Duele el dolor: Seis semanas, 10 imágenes

Daniel Gershenson · 13 de junio de 2011

Duele el dolor: Seis semanas, 10 imágenes

Things fall apart / The Center cannot hold

‘Slouching towards Bethlehem’, WB Yeats

 

Han sido días intensos, con buenos augurios y logros concretos que apuntan al fortalecimiento de las causas ciudadanas. Algo imperceptible -lejos del radar de la nomenklatura o clase política y empresarial en México- está cambiando para bien al país. La exigencia de Justicia: la necesidad de otorgarles voz y peso específico a las víctimas de la violencia en todos los órdenes, despierta a cada vez más conciencias indispuestas a que se profundice el deterioro institucional y se imponga la barbarie. Se alimenta la certeza de que que habrá grandes cambios, anclados en la ley y fundados en la tolerancia.

 

Sin duda, será un arduo proceso, pero nada impedirá que las semillas ciudadanas crezcan y se multipliquen. Varios sucesos recientes lo confirman. Es posible participar en el rediseño institucional a favor del interés público. No es una tarea fácil, pero desde esta toma de conciencia organizada se moverán montañas.

 

A continuación, algunos ejemplos.

 

El martes 26 de abril, una comisión integrada por Javier Sicilia, Julián LeBaron, Solalinde y Eduardo Gallo solicitó personalmente a diputados que congelaran la ominosa Ley de Seguridad Nacional. Ahí conocieron a José Francisco García y Manuel Rodríguez (padres del Movimiento por la Justicia 5 de junio, de Hermosillo).

Ellos se encontraban en la Ciudad de México, para promover la Ley  General de Estancias Infantiles, que fue aprobada por unanimidad en el Senado el viernes 29 de abril. Dos vertientes a favor de cambios estructurales profundos se juntaban.

 

La Marcha Nacional convocada por Javier Sicilia dio inicio el jueves 5 de mayo. Partía de Glorieta de la Paloma en Cuernavaca, y arribó al Zócalo el domingo 8 de mayo

 

El Juicio Ciudadano al Estado Mexicano, que contó con la presencia de un grupo de familiares de la Guardería ABC y tuvo como testigo a Javier Sicilia y otros prominentes personajes de la vída pública, se llevó a cabo el domingo 29 Mayo: un mes después de la Ley de Estancias Infantiles y a una semana del segundo aniversario de la tragedia en Sonora.

 

La Caravana a Juárez arrancó en Cuernavaca, en el mismo lugar donde había iniciado la Marcha al Zócalo. Era sábado, 4 de junio en la madrugada.

La primera escala fue en el Paseo de la Reforma, a un costado del Ángel de la Independencia.

 

El domingo 5 de junio miles de personas participaron en la Marcha de Hermosillo, a dos años del incendio de la Guardería ABC donde murieron 49 niñ@s y sufrieron lesiones más de cien. Aquí Patricia Duarte Franco, con su hijo Andrés Alonso.

 

 

Después de presentarse en Morelia y San Luis Potosí, la Caravana por la Paz llegaba a la Plaza de Armas en Zacatecas. Seguirían escalas en Durango, Saltillo, Monterrey, Torreón, Chihuahua, Juárez (donde se firmó el documento el viernes 10 de junio, a cuatro décadas del Halconazo en el Casco de Santo Tomás), y El Paso.

 

Los testimonios de las familias de las víctimas, eran sobrecogedores. Aquí la mamá de cuatro jóvenes: sus hijos, desaparecidos en fechas y lugares distintos, con una de sus nueras. La imagen es de Chihuahua.

 

Así recibió Ciudad Juárez: Epicentro del Dolor (como lo llamó Javier Sicilia), a la Caravana Nacional.

 

Hubo concentraciones y eventos emotivos en Villas de Salvárcar y el Campo Algodonero.

 

En el cierre de la Caravana en el Monumento a Juárez, se firmó el Pacto Ciudadano que privilegia 6 líneas de acción, anteadas en el Zócalo el 8 de mayo pasado.

 

La historia sigue escribiéndose. Quedan futuras movilizaciones y proyectos pendientes como el del News Divine en la Ciudad de México: caso emblemático de corrupción e impunidad, que el lunes 20 de junio cumple 3 años.

 

Transformaciones diversas: a ritmo de vértigo. Tenemos una gran deuda moral con los padres y madres de la Guardería ABC, y las familias que decidieron compartir su dolor con los que participamos en la Caravana Nacional. A todos ellos, los seguiremos acompañando.