blogeditor · 3 de julio de 2015
Este año la marcha del orgullo gay tanto en México como en Estados Unidos, cambió. Dejó de ser una manifestación para reivindicar derechos y se convirtió en una enorme fiesta para celebrar que la discriminación perdió y el amor ganó. El mundo está cambiando, estamos aceptando distintas formas de concebir el amor y la familia. Poco a poco se caen los prejuicios y hay esperanza para que las personas LGBTTI de todo el mundo alcancen los mismos derechos.
Nueva York fue el epicentro de esta esperanza. El domingo pasado, personas de muchísimas culturas y de los cinco continentes participaron en el multitudinario #GayParade. Todos los que estábamos ahí sabíamos que estábamos celebrando un avance histórico en la construcción de sociedades igualitarias, plurales, libres y respetuosas. Ese día la consigna era una: ¡Que no pare la fiesta, que se vuelva mundial!
Acá les comparto algunas imágenes:















Ya entrada la fiesta, La Máquina de Hacer Pájaros se va de vacaciones como es debido, pero por acá nos volvemos a encontrar en un par de semanas.