Redacción Animal Político · 16 de junio de 2024
Seguramente has escuchado muchas ideas sexistas relacionadas con la paternidad, entre ellas: “los papás mandan en la casa, castigan y proveen”, “los papás no expresan sentimientos”, “las niñas deben ser educadas sólo por las mamás, no pueden estudiar y deben ser preparadas para casarse”, “los niños deben ser masculinos: no demostrar sus sentimientos y ser arriesgados”.
Ya es tiempo de que derribemos los discursos machistas y demostremos que hay muchas formas de ser padres. Podemos y debemos involucrarnos en la planificación familiar; educar y ofrecer afecto a nuestras hijas e hijos sin maltratarles; apoyarles en su desarrollo personal y académico; enseñarles a cuidarse, a expresar sentimientos y a no asumir riesgos innecesarios.
La desigualdad de género impacta en el ejercicio de la paternidad, por ejemplo, los hombres dedicamos en promedio 5.4 horas a la semana a cuidar a integrantes del hogar, mientras que las mujeres dedican 12.3 horas, es decir, ellas invierten el 54% de su tiempo a las labores de cuidados1.
Rompamos con el mito de que la paternidad se limita a engendrar y proveer. Los hombres podemos deconstruir nuestra masculinidad y ser corresponsables con los cuidados. La Educación Integral en Sexualidad (EIS) es una gran aliada porque brinda una formación integral que nos permite reconocer nuestras corporalidades y sexualidades; nos da herramientas para el cuidado de nuestra vida, salud sexual y reproductiva; y habilita la reflexión sobre el rol tan importante que tenemos en la planificación familiar y la identificación del deseo consciente de paternar.
Recibir contenidos de EIS implica abordar temas como el acceso a métodos antifecundativos, planificación familiar, consentimiento y relaciones libres de violencia; pero también cuestionar los roles de género que han perpetuado las desigualdades en la salud sexual y reproductiva, así como en el cuidado de las hijas y los hijos.
Una de las contribuciones de la EIS es prevenir embarazos no deseados, ya que fortalece la toma de decisiones libres, responsables e informadas. “En México el 20.9 % de adolescentes que han iniciado su vida sexual no hacen uso de métodos antifecundativos2 en su primera relación sexual”3 por lo que se exponen a embarazos no deseados y a contraer infecciones de transmisión sexual (ITS).
En México, sólo existen dos métodos antifecundativos para hombres: los condones y la vasectomía 4, mientras que para las mujeres hay más de diez. Definitivamente, la disparidad en la oferta se debe a los roles de género que colocan a las mujeres como las únicas responsables de la prevención del embarazo, la reproducción y los cuidados de hijas e hijos. Esto, a su vez, se traduce en una desigualdad de género evidente.
Además, los hombres no solemos hablar con otros hombres y, tal vez con ninguna otra persona, sobre las ventajas de la vasectomía, cuando en realidad “los médicos y profesionales sanitarios coinciden en que las ligaduras de trompas son más invasivas, más arriesgadas y más complicadas que las vasectomías”5.
La razón por la que no hablamos de este tema es porque está rodeado de estigmas y mitos sobre la masculinidad, algunos de ellos son: “tendrás disfunción eréctil”, “ya no podrás eyacular”, “afectará tu desempeño sexual”, “va a disminuir tu libido y placer sexual”, “aumentará la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata”, “ya no es reversible”. Todas estas afirmaciones carecen de evidencia científica, de modo que, si tenemos preocupaciones genuinas, el lugar adecuado para resolver nuestras dudas son los servicios de salud.
Y siguiendo con las brechas, “no se cuenta con datos e información suficiente sobre la corresponsabilidad de los hombres en el ejercicio de la sexualidad y reproducción, esto como consecuencia del sesgo de género que existe en las encuestas oficiales relacionadas con estos temas; pues la mayoría de las preguntas están dirigidas únicamente a mujeres, perpetuando así la idea de que sólo ellas son responsables de la sexualidad, reproducción y planificación familiar”6.
En el ILSB apostamos por la formación para fortalecer la corresponsabilidad de los hombres en la sexualidad y la reproducción; y, de este modo, derribar los mandatos sociales patriarcales que atraviesan nuestras corporalidades y sexualidades. Seguiremos trabajando en la defensa y promoción de la Educación Integral en Sexualidad como una apuesta política para construir masas críticas.
Te invitamos a interactuar en redes sociales (@ilsb_ac en Instagram y X) donde compartimos información actualizada, materiales de formación y campañas que contribuyen al cambio social. Infórmate, fórmate y actúa con nosotres.
*Diego Esquivel es Oficial de incidencia de REDefine México, la red de jóvenes por los derechos sexuales y reproductivos del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir. (@ilsb_ac)
1 INEGI. (2019). Encuesta nacional sobre el uso del tiempo (ENUT).
2 Métodos antifecundativos: son todos aquellos capaces de evitar o reducir la posibilidad de un embarazo no deseado.
3 INEGI/INPS. (2022). Encuesta nacional de salud y nutrición (ENSANUT).
4 Gabrielle, B. (2023). Eyaculación responsable. México.
5 Ídem
6 ILSB. (2022). Prevenir embarazos no deseados en adolescentes también es cosa de hombres.