Claudia Ramos · 29 de enero de 2026
En las últimas semanas el Gobierno de la República en voz del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ha presumido una disminución significativa en los homicidios entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025. Harfuch argumenta que a nivel nacional los asesinatos dolosos disminuyeron un 40 %, pero también ha resaltado caídas significativas en Guerrero con el 65 %, Estado de México con un 54 %, Michoacán con un 53 %, Puebla con un 41 % y Veracruz con un 28 %. Sin embargo, estos resultados contrastan con los obtenidos en la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) del INEGI, para el cuarto trimestre de 2025, que muestra una tendencia creciente en la sensación de inseguridad.
Si bien la incidencia delictiva y la percepción del delito son dos indicadores diferentes, ya que uno mide los delitos y la otra la sensación de seguridad, se espera que ante reducciones significativas del primero la percepción ciudadana de la seguridad mejore. Sin embargo, ha sucedido lo contrario.
La última entrega de la ENSU nos muestra que en el mismo periodo en el que el Gobierno de la República reporta una caída en los homicidios del 40 % a nivel nacional, la sensación de inseguridad creció del 58.6 % al 63.8 %, es decir, poco más de 5 puntos porcentuales que se ubican fuera de cualquier error estadístico.
Pero no solo se trata de la tendencia nacional, sino que la misma también se percibe a nivel municipal, ya que la ENSU mide la sensación de seguridad en 91 de las principales Zonas Metropolitanas del país.
En Guerrero, donde señalan que se han reducido un 65 % los homicidios, se esperaría una mejora significativa en la percepción de seguridad, pero los ciudadanos se siguen sintiendo inseguros. Por ejemplo en Acapulco, en donde por cierto la reducción en los homicidios fue mayor, al lograr el 71 % de reducción, apenas hay una mejoría leve al pasar del 78.9 % al 76.7 % del cuarto trimestre de 2025 respecto al tercer trimestre del mismo año. Pero si se compara con septiembre de 2024, empeora levemente, ya que se ubicaba en 73.8 %. Es decir se logra una disminución gigante en homicidios, pero no se traslada a mayor confianza de la ciudadanía.
Las otras dos ciudades evaluadas en Guerrero siguen una tendencia similar, Chilpancingo se mantiene sin cambios entre el tercer y cuarto trimestre de 2025, al pasar del 86.3 % de percepción de inseguridad al 83.4 %, pero crece respecto a septiembre de 2024, cuando estaba en 79.6 %, mientras que Ixtapa-Zihuatanejo mejora un poco al reducirse del 69.1 % en el tercer trimestre al 64.1 % en el cuarto trimestre de 2025, pero en septiembre de 2024 se encontraba en 57.7 %, por lo que también tiene una tendencia a la alza, a pesar de que hay menos homicidios.
En el Estado de México que registra una disminución en el 54 % de los homicidios, la tendencia de percepción de inseguridad también va al alza. De hecho, en 7 de los 8 municipios que se miden en la ENSU -Ecatepec, Nezahualcóyotl, Toluca, Tlalnepantla, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli y Atizapán de Zaragoza- la sensación de inseguridad creció entre el tercer y cuarto trimestre de 2025, y tan solo en uno, en Naucalpan, hay una leve mejoría, al pasar del 82.1 % al 79.7 %. Y si tomamos en cuenta septiembre de 2024 como base, en 6 de ellos se registran incrementos, mientras que sólo en Naucalpan y Tlalnepantla se registran caídas.
En Michoacán el asunto es peor, porque Morelia pasó de septiembre de 2024 a diciembre de 2025 de 66.8 % de percepción de inseguridad a 78.2 %, es decir más de 11 puntos porcentuales de crecimiento. Uruapan por su parte pasa del 85.5 % al 88.7 % en el mismo periodo, siendo el área urbana con peor percepción del país, y Lázaro Cárdenas pasa del 34.1 % al 37.5 %. Todo ello a pesar de la caída en un 53 % en los homicidios.
Lo mismo pasa en Puebla, donde la ENSU solo mide a la capital, que tenía en septiembre de 2024 un 76.2 % de percepción de inseguridad y ahora tiene un 84.5 %, sin que la reducción del 41 % en los homicidios haya tenido algún efecto en la confianza ciudadana en la seguridad.
Por último, Veracruz, con un descenso del 28 % en los homicidios, presenta resultados mixtos en la ENSU, ya que la ciudad de Veracruz mejora en percepción de inseguridad del tercer al cuarto trimestre de 2025, al pasar del 70 % al 62.7 %. Sin embargo, en septiembre de 2024 se ubicaba en 60.2 %, por lo que creció ligeramente. Mientras que Coatzacoalcos tiene un efecto en U, al comenzar en septiembre de 2024 en 77.9 %, bajar en septiembre de 2025 a 71.7 % y subir en diciembre de 2025 a 75.8 %. Xalapa tiene una tendencia de U invertida, porque comenzó con 54.6 % en septiembre de 2024, 61.9 % en septiembre de 2025 y terminó en 57 % en diciembre de 2025.
En resumen, resulta desconcertante que mientras a nivel nacional y en estas entidades clave los homicidios dolosos han tenido reducciones significativas, en la mayoría de los mismos espacios el miedo al delito ha crecido.
Algo no cuadra en este escenario, ya que la lógica nos indicaría que al dar mejores resultados en materia de contención de homicidios, la percepción de seguridad sería creciente, pero no es así, lo cual nos lleva a ofrecer cuatro hipótesis de lo que puede estar pasando, las cuales no necesariamente son excluyentes en todos los casos:
* Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: [email protected].