blogeditor · 11 de junio de 2013
Pocos temas suman tanto consenso como lo hace el tema de la educación. La educación es un derecho consagrado en la constitución* y casi cada semana sabemos de una nueva ONG o programas que se encarga de exigirla. Y está muy bien, pero parece que hay una pregunta que siempre dejamos de lado: Educación ¿para qué? Hace unos años Macario Schettino señalaba que “el año escolar tiene 200 días, y en cada uno de ellos hay cuatro horas de clase: 800 horas al año, que suman entre 7 y 8 mil horas dedicadas a la escuela para cuando un jovencito sale de secundaria. [Pero] al salir, dos de cada tres no pueden hacer más que seguir instrucciones simples: no pueden comprender más, no han sido preparados para ello”
Para hacer un primer acercamiento a esta pregunta, Defoe hizo una encuesta nacional en 400 viviendas preguntando cuál era la finalidad de recibir educación. 38% respondió que el fin era el “desarrollo personal”.
Y el 81% considera que la educación que recibió efectivamente le ha ayudado a su desarrollo personal. Este porcentaje tiende a estar conformado por jóvenes (entre 18 y 25 años) y quienes cuentan con educación media superior (preparatoria, bachillerato, carrera técnica).
Curiosamente, y sin importar el pésimo desempeño que los mexicanos solemos evidenciar en pruebas nacionales e internacionales sobre temas escolares, el 53% de los encuestados afirmó que los objetivos escolares les resultaron entre muy fácil y fácil.
Son quienes cuentan con mayores niveles educativos (preparatoria, bachillerato, carrera técnica) los que consideraron que los objetivos escolares fueron fáciles. En contraste, aquéllos que sólo llegaron a la primaria consideran que estos objetivos resultaron difíciles.
De acuerdo con el Informe de Progreso Educativo 2008-2012 del Instituto de Innovación Educativa, del Tecnológico de Monterrey, en una escala del 1 al 10, la educación en México tiene un valor de 6.8, y el mayor rezago se ubica en la calidad, más que en la cobertura. No obstante estos datos, el 68% de nuestros encuestados afirmó estar satisfecho con la educación que recibió.
En síntesis, la evaluación de la educación en México contrasta con la opinión que tienen los mexicanos sobre la formación que ellos recibieron. Quizá entonces la pregunta debería ser: Educación ¿Qué esperamos, qué recibimos, con qué nos conformamos?
*Artículo 3: Todo individuo tiene derecho a recibir educación. El Estado, Federación, Estados, Distrito Federal y Municipios, impartirá educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. La educación preescolar, primaria y secundaria conforman la educación básica; ésta y la media superior serán obligatorias.