Contenido Animal Político · 24 de diciembre de 2019
The Lancet Planetary Health publica un estudio que tiene como autor principal a Usama Bilal, de la Universidad de Drexel, Estados Unidos, que revela la brutal desigualdad en las expectativas de vida en seis ciudades de América Latina.
Una mujer en las zonas pobres de Santiago de Chile va a vivir 18 años menos que una mujer que vive en las zonas más ricas de la ciudad y para el caso de los hombres la diferencia es de nueve años.
En la Ciudad de Panamá la diferencia es de 15 años para ambos sexos; en la Ciudad de México de once años para los hombres y nueve para las mujeres; en Buenos Aires, Argentina, y Belo Horizonte, Brasil, de cuatro en los hombres y seis en las mujeres; en San José, Costa Rica, de cuatro en los hombres y tres en las mujeres.
El estudio es pionero y es la primera vez que se mide la desigualdad en términos de esperanza de vida en América Latina. Se sabe que esta región es la más desigual del mundo, pero no existen datos que materialicen las diferencias en los distintos rubros en los que se expresa esta realidad.
Hoy en América Latina el 80 por ciento de la población vive en las ciudades. Es aquí donde se concentra la pobreza y la desigualdad adquiere tintes dramáticos. Los investigadores han encontrado que las diferencias al interior de las ciudades son mayores que si se compara entre ciudades.
Para Ana María Roux, coautora del estudio, los resultados “destacan la importancia de desarrollar políticas urbanas enfocada a reducir desigualdades sociales y mejorar condiciones sociales y ambientales en los barrios más pobres de las ciudades de Latinoamérica”.
La investigación abre un nuevo campo de estudios a desarrollar que sería interesante, pero sobre todo muy útil, para diseñar políticas públicas diferenciadas al interior de las grandes ciudades de América Latina.
El nuevo gobierno de la Ciudad de México podría utilizar la metodología del estudio que encabeza Bilal, para mapear los niveles de desigualdad en distintos rubros y a partir de esa información actuar en consecuencia (Con información de Javier Salas, El País, 11.12.19)
@RubenAguilar