Despertar temblando

blogeditor · 10 de junio de 2022

Tú dices que no logras dormir, el sueño te abandonó. ¿Desde cuándo no pegas ojo? Yo, desde niña“.

Ximena Santaolalla, A veces despierto temblando

 

El próximo 16 de junio se cumplirán años —no importa cuántos ni es relevante saberlo— del nacimiento de Efraín Ríos Montt, el dictador guatemalteco bajo cuyo mando el país centroamericano vivió algunas de sus horas más funestas. Oscurecida su figura, como suele oscurecerse la figura de los tiranos asesinos conforme pasan los años desde su momento de mayor gloria (es un decir), hoy Guatemala solo guarda el recuerdo de un militar autoritarísimo, bajo cuya sombra se produjeron algunos de los más horribles crímenes de que tenga memoria la región.

Los horrores perpetrados durante la dictadura de Ríos Montt sirven de marco para “A veces despierto temblando”, la crudísima novela coral con que Ximena Santaolalla debuta en el medio literario, entrando por la puerta grande que le significa el haber sido merecedora del Premio Mauricio Achar 2021.

“Bienvenida a Guatemala, bienvenida a su patria —escupió el oficial de migración—, ¿por qué tantos años en España y luego en México?, ¿ni de vacaciones le gustaba venir?, ¿hace cuánto fue su última visita, señora Fabián? No respondí la pregunta. Hubiera sido más adecuado que me recibiera diciendo: “Bienvenida al país donde el Estado logró matar a cien mil personas en tiempo récord, ¡menos de dos años!”. Dueña de una pluma directa e incisiva, que escarba en una historia que no permite reposo, Ximena Santaolalla decanta a través de su trabajo una de las obsesiones que expone no bien arrancada su historia: la gesta de los kaibiles, un ejército conformado por elementos de alto grado de especialización encargado de combatir a los “enemigos del estado guatemalteco” de todas las formas posibles, haciendo gala de salvajismo y deshumanización. Es en el retrato de ese hito terrible de la historia latinoamericana en el que la novela de Santaolalla alcanza su estatura mayor, consignando desde una composición original uno de los momentos más complejos de la historia reciente, aquel cuando los gobiernos latinoamericanos se especializaban en cumplir a pie juntillas los mandatos estadounidenses, instituidos todos en órdenes supremas a las que ningún dictador de la época quería oponerse.

“A veces despierto temblando” es una novela que no da cuartel. Los kaibiles que cruzan sus páginas dañando hasta las frases impresas, representan una pesadilla del pasado de la que esta parte del continente busca liberarse. En días en los que la región recordará, así sea colateralmente, a uno de sus sátrapas más representativos —e inexplicablemente, menos conocidos a nivel popular— es también un vehículo que consigna un capítulo negro de la historia valiéndose de una pluma solvente y una historia indudablemente poderosa y terrible.

@elimonpartido