Redacción Animal Político · 14 de junio de 2025
Cada 9 de junio se conmemora el Día Internacional de los Archivos. Esta fecha no solo invita a celebrar su valor como vehículos de memoria, como los nombra la autora argentina Elizabeth Jelin, sino también a reflexionar sobre su papel esencial en la búsqueda de verdad y justicia respecto a las violaciones graves de derechos humanos.
Desde Artículo 19 Oficina para México y Centroamérica, nos sumamos a esta conmemoración con una invitación a visitar, usar y hacer suyas dos plataformas que hemos impulsado para contribuir al derecho a la verdad de las víctimas y la sociedad: Archivos de la Represión y Archivos de la Resistencia.
Los archivos son testigos del pasado, prueba viva de lo ocurrido, de la dignidad de las víctimas, de la responsabilidad de los perpetradores, y del contexto que hizo posible la violencia. Son también una herramienta poderosa para saber quiénes somos, cómo llegamos hasta aquí y qué futuro queremos construir como sociedad. En contextos marcados por la impunidad y el olvido, como el mexicano, el derecho a la verdad se encuentra en disputa. Y es justamente en los archivos donde se libran muchas de esas batallas por la memoria: en qué se recuerda, cómo se cuenta y quién lo cuenta.
Desde nuestra oficina regional, hemos tenido el privilegio de trabajar junto a sobrevivientes, familiares y organizaciones sociales en la recopilación, conservación y apertura de archivos relacionados con la violencia de Estado.
Un momento importante en este camino fue la creación de Archivos de la Represión, lanzado en 2018. Esta plataforma digital surge a partir de una donación realizada por excomisionadas y comisionados de la Comisión de la Verdad del estado de Guerrero (Comverdad), quienes durante su mandato consultaron miles de documentos en el Archivo General de la Nación. Su entrega —más de 310,000 imágenes digitalizadas— permitió construir un repositorio que da cuenta de la represión estatal entre 1969 y 1979, particularmente en Guerrero.
Este archivo ha sido consultado por miles de personas en todo el mundo. Para facilitar su acceso, desarrollamos una metodología de catalogación y una estrategia de difusión que busca acercar esta información a toda la sociedad.
Más adelante, en diálogo con sobrevivientes y familiares de víctimas, surgió una nueva necesidad: abrir al público los archivos que ellos y ellas habían conservado con gran esfuerzo durante décadas. Así nació Archivos de la Resistencia, una plataforma que reúne más de 50,000 documentos históricos generados y resguardados por quienes formaron parte de los grupos que enfrentaban al Estado durante la represión de los años sesenta, setenta y ochenta, y por quienes después buscaron a sus seres queridos desaparecidos en medio del silencio y la negación por parte del Estado.
Los fondos que conforman este acervo son testimonio de una memoria activa, a saber: el del Centro de Investigaciones Históricas de los Movimientos Armados (CIHMA), el del Comité de Madres de Desaparecidos Políticos de Chihuahua, el del Comité Pro Defensa de Presos, Perseguidos, Exiliados y Desaparecidos Políticos en Jalisco (CPDPPEYDP) y un donativo llamado Liga Comunista 23 de Septiembre.
La naturaleza de los archivos que pueden encontrarse en los dos archivos es diferente. En Archivos de la represión, los documentos fueron producidos fundamentalmente por la Dirección Federal de Seguridad (DFS), Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales (DIPS), la Sedena y otros organismos policiacos. Estos archivos son una ventana para conocer la forma en que el Estado mexicano conceptualizó a la disidencia política, las formas en que las combatió, y la lógica de violencia que impuso y que configuró prácticas violatorias de derechos humanos, incluso crímenes de Estado de la Defensa Nacional y otras organizaciones policiacas.
Por su lado, los Archivos de la Resistencia son producto de la lucha política y social en México. Son la huella de la organización, el registro de las formas de resistencia, el seguimiento a las acciones, actividades y movilizaciones de los grupos que apostaban a la transformación social en un contexto de persecución, represión e intento de exterminio a los diferentes movimientos armados y sociales por parte del Estado mexicano. La documentación publicada representa el esfuerzo de escritores, redactores, impresores, voceros, militantes, familiares, madres, hijxs, e integrantes de movimientos sociales entre las décadas de 1960- 1992. Personas anónimas, que más allá de cualquier amenaza pudieron preservar y conservar documentos, manteniéndolos ocultos incluso ante la mirada de sus propios familiares y conocidos. Sin su compromiso a pesar de los riesgos, no hubiera sido posible preservar, conservar y resguardar los Archivos de la Resistencia.
En ausencia de una política pública integral y sostenida en materia de verdad, memoria y justicia, estos esfuerzos ciudadanos resultan fundamentales. Porque sin archivos no hay verdad, y sin verdad, no hay justicia ni reparación posibles.
Hoy más que nunca, reivindicamos la urgencia de proteger y abrir los archivos, de mirarlos como herramientas para reconstruir la historia desde abajo, para no olvidar, para exigir la garantía del derecho a la verdad y para seguir construyendo una sociedad más justa.
* María De Vecchi Gerli es Oficial de Verdad y Memoria en Artículo 19 Oficina para México y Centroamérica.