Desplumando a la gallina de los huevos de oro

blogeditor · 22 de junio de 2016

Desplumando a la gallina de los huevos de oro

Juan Carlos Osorio en su país es catalogado como una persona de bien, un estudioso del fútbol y un obsesionado de lo táctico; su sello siempre ha sido la rotación de jugadores. Quien decidió traerlo debe haber estado conforme y a su vez pendiente y vigilante de que un esquema así, en un equipo como el TRI (un producto comercial, social, mediático y también deportivo) era riesgoso. Los resultados eran el hilo de donde pendía la apuesta de Guillermo Cantú y Santiago Baños por el técnico colombiano.

Hoy es claro que la selección nacional no ofrecía las condiciones ideales para que la rotación de Osorio funcionara. No se cuenta con el tiempo suficiente para implementar ese sistema rotatorio, no tenemos jugadores tan versátiles y comprometidos para hacerlo y, lo más notorio, el sistema de rotación de jugadores y posiciones no ha demostrado ser un sistema exitoso en el fútbol mundial.

Fue tan vergonzoso y desastroso el partido, que poco queda por analizar de él. Osorio reconoció haberse equivocado en todo, es el responsable, pero culpables hay más.

Guillermo Cantú, que no sorprende cuando declara que no piensa correr a Osorio. Sería como correrse a sí mismo por no prever, supervisar, ni controlar lo que sucede en esta selección.

Los jugadores, que han convertido a la selección en un coto poco deportivo, un limbo y al mismo tiempo un barril de pólvora. Al TRI tiene rato que se le percibe más stress que el estilo.

Directivos, que insisten en ese esquema de “la gallina de los huevos de oro” a costa de lo único que hace que el fútbol cumpla expectativas: lo deportivo. Y una dirección de selecciones nacionales que lo permite y lo fomenta, que sigue sin conciliar el modelo de negocio con el modelo deportivo.

¿Ahora qué hacemos?

Si se queda, la continuidad de Juan Carlos Osorio será muy condicionada, poco libre. Va a tener que dejar de ser lo que es para conservar un puesto. Y cuando empiezas a ceder en una, terminas cediendo en todas. ¿Van a ser los jugadores los que digan quiénes, cómo, en dónde y junto a quién quieren jugar?

¿Y si se va? ¿A quién van a traer, para dónde van a voltear, qué están dispuestos a cambiar?

Por el TRI han pasado técnicos nacionales, extranjeros,  locales y foráneos y siempre nos topamos con la misma derrota dolorosa, que si en el cuarto partido, que si en penales, que si #noerapenal, el manoseo de jugadores, el manoteo mediático, los intereses económicos encima de los deportivos, la falta de liderazgo en cancha, los errores de dirección, la falta de estilo, el estilo ratonero, la falta de cambios, el exceso de cambios, el culpar a un tercero, el golpear a terceros. Jugadores que quieren y no están, los que están y condicionan, a los que invitan y no quieren, los que llaman y no juegan, los que alinean y no rinden, los que rinden pero no siempre.

Nada más peligroso para la construcción de un verdadero cambio que la declaración de Miguel Herrera diciendo que, cuando se fue, el TRI era campeón y no había perdido. La dolorosa derrota no debe borrar el hecho de que Miguel no se fue, lo corrieron por algo más vergonzoso que ser exhibido en un campo de juego. Exhibirse a golpes fuera de él.

El cambio tiene que ser general. Si la selección nacional es un producto que alcanza, beneficia y afecta a todos, el cambio debe estar en todos.

El manejo comercial debe cambiar, el seleccionado nacional debe cambiar, los medios, los federativos, los dueños, los promotores, hasta la afición debe hacerse más exigente y más respetuosa en temas culturales.

Osorio no debe seguir haciendo las cosas como las hace, pero tampoco va a poder quedarse a hacerlas como se las digan.

Los jugadores son necesarios en el TRI, pero no son útiles si no maduran y se comprometen. Los patrocinadores son bienvenidos, pero si todos siguen jalando para su lado en lugar de tener un provechoso pedazo de algo grande, terminarán quedándose con la peor parte de nada. Desplumando a la gallina de los huevos de oro.

 

@Geo_Gonzalez