Día Internacional por las Luchas de las Poblaciones Callejeras: un día para no olvidar

Redacción Animal Político · 19 de agosto de 2024

Día Internacional por las Luchas de las Poblaciones Callejeras: un día para no olvidar

Julio de 1993, los periódicos destacaron la noticia de una matanza: niñas, niños, adolescentes y jóvenes que dormían a las afueras de la iglesia de la Candelaria en Río de Janeiro Brasil fueron asesinados a mansalva por un grupo de hombres armados. Nueve años después, entre el 19 y el 22 de agosto del año 2004, en Sao Paulo, Brasil, sucedió la “Masacre de Sé”, durante cuatro días, 15 personas fueron golpeadas con saña en la cabeza, siete personas fallecieron como consecuencia de los golpes y ocho quedaron heridas gravemente.

Es así que desde 2009, diferentes organizaciones que trabajan con estas poblaciones, decidieron conmemorar el 19 de agosto como el Día Internacional por las Luchas de las Poblaciones Callejeras en América Latina, fecha que se estableció para reconocer y dar visibilidad a las problemáticas y luchas de las personas habitantes de calle en diferentes países de América Latina.

La violencia hacia las personas que viven en la calle está presente en todas las ciudades dónde existe este fenómeno social; la Ciudad de México no ha logrado establecer una política pública que garantice el derecho a la vida y a un proyecto de vida de las personas que habitan las calles, cotidianamente se documentan actos de violencia o muerte de quienes habitan las calles sin que exista investigación pericial dónde se sancione a quien cometa actos en contra de la vida y la dignidad de estas personas.

En 2019 el periódico Excélsior informó que “de acuerdo con organizaciones no gubernamentales, en lo que va del año, 121 personas que viven en situación de calle han sufrido quemaduras en la Ciudad de México; 45 de ellas murieron”. En febrero de este año el mismo periódico publicó una nota donde el encabezado decía: “Sujeto prende fuego de ‘broma’ a indigentes en la Venustiano Carranza”, en los vídeos que se hicieron virales se observa un joven que ofrece un abrazo amable a personas integrantes de las poblaciones callejeras, mientras con un encendedor prende fuego a sus cabellos.

Pero la violencia contra estos grupos no solo viene de personas particulares, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCDMX) ha publicado cinco recomendaciones dirigidas a instituciones del Estado, en donde se reconoce que son responsables de actos que atentan contra la dignidad y la integridad de las poblaciones callejeras.

La violencia perpetrada por personas particulares y por las instituciones del Estado contra las poblaciones callejeras tiene consecuencias graves en las víctimas: depresión, ansiedad, estrés, aumento en el consumo de sustancias, irritabilidad, desconfianza y miedo son solo algunas de las condiciones que comprometen su salud emocional.

Ante estas situaciones surge una pregunta: ¿por qué tanta violencia hacia un grupo de personas que se encuentra en desventaja social, económica, cultural y emocional?

La Dra. en ética Adela Cortina, en 2017, definió la palabra aporofobia para nombrar el miedo, rechazo o aversión hacia las personas pobres, misma que se traduce en discriminación y que muchas veces se expresa en violencia verbal o física; sin embargo, una de las expresiones más duras de la aporofobia es la negación de sus derechos humanos por parte de las instituciones del Estado, convirtiéndose en un obstáculo para su desarrollo humano.

En las últimas décadas, el fenómeno social de las poblaciones callejeras, ha desatado diversos debates, sobre todo, tratando de entender las causas por las que una persona termina desarrollando su vida en las calles. “Familias y comunidades expulsoras”, “personas ingobernables”, “usuarios de drogas”, son las respuestas más comunes; sin embargo, con el paso de los años se ha llegado a entender que la vida en la calle depende sobre todo de la fortaleza y capacidades que tienen redes de apoyo como las familias, las comunidades y las instituciones del Estado para acompañar a las personas en los momentos más complicados de sus vidas.

Responsabilizar a las personas, a sus familias o a sus comunidades es no reconocer que en todos los movimientos humanos existe una responsabilidad del Estado para proteger derechos como la salud, la identidad, una vida libre de violencia y no discriminación, pero sobre todo el derecho a la vida y a un proyecto de vida.

En este sentido, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecen que los Estados deben desarrollar acciones puntuales para proteger a las personas, todos los objetivos son importantes; sin embargo, en el caso de las poblaciones callejeras es importante destacar los siguientes: 1. fin a la pobreza, 2. hambre cero, 3. salud y bienestar, 4. educación de calidad, 5. igualdad de género, 6. agua limpia y saneamiento, 8. trabajo decente y desarrollo económico, 10. reducción de las desigualdades y 16. paz, justicia e instituciones sólidas. Estos compromisos internacionales que México firmó son ineludibles cuando se trata de mejorar la vida de personas que lo han perdido todo y que luchan día a día por sobrevivir en entornos donde ven violentados sus derechos humanos de manera sistemática.

Para visibilizar todo lo anterior, se han realizado diferentes acciones, por ejemplo, la campaña difundida en redes sociales, “¿Quiénes son las poblaciones callejeras?”, del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (COPRED) tiene como objetivo informar y sensibilizar a la ciudadanía y a servidoras y servidores públicos acerca de los derechos humanos de las personas que viven en las calles, en particular el derecho a la no discriminación.

Por su lado, la organización civil El Caracol, como parte de la Red EnLaCalle, en el marco de las acciones por el 19 de agosto, impulsó la campaña “Un café para vivir bonito… diálogos por la dignidad”, acción que se llevó a cabo en diferentes zonas de la Ciudad de México con el objetivo de que transeúntes y personas con experiencia de vida en las calles pudieran compartir un café y dialogar sobre la vida en la calle, sensibilizar a la comunidad e invitarlas a crear acciones para que todas las personas, sin importar en lugar en el que viven puedan #VivirBonito.  Tanto la campaña del COPRED, como las acciones de El Caracol, suman acciones positivas en favor de la no discriminación y una vida libre de violencia para las poblaciones callejeras.

El 19 de agosto, organizaciones de América Latina, coordinadas a través de la Red EnLaCalle, invitan a sumarse a las acciones en favor de “Las luchas de las personas en situación de calle en América Latina” a 20 años de la masacre de la Plaza de Sé, en Sao Paulo, Brasil, como una oportunidad de promover los derechos humanos de las poblaciones callejeras y exigir a los Estados que cumplan con su responsabilidad para la erradicación de la violencia y la discriminación la cual atenta directamente contra la dignidad y la vida de quienes viven en la calle.

* Luis Enrique Hernández Aguilar es director de El Caracol A. C., organización dedicada a la atención de las poblaciones callejeras.