La trascendencia de una disculpa como una forma de reparación

Redacción Animal Político · 19 de febrero de 2024

La trascendencia de una disculpa como una forma de reparación

La Corte Interamericana de Derechos Humanos señala en diversas sentencias que las medidas de satisfacción dentro de una reparación integral se refieren a actos u obras de alcance o repercusión públicos, que buscan la transmisión de un mensaje de reprobación oficial de las violaciones a derechos humanos ocurridas, aunado al compromiso de que éstas no se repitan.

Por otra parte, la Ley General de Víctimas señala que estas medidas buscan la verificación de los hechos y la revelación pública y completa de la verdad, siempre que ello no perjudique a las víctimas, por lo que es necesario que sean escuchadas y sus necesidades se tomen en cuenta, al momento de determinar las medidas de reparación integral.

En este sentido, una disculpa por violaciones a derechos humanos consiste en la celebración de un acto por medio del cual la autoridad responsable reconoce ante la víctima que cometió tales violaciones, y establece un compromiso para que no se repitan. Estos actos tienen distintas características, según el caso concreto, y debido a su trascendencia pueden contribuir a generar medidas de no repetición.

En los últimos 5 años, con el acompañamiento de GIRE, se han obtenido diez disculpas  –de autoridades federales (IMSS e ISSSTE) y de hospitales públicos y Secretarías de Salud locales–, ofrecidas a personas que fueron víctimas de diversas violaciones a derechos humanos: negativa de acceso al aborto, violencia obstétrica, anticoncepción forzadaesterilización forzada y muerte materna o neonatal.

Las disculpas como medidas de reparación integral pueden establecerse, por ejemplo, desde el momento en el que una autoridad jurisdiccional emite una sentencia o en la recomendación de una comisión defensora de los derechos humanos. Sin embargo, esto no ocurre en todos los casos, ya que cada uno es distinto.

Si lo desean, posteriormente las víctimas pueden manifestar a las comisiones de atención a víctimas –la federal o las locales, según la competencia– que es de su interés recibir una disculpa de la autoridad responsable, pues son estas comisiones las encargadas de emitir los planes de reparación integral, es decir, las resoluciones administrativas que contienen, de manera individualizada, cada una de las medidas a favor de las personas. De esta manera, también existe la posibilidad de que la disculpa esté contemplada en dicha resolución.

En este punto es importante señalar que la Ley General de Víctimas contempla en su artículo 5o el principio de participación conjunta, que reconoce el derecho de las víctimas a colaborar con las autoridades en las medidas de reparación integral.

En el caso de una disculpa implica que la víctima tiene derecho a decidir cómo quiere que se realice el acto: en una reunión privada o en un evento con la presencia de medios de comunicación, acompañada de sus familiares y representantes legales, e incluso con la presencia de una psicóloga o un psicólogo en caso de necesitarlo. Si la persona no desea tener interacción alguna con las autoridades responsables, puede recibir la disculpa por escrito a través de sus representantes, o bien se puede publicar en el periódico oficial del estado, sólo por mencionar algunos ejemplos.

De igual manera, la víctima tiene derecho a conocer, previo a la celebración del acto, el texto de la disculpa y hacer los comentarios que considere necesarios, los cuales deberán ser tomados en cuenta por las autoridades en el texto final.

Con base en todo lo anterior, la importancia y trascendencia de una disculpa radica en que se trata de un acto elaborado en conjunto con las víctimas, donde se les escucha y se toman en cuenta sus necesidades, para que la autoridad haga un reconocimiento oficial –por escrito y/o de manera verbal– de que su actuar vulneró los derechos de una o más personas, y por lo tanto se disculpa y se compromete a la no repetición de los hechos.

En varios de los casos acompañados por GIRE en los que se ha obtenido una disculpa, este acto ha resultado la medida más significativa para las personas acompañadas y ha sido de gran importancia en su proceso de cierre a nivel personal y/o en el núcleo familiar, debido a  las implicaciones sociales que conlleva. Por ejemplo, Angélica Juárez –quien recibió el año pasado una disculpa por parte de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México– decidió difundir el acto en medios de comunicación porque para ella es importante que las personas tomen conciencia respecto a la violencia obstétrica y la anticoncepción forzada, y que quienes han pasado por la misma situación levanten la voz y sepan que tienen derecho a una reparación integral.

Finalmente, la disculpa en sí misma y el compromiso de que hechos similares no vuelvan a ocurrir pueden generar efectos como medidas de no repetición, ya que dan lugar, por una parte, a que se lleven a cabo las acciones necesarias para que el personal de salud brinde servicios con perspectiva de género y apego a los derechos humanos; y, a la vez, permite que el mismo personal tome conciencia de que su actuar puede constituir violaciones a los derechos humanos de las personas usuarias y/o de sus familiares, y que deben asumir la responsabilidad que ello implica, lo que acompañado de una serie de cambios institucionales puede generar  cambios estructurales.

* Jenny Murrieta es abogada auxiliar de Reparación Integral en @GIRE_mx.