blogeditor · 13 de junio de 2019
Hemos visto todo tipo de películas que hablan sobre la manipulación genética: desde dinosaurios traídos al presente en Jurassic Park (1993) hasta la presencia del malvado T-virus en Resident Evil (2002). Pero hoy nos referiremos a Gattaca (1997), una película que sin duda fue un parteaguas en el planteamiento ético de modificación genética a los humanos desde su planeación.
Este tema ha sido visto como algo completamente futurista, sin embargo, poco a poco nos acercamos más a él, por lo que en @DefoeMX decidimos salir a la calle y preguntarles a los mexicanos qué piensan al respecto.
Sólo el 1% de la población ha estado muy expuesta a información sobre la edición de genes para cambiar las características genéticas de un bebé, en contraste con el 38% que no supo de qué demonios le estábamos hablando.
Elegir el sexo del bebé, el color de sus ojos, prevenir enfermedades y malformaciones suena siempre como algo bueno, y hasta divertido; pero cuando esto trasciende al grado que plantea Gattaca en donde los individuos no modificados son discriminados y excluidos por completo de grandes oportunidades en la sociedad, la cosa cambia.
En temas como éste, siempre, la pregunta es hasta dónde está bien. El 58% de los mexicanos considera que cuando estas modificaciones tienen lugar con la intención de que un bebé sea más inteligente, es demasiado. Pero, ¿cuántos de nosotros consideramos que está bien cuando se trata de evitar o reducir el riesgo de enfermedades graves?
Al ser todavía un campo tan desconocido en nuestro tiempo, la mayoría de los mexicanos consideramos que los médicos entienden poco o nada sobre los riesgos y beneficios de este tipo de investigaciones.
Para aquellos que no han visto Gattaca, este película habla sobre Vincent (Ethan Hawke), uno de los últimos niños concebidos de manera natural, quien ha tenido que competir toda su vida con Anton –su hermano– quien si fue planeado con la ayuda genética disponible en ese momento. Vincent sueña con hacer cosas a las que no tiene acceso ya que no pertenece a la “élite” previamente aceptada para los trabajos más interesantes. Así pues, sufre una nueva forma de discriminación.
Imaginemos una realidad en la que esto comience a ser posible. El 39% de los mexicanos tiende a pensar que –en algún grado– esta técnica pueda ser usada de maneras inaceptables y sólo el 36% de los encuestados opinan que sí puede ayudar a tener una vida prolongada y de mejor calidad.
Cabe mencionar que este escenario se siente aún tan lejano que los mexicanos dijeron opinar que es posible que la técnica se utilizara antes de comprender cómo afecta a la salud de las personas.
¿Creen que esta realidad aún está lejos? ¿O sentimos que el futuro ya nos alcanzó? Cuéntenos qué pensaron cuando vieron Gattaca. Leemos sus comentarios y opiniones en @YamilNares y @DefoeMX.