Disculpa de Mastercard y respuesta de José Manuel López Velarde

blogeditor · 23 de junio de 2020

Disculpa de Mastercard y respuesta de José Manuel López Velarde

Nota de la editora: el día de ayer lunes 22 de junio publicamos en este espacio la denuncia de José Manuel López Velarde sobre la decisión de Mastercard de considerar “no apto para el público infantil” un cuento de su autoría, cuya protagonista tenía dos papás. A continuación, las respuesta de Mastercard y la de José Manuel. 

 

Respuesta de Mastercard:

22 de junio de 2020

Tania Montalvo

Editora General

Animal político

Estimada Tania,

Lamentamos profundamente y nos disculpamos por la respuesta inadecuada de uno de los miembros de nuestro equipo hacia la historia creada por el autor José Manuel López Velarde. La inclusión y la aceptación son fundamentales para nuestras creencias y prácticas como empresa. Apoyamos firmemente a la comunidad LGBTQ+ , como lo hemos hecho durante tantos años.

Hemos tomado medidas para garantizar que este empleado comprenda nuestra posición como empresa y que esto le sirva de guía en sus actividades futuras.

También hemos extendido esta disculpa al autor y esperamos tener la posibilidad de publicar la historia de Alba como parte de nuestros esfuerzos para generar conciencia de todo el trabajo que aún queda por hacer para garantizar que todas las personas y familias puedan expresarse libremente y con orgullo.

Hago de tu conocimiento esta información pues creemos relevante que la conozcas de primera mano, dado que fue publicada en Animal Político.

Cordialmente,

Michelle Romo Deschamps

VP de Comunicación y Marketing para Mexico y Centroamérica

Mastercard México

Correo de Mastercard enviado a José Manuel López Velarde.

 

Respuesta de José Manuel López Velarde:

Estimado equipo de Mastercard, ayer recibí su email en respuesta a mi publicación en Animal Político y hoy ellos me enviaron la aclaración que ustedes les hacen. Me gustaría comentar algunos puntos.

Primero que nada quiero aclarar que lo que sucedió no fueron, y cito el email que me enviaron, “errores de comunicación”. La comunicación fue totalmente clara: el mensaje inequívoco fue la orden de eliminar a dos padres hombres de una historia comisionada para su plataforma Priceless Cities, porque no consideraban que su inclusión fuera apta para un público infantil.

Esa acción es contraria a las prácticas de una empresa que considera la inclusión y aceptación como pilares fundamentales de su filosofía. Es discriminatoria y de franca censura.

Mi intención es que se tomen acciones para que esto no siga sucediendo, y por eso me encantaría que me compartieran, por ejemplo, cómo se tomó la decisión de mutilar mi historia, cuántas personas estuvieron involucradas, cuáles son las medidas que han tomado para asegurarse de que no vuelva a suceder y cómo lo lograron en 6 horas que es el tiempo transcurrido entre mi publicación y su respuesta.

En cuanto a su ofrecimiento de publicar mi historia, mucha gente me ha dicho: “Vamos a lograr que la publiquen”, “Todo mundo tiene que verla”. Pero ese no es el punto. Mi problema no es de falta de acceso. Como escribí en el texto que se publicó ayer, tengo el privilegio de contar con una plataforma, soy director y escritor de teatro, a eso me dedico y, de hecho, la historia de Alba ya fue publicada ayer en Animal Político.

El problema es que me hayan comunicado que debía eliminar a dos padres porque una familia homoparental no es apta para un cuento de niños, lo que es igual a decirme que mi familia no merece ser vista ni escuchada.

El asunto es que como la persona encargada de tomar esa decisión estaba de vacaciones, hayan planteado una semana para responder si la publicaban o no, esto a unas horas del día del padre.

Mi preocupación es que para muchas otras personas, algo similar significaría una situación dolorosa y los enfrentaría a la disyuntiva de defender a su familia o recibir un pago para sostenerla en medio de una pandemia. Por eso no les notifiqué que reconsideraran la publicación de mi cuento, sino que lo retiraba.

La historia de Alba no tendría que haberse convertido en un cuento especial, no lo es, al menos no porque hay dos papás, no tendría que pasar a su departamento de asuntos LGBTQ+, tendría que ser una más, ese es el poder de una familia homoparental en este caso, que es una familia y ya. Con todo este asunto, ese poder ya se lo quitaron, ni modo, tendremos que ir un paso atrás con ella.

En cuanto a su invitación para participar como orador en una conferencia para 300 miembros de su comunidad PRIDE Mastercard, creo que sería redundante. Seguramente ellos estarán igual de indignados que yo. La oportunidad que tiene Mastercard como empresa no es con ellos, es precisamente con los que no son miembros de PRIDE y más allá del mes del orgullo LGBTIQ+, debería ser todo el año, siempre.

Las preguntas que rondan mi cabeza son: ¿qué han escuchado?, ¿qué información han recibido? y ¿cómo han tratado a las personas en una empresa certificada contra la homofobia para pensar que pueden actuar de esa forma?

Finalmente los invito a considerar qué es Mastercard:

¿Un logotipo? ¿Un slogan? ¿Un edificio de oficinas? ¿Un plástico?

Me parece que Mastercard es precisamente ese miembro de su equipo que no actuó conforme a los valores de la empresa y del que se desmarcan. Las personas que trabajan ahí son Mastercard, y su relación más valiosa es conmigo, porque tengo una tarjeta con su holograma.

Los invito a honrar ese vínculo y tomar medidas reales porque les importa, no por salir del paso a una controversia pública.

Si hay ciertas cosas que el dinero no puede comprar y para todo lo demás existe Mastercard, supongo que pueden hacer mucho más.

Atentamente

José Manuel López Velarde (@asteristico)