Divinsky y un mundo con Mafalda

blogeditor · 16 de noviembre de 2019

“¡El futuro queda hacia adelante!”

Mafalda en la playa, hablando con un cangrejo

 

Quino creó a Mafalda a mediados de los años sesenta del siglo pasado. Para la historia del mundo (y de la historieta) este es un hecho: Joaquín Salvador Lavado es el padre de Mafalda. Pero a principios de los setenta fue el abogado Daniel Divinsky, editor fundador de la mítica Ediciones de la Flor, quien ofreció su empresa a Mafalda para comenzar a difundir su humor e ingenio a escala masiva. Daniel Divinsky dio un hogar a Mafalda y, en ese sentido, su papel dentro de la historia que incluye a una de las tiras más célebres del continente es fundamental. Han transcurrido prácticamente cincuenta años desde que Divinsky arrancó la aventura gracias a la cual el mundo conoce a Mafalda, un personaje que sigue vendiendo ejemplares.

“Ediciones de la Flor fue el proyecto de dos abogados con escasa vocación jurídica” –me dice sonriente el editor al término del desayuno tras el cual coincidimos-. “Cuando inició en 1966 publicábamos libros exquisitos, cosas de Tennessee Williams y Paul Nizan, por ejemplo, en tirajes muy pequeños. Éramos amigos de Quino, a quien conocíamos de una librería en la que nos proveíamos de libros de derecho y que era propiedad del primer editor que tuvo Mafalda, Jorge Álvarez, quien en un momento diversificó su negocio y dejó de pagarle sus derechos a Quino –lo cual era como matar a la gallina de los huevos de oro- provocando entonces que Quino recurriera a nosotros como abogados. Al ser amigos de Jorge la verdad es que no queríamos demandarlo, así que se llegó a un acuerdo amistoso derivado del cual Quino, con esa voz tímida que tiene, nos dijo una tarde ¿y por qué no empiezan a publicar Mafalda ustedes? Así, en 1970 pasamos de publicar libros con tiradas máximas de tres mil ejemplares a llegar al tomo 6 de Mafalda imprimiendo doscientos mil ejemplares que se vendieron en una tarde. Un fenómeno inverosímil”.

Asegurado el paso a la posteridad del personaje, no hay espacio público en el que Daniel Divinsky se presente desde que Mafalda llegó a su vida en el que no se le hagan preguntas sobre ella, así que cuestionar a Divinsky sobre si a tantos años aún le queda algo por decir o alguna pregunta que hacer respecto a una de las pequeñas argentinas más famosas del orbe resultaba un pendiente que sería una lástima desperdiciar.

“No quedan resquicios. A todo el tiempo que ha pasado desde que publiqué Mafalda no ha quedado ya nada por abordar relacionado con ella. Un tema que la gente me ha preguntado mucho es aquel de porqué murió Mafalda, que tiene que ver con una versión nacida precisamente en México, por cierto, en la que a Mafalda la había atropellado un camión que transportaba sopa. Un chiste de mal gusto. Ya Quino ha declarado que los personajes de cómic no mueren y que él dejó de dibujar a Mafalda porque Óscar Conti Oski, el famoso dibujante humorístico argentino, le dijo alguna vez que cuando en una tira cómica se tapaba el último cuadrito y ya uno podía intuir en qué acababa la historia había que dejar de hacerla porque se estaba repitiendo”.

Daniel Divinsky está en México y participará en la FILIJ (sábado 16 de noviembre, Centro Nacional de las Artes, 13:00 hrs.) brindando una charla sobre Mafalda y todas las anécdotas detrás de la publicación de cada uno de sus libros. Habrá que llegar temprano.

@elimonpartido