Días de herejías

blogeditor · 1 de abril de 2022

“La realidad tiene la desconcertante costumbre de enfrentarnos con lo inesperado”.

Hanna Arendt

 

Colega periodista cultural que en algo (unos cuanto años más de experiencia) me gana la carrera, José Luis Martínez es dueño de una obra que desde los libros se ha hecho preguntas sobre diversos aspectos de la sociedad y del entramado que desde el subconsciente construye la mexicanidad. Apasionado por hacer y hacerse preguntas, tuve oportunidad de conversar con él hace un par de semanas en que, haciendo confluir los respectivos puentes desde los que miramos al país, trajimos muy a cuento su reciente “Herejías”, mirada retrospectiva alrededor de su columna El Santo Oficio que publica desde 1986.

“Herejías” es un libro en cuyo repaso se decanta una buena parte de la coyuntura política del país, pero al mismo tiempo va más allá al colocar al centro fenómenos muy específicos de nuestro tiempo ¿dirías que es como una especie de suma de tus obsesiones periodísticas y culturales?

Me intereso en temas que tocan asuntos importantes que trascienden las fronteras y la coyuntura: libertad de expresión, defensa de la democracia, violencia contra la mujer… son asuntos que no se circunscriben exclusivamente a la realidad mexicana, sino que van más allá. Dentro del libro hay también cuestiones que me interesan y a la vez me preocupan mucho, como la manera en que usamos las redes sociales como poderosa herramienta tanto para la comunicación como para el linchamiento. “Herejías” es una especie de muestrario de temas que me interesan.

¿Cuál era tu pretensión al construir este libro en específico? Reflexionar sobre lo que está sucediendo en nuestros días. Vivimos tiempos de dilemas muy importantes que es necesario atender. Creo que los libros coyunturales mueren y que la reflexión resulta mucho más perdurable. Cuando hablo, por ejemplo, de Isaiah Berlin, liberal brillante al que sus amigos han acusado de tener buena relación con enemigos ideológicos, yo estoy de acuerdo en que es necesario saber qué piensan los enemigos, no atender al prejuicio sino al conocimiento. Creo mucho en la frase de Camus: “todo lo que sé de moral se lo debo al futbol”: podemos hablar con un amigo aficionado al equipo rival y eso no va fracturar la amistad, al contrario, la dota de una riqueza enorme. Los temas, todos, se deben abordar con libertad y apertura.

¿Será que vivimos momentos en los que las virtudes de la polémica tienden a diluirse? Es cierto que de momento la calidad de la discusión pública ha decrecido y, por hablar de fenómenos culturales, no soy de quienes cree que la sola lectura nos salva o alivia de los prejuicios. Una maravilla de ser lector es la libertad para elegir. El verdadero lector es libre y es crítico. Me gusta plantear temas, estos pueden ser a veces difíciles, pero de la forma más accesible posible. Tengo una consigna: no despreciar nunca la inteligencia del lector.

(José Luis Martínez. “Herejías. Lecturas para tiempos difíciles”. Madre Editorial, 2022).

@elimonpartido