El candidato que hoy no está

blogeditor · 31 de marzo de 2021

El candidato que hoy no está

El fatídico 2020 que será recordado como el año del coronavirus dijo adiós. El 2021 se va a destacar por ser el año de las elecciones más grandes en la historia de México. Faltan pocos días para que concluya el plazo dado por el INE para que los partidos políticos hagan el registro de sus candidatos y ahora en abril arrancan las campañas políticas a lo largo y ancho del país. Ya conocemos algunos rostros de personajes con largo historial en la arena publica que han pasado de cargos locales a federales y viceversa, algunos otros que se reconocen por tener el respaldo de sus líderes de partido o familiares ya posicionados, así como también a aquellos que buscan por segunda o tercera ocasión la gubernatura de su estado.

Sin embargo, también hay algunas caras nuevas y no tan nuevas que desafortunadamente están destacando pues se les señala por haber cometido algún delito y no por sus habilidades como servidores públicos. La población mexicana está consciente e incluso frustrada ante estos contrastes negativos, a los que no logra -ni debiera lograr- acostumbrarse, y que han propiciado cierta indiferencia por la próxima elección, opiniones negativas de los candidatos por pertenecer a la clase política, pues poco tienen que ver con lo que se espera de ellos y con lo que sí tiene ansias de ver la gente en las boletas electorales (lo cual hemos podido ir comprendiendo a partir de distintos estudios hechos en LEXIA).

“Realmente yo no confío en ellos, no los conozco bien, pero pienso que todos los políticos son iguales y solo ven su bienestar, y tengo que votar, pero no sé por quién será”.

Trabajador informal 45-años

Ser conscientes de la existencia de esos casos nos puede servir para reflexionar y analizar los perfiles, conocer el historial político y profesional de los candidatos, además de sus propuestas para esta contienda, a fin de construir un juicio previo sobre ellos que no sea generalizador y esté más allá de las ideologías, las filias políticas y el sentido común que rija nuestro voto en las próximas elecciones, el cual propicie tener a los gobernantes que realmente queremos y merecemos.

Y es que hoy día lo que la población espera de los candidatos es que cumplan con cierto perfil profesional que incluye tener inteligencia y visión estratégica para planear y ejecutar proyectos con sentido (que logren hacer un buen uso de los recursos públicos)​, que sean profesionistas bien preparados, que estén desligados de administraciones fallidas y malas gestiones, con una carrera política intachable y con resultados apoyando a la población (gente honorable), rasgos que todavía no se han logrado vislumbrar o hacer evidentes en la mayoría de los candidatos postulados.

“Los candidatos se ganarían nuestra confianza y nuestro voto con honestidad, sinceridad, demostrando con hechos. Trabajando más de cerca con la gente. Esto haría que la ciudadanía confiara en ellos. Porque lo único que hacen es robar a ojos vistos, pues claro que la gente ya no confía”.

Ama de casa, 36 años

De manera contraria a las demandas sociales, más bien han trascendido historias de candidatos que están ligados a denuncias por tráfico de influencias, enriquecimiento de familiares, extorsión y robo agravados en pandilla o incluso presunta comisión de delitos sexuales y señalamientos por violación. Pienso, y lo hemos ido constatando en diferentes análisis, que estas situaciones no estarían abonando a mostrar sus carreras políticas como intachables y con resultados en favor de la población como quizás esperarían mostrarse, sino que por el contrario se les puede vincular y ya se les está vinculando con antivalores como la deshonestidad y la corrupción, generando poca confianza en la gente para ganar su voto y en que pudieran llevar a las comunidades que buscan gobernar por una senda que las lleve al desarrollo y al progreso.

“Lo que me avergüenza de mi estado es el sistema político que ha existido durante muchos años puesto que las promesas que dicen durante las campañas no las llegan a cumplir parcial o totalmente”.

Trabajador informal 55 años

Mientras tanto ya van a arrancar las campañas y queda la duda de si estarán siendo conscientes los partidos políticos de estas expectativas sociales no cubiertas por sus candidatos. ¿Sabrán del hartazgo social y la poca confianza que muchos de estos personajes despiertan? ¿Estarán a tiempo de replantear estos perfiles ante las movilizaciones en redes sociales y las demandas de los miembros de los partidos? Son cosas que sólo iremos conociendo con el devenir de las campañas, como ciudadanos nos quedan hacer nuestras investigaciones individuales sobre las opciones políticas, compartir en distintas plataformas información verificada y de interés sobre los candidatos, socializar y platicar con nuestros círculos cercanos buscando siempre propiciar una reflexión que nos permita a todos tomar las mejores decisiones para nuestras familias, comunidades y país a la hora de emitir nuestro voto.

*Andrea García es Comunicóloga por la UABC, especialista en Metodología de las Ciencias Sociales por el CIECAS-IPN. Está interesada en la generación y socialización del conocimiento basado en evidencia para la toma de decisiones.