Redacción Animal Político · 11 de octubre de 2024
El 12 de octubre, anteriormente mal llamado el “Día de la Raza”, se ha convertido en el “Día de la Resistencia Indígena” en conmemoración de la lucha y resistencia histórica de los pueblos originarios por su autonomía y el respeto a sus derechos humanos.
De manera histórica, los pueblos originarios han vivido racismo y discriminación, lo anterior debido a las consecuencias del colonialismo el cual se define como un sistema político y social en el que un Estado domina y explota una colonia.
Aunado a esto, el Informe de 2022 de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos A/HRC/54/4 menciona que el colonialismo perdura hoy en día en forma de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia que sufren las personas y pueblos indígenas.
El colonialismo ha creado diversas opresiones relacionadas con el racismo, entendiendo este como una teoría, doctrina, ideología o conjunto de ideas que enuncian un vínculo causal entre las características fenotípicas o genotípicas de individuos o grupos y sus rasgos intelectuales, culturales y de personalidad, incluido el falso concepto de la superioridad racial, definido en el Art. 1, párrafo 4, por la Convención Interamericana contra el Racismo, la Discriminación Racial y Formas Conexas de Intolerancia.
Datos de 2023 del Consejo Nacional para Prevenir y Eliminar la Discriminación indican que, entre 2012 y 2020, se abrieron 80 expedientes por presuntos actos de discriminación hacia personas indígenas, y, a nivel nacional, el 28.1 % de la población indígena de 12 años y más reportó haber sido discriminada por al menos un motivo en los últimos doce meses del 2022. Este porcentaje aumenta en grupos específicos, como mujeres indígenas que realizan trabajo del hogar remunerado (34.7 %) o que tienen alguna discapacidad (33.5 %).
En este mismo sentido, según datos de la Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México (EDIS-2021), las personas que habitan y transitan la ciudad perciben que los grupos más discriminados son las personas de piel morena (18.7 %) y las personas indígenas (16.8 %).
Estos datos confirman que, en la actualidad, la discriminación y exclusión hacia las personas indígenas en México persiste, por ello, conmemorar este día como un día de resistencia sigue siendo importante para combatir las desigualdades, así como los prejuicios y estereotipos hacia personas y grupos indígenas.
La lucha por los derechos de las personas indígenas en la Ciudad de México se manifiesta de diversas maneras, un ejemplo es la búsqueda del reconocimiento y preservación de las lenguas originarias/indígenas a través del combate de los prejuicios, estereotipos y estigmas hacia las personas hablantes de lenguas originarias.
Datos de la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI CDMX) menciona que las alcaldías con mayor número de personas hablantes de lenguas indígenas son Iztapalapa (28,716), Gustavo A. Madero (14,196), Tlalpan (11,884) y Xochimilco (10,662). También menciona que en la Ciudad de México se hablan 55 de las 69 lenguas indígenas nacionales (agrupaciones lingüísticas). Lo anterior resalta la necesidad de acciones para fortalecer las lenguas originarias y mantener la diversidad lingüística y cultural. Perder una lengua implica perder la historia y cultura, pero sobre todo violentar el derecho humano fundamental a hablar una lengua materna, un derecho que se debe garantizar por el estado.
La lucha por la vivienda digna es otro ejemplo de resistencia. En junio de este año, la comunidad Otomí temía un desalojo de la Casa de los Pueblos Indígenas y manifestó su inconformidad: “Si los extranjeros tienen derecho a la vivienda, nosotros también”. La comunidad otomí vivió por más de 10 años en un edificio de la colonia Juárez, hasta que fueron desalojados del lugar y tuvieron que vivir fuera de él hasta el 2024, sin condiciones dignas y en constantes manifestaciones para la exigencia de sus derechos.
Esta lucha se ha llevado por más de 30 años, donde se pide que el estado garantice el derecho a una vivienda digna y decorosa, como establece el Artículo 4º Constitucional, así como la fracción 22 del artículo 6 de la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México el cual considera como conductas discriminatorias limitar, obstaculizar o impedir el derecho a la alimentación, la vivienda, la recreación y los servicios de atención médica adecuados.
Ante estos ejemplos de lucha es necesario reforzar las acciones desde el Estado, como la implementación de políticas públicas efectivas que aborden la discriminación y promuevan la igualdad con perspectiva intercultural y antirracista: garantizar el acceso a la vivienda, al trabajo, la salud y la educación para personas indígenas, involucrar las lenguas indígenas en la educación y la vida pública y privada, trabajar colectivamente con las comunidades originarias para comprender sus necesidades, y visibilizar el Día de la Resistencia Indígena son algunas de las acciones necesarias para avanzar en igualdad de derechos.
A pesar de la deuda histórica, el racismo y la discriminación persistente, las personas indígenas en la Ciudad de México resisten preservando su cultura, lengua y combatiendo la discriminación y luchando por el respeto de sus derechos.
Hoy, en el Día de la Resistencia Indígena, resulta importante hacer un llamado a las instituciones y a la sociedad en general para resignificar la lucha de las personas indígenas en el país y en la Ciudad de México, valorando su identidad étnico-racial y la resistencia que persiste a través de la preservación de su lengua, tradiciones y costumbres. Solo así podremos construir una sociedad libre de discriminación para todas las personas indígenas en la Ciudad de México, respetando y reconociendo los derechos colectivos e individuales como se encuentra establecido en el artículo 57 de la Constitución Política de la Ciudad de México.
* Zaira Italia Gijón es asesora de empresas en el Gran Acuerdo por el Trato Igualitario del COPRED.