blogeditor · 22 de enero de 2022
El acoso, la violencia y discriminación contra las mujeres está presente en todos los ámbitos de desarrollo, y el laboral no es la excepción. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH-2016), el 26 % de las mujeres de 15 años y más que ha trabajado alguna vez en su vida ha sufrido algún acto de violencia, siendo la discriminación la principal modalidad.
Cabe señalar que estas agresiones contra las mujeres en su gran mayoría son perpetuadas por algún compañero de trabajo (31.8%) y por el jefe (23.8%).
Asimismo, esta encuesta revela que entre 2011 y 2016, al 11.8% de las mujeres se les pidió una prueba de embarazo como requisito para ser contratadas, ello a pesar de que la Ley Federal del Trabajo en su artículo 133, fracción XIV prohibe este tipo de conductas.
Pero ¿cuáles son las prácticas discriminatorias más comunes para las mujeres en el centro de trabajo? El top five tiene que ver con la todavía marcada desigualdad que existe entre hombres y mujeres en las oportunidades laborales, salarios y prestaciones y en lo referente al embarazo como impedimento para acceder a un puesto de trabajo.
Con el fin de fomentar prácticas de no discriminación, igualdad y respeto a las mujeres en los centros de trabajo, tanto públicos como privados, en 2015, el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) impulsaron la certificación en la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y no Discriminación (NMX-R-025-SCFI-2015). Este mecanismo es voluntario y sirve para reconocer a los centros de trabajo que cuentan con buenas prácticas en contra de la discriminación hacia las mujeres. Las principales acciones para acceder a esta certificación tienen que ver con la incorporación de la perspectiva de género y no discriminación en los procesos de reclutamiento, selección, movilidad y capacitación; garantizar la igualdad salarial; implementar acciones para prevenir y atender la violencia laboral, y realizar acciones de corresponsabilidad entre la vida laboral, familiar y personal de sus trabajadoras y trabajadores, con igualdad de trato y de oportunidades (Gobierno de México).
Además de ello, resulta indispensable que los centros de trabajo cuenten con un protocolo claro y adecuado de prevención y actuación en casos de discriminación, acoso y hostigamiento sexual y laboral. Ello servirá no solo para prevenir actos de discriminación y acoso, sino también para saber actuar de manera informada, con apego a la ley y a los derechos humanos de las víctimas.
Actualmente, en México, de las más de 4 millones de unidades económicas privadas, alrededor de 130 cuentan con la certificación R25 1. Así, resulta indispensable que las corporaciones adopten mecanismos institucionales para promover la no discriminación y respeto para sus empleadas. Esto sin duda mejorará el ambiente de trabajo, el desarrollo integral de todos los trabajadores y la productividad laboral.
* Alicia Santana (@ssantanacartas) es directora de @simetriamx.
1 Listado de organizaciones certificadas en el Modelo de Equidad de Género. Vigentes al 31 de diciembre de 2015. Nota. Es el dato oficial más reciente.