Redacción Animal Político · 16 de diciembre de 2025
El pasado 10 de diciembre se aprobó en el Senado, con 111 votos a favor, la nueva Ley de Economía Circular (LEC), que tiene como objetivo regular diversos materiales y residuos para aumentar su valorización y adecuada gestión.
Para lograrlo establece el principio de la Responsabilidad Extendida del Productor (REP), lo que significa que las empresas productoras de diversos materiales (aún por definir) deberán hacerse responsable de sus productos y sus residuos en todo su ciclo de vida.
De acuerdo con el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos 2020 de SEMARNAT, hace 5 años se generaban en el país alrededor de 120,000 toneladas de residuos sólidos al día, lo que equivalen a 47 millones de toneladas al año. En términos per cápita, cada habitante genera casi 1 kilo de residuos al día, 27 % arriba del promedio mundial. 46 % son orgánicos y 31 % son inorgánicos valorizables.
Si analizamos ahora cómo andamos en la recolección y tratamiento de dichos residuos, tampoco hay buenas noticias. Según datos del INEGI, en 2022 se recolectaron diariamente en el país 108 toneladas de residuos, pero solo el 5.4 % fueron enviados a tratamiento formal.
Actualmente, son los gobiernos municipales los principales encargados de la recolección y tratamiento de los residuos sólidos urbanos, lo que representa un gran reto en términos de financiamiento, capacidades operativas y de fiscalización.
La Responsabilidad Extendida del Productor ayuda a enfrentar esta situación a través de tres vías:
Aunque esto implica mayores costos en el corto plazo para las empresas, también tiene impactos positivos significativos al hacer más eficientes las cadenas de valor y gestionar mejor los riesgos ambientales y sociales.
Muchas empresas globales hoy reconocen públicamente la necesidad de REP. En 2021, más de 100 compañías de la cadena de valor de empaques firmaron una declaración impulsada por Fundación Ellen MacArthur, demandando la implementación de REP obligatoria.
En este contexto, la aprobación de la Ley de Economía Circular marca una mejora regulatoria importante y acorta la brecha que tenemos en comparación con otros países en desarrollo como India, Chile y Colombia, que han adoptado esquema REP en los últimos años. Se estima que existen actualmente 400 esquemas REP en el mundo cubriendo distintos tipos de productos como envases plásticos, neumáticos, aparatos electrónicos, entre muchos otros.
Todavía faltan muchas cosas por definir. Esperamos que en los próximos meses tengamos más claridad sobre aspectos clave que definirán el éxito de esta regulación, como son la definición de los materiales y empresas regulados, las metas y tiempos que se deberán alcanzar, las tarifas o cuotas que deberán pagar y los requisitos que tendrán que cumplir los programas de gestión circular y quienes los operen. Existen ya valiosos aprendizajes de la experiencia internacional que esperamos sean usados en México.
*Ninel Escobar es directora del programa de Cambio Climático y Energía en WWF México.