blogeditor · 19 de agosto de 2022
La educación es una herramienta clave para generar cambios estructurales y contribuir a la reducción de las desigualdades, y sobre todo es un derecho universal, por tanto, incluye a las personas inmigrantes y en situación de movilidad como sujetas de derecho. No obstante, existen limitantes para el acceso y calidad de la educación para estas poblaciones, por ejemplo, su propio contexto de tránsito migratorio, las barreras burocráticas para el acceso al sistema escolar en algunos Estados, limitantes estructurales como no contar con redes de apoyo y tener que priorizar otras necesidades (como alimentación y vivienda), así como contextos de origen que generan barreras internas o imaginarios que merman la importancia de la educación.
En el caso de las infancias se han dado avances para que accedan a la educación formal, por ejemplo en Nuevo León a través del trabajo conjunto entre la Secretaría de Igualdad e Inclusión y la Secretaría de Educación y el acompañamiento directo de muchas Organizaciones de Sociedad Civil (OSC) que apoyan en los procesos de inscripción y revalidaciones. Aún hay espacios de oportunidad para brindar una educación que se adapte al contexto de las infancias migrantes, el acceso a educación formal es indispensable y se podría acompañar con mapeos de la población inmigrante y en situación de movilidad para promover espacios de educación itinerante, apoyo con transporte en casos necesarios y sobre todo un acompañamiento particular para identificar rezagos por el tiempo en que el niño o la niña haya estado fuera del sistema escolar.
Aún más relevante es que los niñas y niñas no sólo necesitan aprender a leer y escribir, también requieren soñar, fomentar su libertad y su fantasía, reforzar su identidad y amor propio, aprender a manejar las diferencias (tomar lo mejor de sus contextos de salida y de llegada), fomentar la cultura de paz y la interculturalidad. Es complicado promover estas habilidades para la vida dentro del sistema de educación formal, por el número de estudiantes y porque en este caso las diferencias culturales requieren una atención particular. En este sentido, sería clave involucrar a los niños y niñas con sus cuidadores/as en programas de educación informal que brinden herramientas para promover estas habilidades para la vida desde la cotidianidad. Las OSC podrían generar estos espacios de educación informal (paralelos a la educación formal) con el apoyo de instancias gubernamentales que realicen mapeos de la población inmigrante y en situación de movilidad.
Las personas adultas también requieren una educación adaptada a sus contextos que promueva habilidades para la vida y el equilibrio en sus procesos emocionales debido al duelo inevitable que provocan las migraciones. Los espacios de lectura y convivencia podrían ser una herramienta oportuna. Adicionalmente, es pertinente la enseñanza de español para personas no hispanohablantes que se están estableciendo en México, así como la enseñanza de inglés para quienes están en tránsito hacia Estados Unidos; lo más importante es generar espacios donde se reconozca la integralidad de las personas migrantes, por ejemplo, que haya sensibilidad de los posibles efectos del duelo sobre sus capacidades cognitivas, o se tengan canales para que la persona reciba contención o acompañamiento en necesidades adicionales a la educación. 1
La multicausalidad y los contextos diferenciados para el acceso y calidad de la educación de las poblaciones inmigrantes y en situación de movilidad requiere intervenciones multinivel (desde lo local hasta lo nacional) e intersectoriales, que permita sumar esfuerzos desde diferentes espacios. En ese sentido, es indispensable la coordinación entre sociedad civil, instancias gubernamentales e iniciativas privadas. También es importante la complementariedad entre la educación formal y programas de educación informal que se adapten a cada contexto a través de diversas herramientas incluyendo la pedagogía del abrazo, 2 el homeschool 3 y la educación emancipadora, 4, 5, 6, 7 es decir, educar para la libertad y para garantizar los derechos humanos.
1 Cabe destacar que el INEA y la Prepa en Línea de la Secretaría de Educación Pública son prácticas positivas en cuanto a la educación de la población que se está estableciendo en México, pero aún existen desafíos para el acceso pleno a las revalidaciones de estudios profesionales.
2 Rojas Trujillo, G. (sf). La pedagogía de los abrazos para abordar las violencias intersubjetivas en el contexto latinoamericano. Revista Diálogos. P.34-49. Recuperado de acá.
3 Disponible aquí.
4 Freire, P (2010). Cartas a quien pretende enseñar. 2da edición-3ra reimpresión [Traducción: Mastrangelo, S]. Siglo Veintiuno Editores. 1ra edición versión original, 1993. Recuperado de acá.
5 Freire, P (sf). La educación como práctica de la libertad. (Traducción: Ronzoni, L.). Recuperado de acá.
6 Freire, P (noviembre de 1981). La importancia del acto de leer. (Presentado en la apertura del Congreso Brasileño de Lectura, realizado en Campinas, Sao Paulo). Recuperado de acá.
7 Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (sf). Educar para la libertad: por una educación emancipadora y garante de derechos. Diálogos y acción por una educación emancipadora. Recuperado de acá.