el Reino Unido, y sigue allá. La gestión del antecesor de la Procuradora, Arturo Chávez Chávez -gris funcionario que nunca debió ser nombrado al puesto federal y que fue señalado en su momento por organismos de derechos humanos de Chihuahua por su indiferencia a sus causas e ineptitud durante su tránsito como Procurador en ese estado- únicamente puso en relieve el compromiso del gobierno de Felipe Calderón por obstruir la justicia y minimizar el caso.
Pero los padres estaban dispuestos a otorgarle el beneficio de la duda a Morales. En esa tesitura se dieron cita el Día de la Madre, a petición expresa de la titular de la Procuraduría, quien apenas llevaba un mes y días al frente de la dependencia. Querían que ella escuchara de viva voz sus inquietudes, y también exhibir el paupérrimo papel que jugaban las autoridades estatales.
En la reunión también participaría un representante del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, y la subprocuradora Dilcya García Espinoza.
Las dos funcionarias asumieron entonces el compromiso de que actuarían con mucha mayor decisión y celeridad en la búsqueda de Justicia. Solicitaron a los papás que les tuvieran confianza, y les dieran la oportunidad de comprobar con hechos comprobables en la realidad. Fue una reunión extensa que cerró con la promesa de que pronto arrojaría “resultados positivos”.
Transcurrieron los meses. Sólo hubo cambios superficiales, y por ese motivo un grupo de papás y mamás solicitaron nueva reunión con la procuradora.
Desde Hermosillo se pidió la cita formal para volver a abordar estos temas con Marisela Morales. Se daba por descontado que ella participaría, como lo hizo el 10 de mayo.
Para eso volaron a la Ciudad de México tres mamás y dos papás de niños fallecidos enla Guardería ABC. De nueva cuenta José y Patricia junto con Mery Carretas, María de Jesús Coronado y Manuel Rodríguez Amaya.
La reunión dio inicio a las seis de la tarde, el pasado martes 22 de noviembre en las oficinas dela PGR en avenida Reforma. Meses antes Dilcya había sido separada del cargo. El puesto ya de subprocuradora lo ostentaba otra persona. Atendieron ella, y un funcionario federal que había estado en Hermosillo, y que procedió a enumerar los “grandes avances” de la investigación. Atole con el dedo, puro y simple. Fue más de una hora de lectura farragosa e ininterrumpida, con datos que el equipo legal de los padres (y por consiguiente, ellos mismos) ya conocían a la perfección.
¿En qué momento iba a reunirse con los integrantes del Movimiento Cinco de Junio la Procuradora? La cita se había concertado directamente con ella.
“La titular está trabajando. Nos ha pedido adelantar, en unos minutos se presentará con ustedes”. Ésa fue la respuesta de los anfitriones, a los que la responsable de PGR mandaba “a la guerra sin fusil”.
Pasaron las horas. Ante la insistencia de los dos papás y tres mamás, apareció una persona que se identificó como el coordinador de asesores de la Maestra Morales.
“Consideren que están hablando con la Procuradora.Estoya sus órdenes”.
Era obvio que la fiscal general no quería atender personalmente a los padres de Hermosillo. Pepe, Patricia, Mery, María de Jesús y Manuel decidieron dar por concluida la junta. ¿Por qué había accedió ella a recibirlos: a que realizaran gastos con recursos muy limitados: traerlos al DF y armar un teatro? ¿Para cerrarles la puerta en las narices? Era una burla, como todas las “atenciones” que el gobierno federal ha “prodigado” hacia las familias víctimas del incendio. Sobre todo, las más incómodas y propositivas.
Esperaban el elevador que los llevaría a la Planta Baja de las instalaciones dela Procuraduría, cuando alguien avisó que Morales que “ya venía la jefa”: Siempre sí se presentaría con ellos, “para escuchar sus inquietudes”.
El contenido del documento que le fue entregado, puede consultarse aquí mismo. Pedía que se mejoraran las indagatorias en contra de Marcia Matilde Gómez del Campo (parienta de Margarita Zavala Gómez del Campo, esposa de Felipe Calderón), y Gildardo Urquídez Serrano, dueños dela Guardería ABC que ya libraban parcialmente la acción dela Justicia.
También, que se ampliara la acción penal en contra de Juan Molinar @jfmolinar (exdirector del IMSS y profundizador del esquema de privatización de estancias infantiles: hoy principal estratega panista), así como del actual director Daniel Karam @danielkaramt (Premio al Mérito Profesional ITAM 2011), y el exgobernador Eduardo Bours Castelo.
Por añadidura, demandaban averiguaciones previas en contra del personal médico y administrativo del Seguro, por negligencias médicas que nunca se investigaron.
Externaba su preocupación, debido a que el peritaje de David Smith se incorporaba a la averiguación junto con el que había realizado la Procuraduría estatal y la Suprema Corte, y que arroja hipótesis distintas: el incendio provocado de acuerdo a esta última versión, contra un corto circuito en el ‘cooler’ de la bodega de Hacienda contigua a la Guardería ABC.
Esta evidente contradicción podría “ser origen y motivo de una sentencia absolutoria”, favorable a los implicados y al gobierno federal en sus intentos por cerrar el círculo de la impunidad que los padres romperán con éxito: eventualmente.
La Procuradora escuchó de mala gana a los padres agraviados. Reiteró que se avanzaba, y que los reclamos de la reunión del 10 de mayo anterior habían sido resueltos.
“Ando muy ocupada ahorita: para eso le pedí a mi equipo que compartiera directamente con ustedes el trabajo realizado, en mi ausencia. Estamos adelantando”. Empero…
“El caso Guardería ABC es muy complicado: carecemos de recursos para resolverlo. Debo retirarme, porque dejé a unas personas esperando en mi oficina. Debo irme. Hasta luego”.
Acto seguido, Marisela Morales se levantó de la mesa de juntas y abandonó el salón, rodada de guaruras: justo cuando Patricia Duarte hablaba de las deudas pendientes y falta de voluntad política de un gobierno sólo comprometido con la más absoluta impunidad.
La dejaron con la frase a medio pronunciar.
No fue la primera vez que algo así sucede. Desgraciadamente, no será la última.
Una escaramuza más, en la lucha que perderá Felipe Calderón y su gabinete, las dueñas y dueños de la Guardería ABCy los gobiernos estatal de Sonora y municipal de Hermosillo. Triunfará la sociedad civil, y la causa de las niñas y niños de México.
Así ha sido desde el principio de esta triste historia vergonzosa. Pero aunque no lo crean las autoridades,la Justicia ABC–contra todos los pronósticos: muy pronto- llegará.
Papás del Movimiento por la Justicia @cincodejunio y Leopoldo Maldonado, abogado del Centro de Derechos Humanos Pro Juárez. PGR, 22 de noviembre de 2011