Desde un lugar de la radio, de cuyo nombre quiero acordarme…

blogeditor · 17 de abril de 2013

Desde un lugar de la radio, de cuyo nombre quiero acordarme…

“El que lee mucho y anda mucho,

ve mucho y sabe mucho”.

Miguel de Cervantes Saavedra

El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor que desde 1996 conmemora la UNESCO, tiene como objetivo  promover la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual a través del derecho de autor.

Un estudio de la UNESCO publicado el año pasado revela que en México hay 2 lectores por cada 10 habitantes. Es decir, los 8 restantes tienen nuevos mundos por descubrir y andar a través de la lectura para ver y saber mucho.

El Instituto Mexicano de la Radio dedicó en 2012 más de 6 mil horas para transmitir en todas sus emisoras la campaña denominada A la luz de los libros, un pretexto para invitarle a liberar su imaginación, emprender un viaje por libros y lecturas en verso y prosa, y comprender e ilustrar la vida a través de formatos radiofónicos tan breves como una cápsula de 5 minutos o un programa de una hora para quien dispone de más tiempo.

Maratones de lectura con participación de radioescuchas, semblanzas de autores y sus obras representativas, presentación de novedades editoriales, talleres de creación literaria y reflexiones hechas por plumas prominentes son contenidos que el IMER, en cumplimiento de su misión como radio de servicio público, ofrece cotidianamente a sus audiencias.

Para este 23 de abril, en el marco del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, el IMER ha preparado una programación especial a través de sus 24 emisoras: lecturas dramatizadas, datos sobre la vida y obra de estos autores, así como los ya tradicionales maratones de lectura en los que se recordará a dos importantes personajes de las letras: Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare.

Este 23 de abril será una oportunidad para incentivar la imaginación y  provocar el gusto por la lectura y su comprensión.

Un antiguo proverbio hindú dice:

Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”.