Los derechos de las trabajadoras del hogar, a más de tres décadas de lucha

Redacción Animal Político · 4 de abril de 2025

Los derechos de las trabajadoras del hogar, a más de tres décadas de lucha

En este articulo les quiero hablar de mi experiencia en el proceso organizativo que me llevó al gran compromiso que tomé, desde que supe que podía hacer algo por mis compañeras en el trabajo del hogar, que no solo ha sido defender sus derechos laborales sino hasta su dignidad.

Todo comenzó cuando tenía 14 años, entré a una casa ajena para limpiar y cuidar a cambio de un pago. Recuerdo el primer día que la señora Olga me dijo: “aquí vas a estar bien, si quieres ir con tus tías los domingos está bien, si no, después del desayuno nada más limpias la cocina, recoges las camas  y saca  a Yudi, y te vas a tu cuarto a descansar”. Yo lo que quería era estar con mis tías y primos. Me preguntaba si era el trabajo que quería hacer toda la vida, pero también pensaba que con ese trabajo no lograría superarme. Quería ir a la escuela, pero no sabía hablar español y me daba miedo, al mismo tiempo percibía una sociedad que no valoraba este trabajo, pues el trabajo en el hogar era ampliamente desvalorizado y considerado una extensión “natural” de las labores femeninas. La sociedad veía este trabajo como algo invisible y de menor importancia, asociado principalmente a las mujeres, especialmente a las de bajos recursos y a las personas racializadas. Era común que las trabajadoras del hogar fuéramos vistas más como “ayudantes”, que como trabajadoras con derechos.

Además, el trabajo del hogar se realizaba en condiciones de explotación, con jornadas extenuantes, salarios muy bajos o incluso en forma de pago en especie. Había más trabajadoras que vivíamos en las casas donde laborábamos, lo que dificultaba aún más la separación entre nuestra vida personal y laboral. También existía una relación paternalista por parte de los empleadores, quienes justificaban la falta de derechos laborales con la idea de brindarnos “protección” o “cuidado” a las trabajadoras.

Toma de conciencia desde mi realidad

En el andar tuve una formación clave en la Juventud Obrera Cristiana (JOC), un movimiento internacional que promovía la organización y formación de jóvenes trabajadores desde una perspectiva de justicia social y respuesta a mi inquietud en mi inicio sobre mi trabajo y su valor.

Cuando llegué a la Ciudad de México como trabajadora del hogar, encontré en la JOC un espacio donde pude reflexionar sobre mi realidad laboral y la de mis compañeras. Ahí recibí formación en derechos laborales y en organización comunitaria, lo que me permitió comprender que mi situación no era individual, sino parte de una problemática estructural que afectaba a miles de trabajadoras del hogar en México.

La JOC fue fundamental en mi proceso de toma de conciencia y liderazgo. A través de la metodología de “ver, juzgar y actuar”, aprendí a analizar las condiciones de trabajo del sector, identificar las injusticias y tomar acción para transformarlas. Fue en este contexto donde empecé a organizarme con otras trabajadoras del hogar, sembrando las bases de lo que más tarde sería esta lucha en el sindicalismo y la creación del Centro Nacional para la Capacitación Profesional y Liderazgo de las Empleadas del Hogar A. C. (CACEH).

Encuentro con otras trabajadoras del hogar para compartir nuestras experiencias y realidades

Del 23 al 30 de marzo de 1988 en Bogotá, Colombia, se llevó a cabo el Primer Encuentro Latinoamericano y el Caribe de Trabajadoras del Hogar con representantes de 11 países, entre ellos México, para compartir nuestras experiencias y reflexionar nuestra situación laboral. Los grupos, asociaciones, sindicatos y federaciones allí presentes fundamos la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar (CONLACTRAHO), con el objetivo de unir a todas las trabajadoras del hogar de América Latina para ser la base de un movimiento de trabajadoras del hogar. El encuentro concluyó con la declaración del 30 de marzo como el “Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar” y como un día de lucha, con el fin combatir la discriminación de clase, raza, etnia, edad y género. En ese momento participaron en la CONLACTRAHO alrededor de 36 organizaciones de 16 países.

En cuando a avances normativos, la CONLACTRAHO elevó la agenda de los derechos de las trabajadoras del hogar al ámbito internacional, caso del Convenio 189 y recomendación 201 adoptado el 16 de junio de 2011 por la Organización Internacional del Trabajo, sobre trabajo decente para trabajadores domésticos, que a la fecha ha sido ratificado en 30 países, de los cuales 16 son de América Latina; aún faltan los países de Centroamérica.

Convenio 189 sobre trabajo decente, ¿una oportunidad de aprender y proponer desde nuestra voz?

El trabajo del hogar en América Latina es invisible e infravalorado, la protección legal es inadecuada en muchos países como México; las trabajadoras del hogar son vulnerables al abuso de sus derechos humanos fundamentales por falta de cumplimiento de las leyes que en muchos países ya existen.

El proceso de elaboración y adopción del Convenio 189 y la Recomendación 201 sobre trabajo decente es un tratado internacional adoptado en 2011, que establece derechos y protecciones laborales para las trabajadoras y los trabajadores del hogar en todo el mundo, y cuyo objetivo es garantizar condiciones de trabajo dignas para este sector históricamente excluido de las leyes laborales. Este proceso tuvo un camino largo. En marzo de 2008 el consejo de administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) inició el procedimiento hacia la adopción de una norma internacional sobre el trabajo decente para las personas trabajadoras del hogar. En marzo de 2009 se publicó el primer informe elaborado con base en un estudio sobre la situación de las trabajadoras del hogar en el mundo. En agosto de 2009 se recibieron las respuestas de los Estados miembros de la OIT al cuestionario sobre las condiciones de las trabajadoras del hogar y marco legal del trabajo del hogar (Primer informe). En noviembre de 2009 se hizo público el segundo informe que recoge las respuestas al cuestionario, las cuales sirvieron de base al debate que se realizaría en la Conferencia Internacional del Trabajo de 2009. En junio de 2010 en la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) se realizó el primer debate y se adoptaron las Conclusiones (como borrador de un Convenio y Recomendación). Entre agosto y noviembre de 2010 se envió a los Estados Miembros, para comentarios, el borrador del Convenio y Recomendación, preparados por la oficina con base a las conclusiones (Tercer Informe). En marzo de 2011 se envió por parte de los Estados Miembros el “cuarto Informe”, que incorpora los comentarios recibidos y los instrumentos preliminares revisados; incluyó una nueva versión del Convenio y la Recomendación. En junio de 2011 la Conferencia Internacional de Trabajadores llevó a cabo el segundo debate, con base al cuarto informe, y en la plenaria se votó a favor de la adopción del Convenio 189 y Recomendación 201.

Resumen del Convenio 189

ARTICULOS 1 y 2. Alcance, cláusula de flexibilidad; 3 y 4. Derechos humanos, trabajo doméstico infantil; 5. Protección al abuso, el acoso y violencia; 6. Términos y condiciones de empleo justas, condiciones decentes de vida y de trabajo. ARTICULO 7. Información sobre términos y condiciones de trabajo, contratos escritos; 8. Protección a trabajadoras del hogar migrante; 9. Trabajadores que viven en la casa de su empleador, identificación y documentos de viaje, privacidad.

ARTICULO 10. Jornada laboral, la compensación de las horas extraordinarias, los períodos de descanso, diarios y semanales y las vacaciones anuales pagadas, etc.; 11. Cobertura del salario mínimo; 12. Protección del salario, restricción al pago en especies; 13 y 14. Seguridad y salud ocupacional, Seguridad social. ARTICULO 15. Protección contra prácticas de abuso por las agencias privadas de empleo; 16. Acceso a procedimientos de resolución de conflictos; 17. Acceso a mecanismos de queja y medios eficaces y accesibles para asegurar el cumplimiento; 18. Implementación y aplicación del Convenio.

A nivel nacional el CACEH ha incidido en avances legislativos muy importantes

En 2019 se reforma la Ley Federal del Trabajo en materia de personas trabajadoras del hogar, específicamente el Capitulo XIII; logro que nos llevó, después de 19 años de lucha, a la ratificación del Convenio 189 y la Recomendación 201 sobre trabajo decente. Tras 9 años de lucha para su ratificación en México, la Suprema Corte reconoció la seguridad social obligatoria para las personas trabajadoras del hogar a partir de un día de trabajo, pero hoy día falta su efectiva implementación por parte de las personas empleadoras: al día de hoy están dadas de alta 62 mil personas trabajadoras del hogar, de 2.4 millones que hay en México, a pesar de que la ley es obligatoria.

Aquí los 5 pasos sencillos para realizar el registro de la(s) persona(s) trabajadora(s) del hogar que trabajan para usted de forma simultánea en el IMSS y al INFONAVIT:

  1. Iniciar el trámite con los datos de la persona empleadora
  • CURP
  • Correo electrónico
  1. Registrar la información de la persona empleadora
  • Datos de contacto
  • Domicilio
  1. Registrar la información de la persona trabajadora del hogar
  • NSS
  • CURP
  • Correo electrónico (opcional)
  • Domicilio
  • Información de cotización de la persona trabajadora del hogar: por mes completo o por día
  • Salario diario
  • Días laborados
  1. Confirmación de datos
  • Revisar que los datos proporcionados sean correctos, en caso contrario realizar la modificación.
  1. Generar el formato de incorporación y línea(s) de captura para pago de IMSS y aportaciones al INFONAVIT
  • Formato de incorporación para las personas trabajadoras del hogar
  • Línea(s) de captura para realizar el pago correspondiente (empleador y trabajadora, cada quien pagará lo correspondiente).

Las personas trabajadoras del hogar en México tienen derecho a cinco seguros por ley: Enfermedad y Maternidad; Riesgos de Trabajo, Invalidez y Vida; Retiro, Cesantía en edad avanzada y vejez; Guarderías, y Prestaciones Sociales, establecidos en la Ley del Seguro Social.

El trabajo del hogar aún visto como un servicio subordinado, sin reconocimiento legal ni social en la práctica, lo que perpetúa las desigualdades de género, clase y raza. Esta percepción ha cambiado en algunos aspectos, pero nuestra lucha por su reconocimiento y el respeto de los derechos de las personas trabajadoras del hogar es necesario que continue, porque a pesar de las leyes existentes en materia de personas trabajadoras del hogar, de 2.5 millones solo 2.4 % tiene seguridad social. Las mujeres trabajadoras del hogar enfrentan abusos, discriminación y miedo a exigir sus derechos.

Tan necesario es seguir atendiendo a las trabajadoras del hogar en su capacitación, asesoría, colocación, campañas de sensibilización, entre otras acciones que llevamos a cabo todos los días para empoderar a las personas trabajadoras, para que como cualquier otra trabajadora no tengan miedo a ejercer sus derechos plenos. Pero como muchas organizaciones perjudicadas por el cierre de programas diplomáticos de ayuda internacional, desde enero estamos en crisis económica teniendo que dar baja al personal de la seguridad y ya no podremos sostener la casa “Aida”, espacio de capacitación profesional y técnica para las trabajadoras del hogar.

Quiero aprovechar este medio para agradecer a todas las personas que nos apoyaron con su donativo para lograr la meta de 5 mil dólares con la campaña “Little by Little” (Poco a poco) de @globalgiving, llevada a cabo del 25 al 28 de marzo. Con este donativo promoveremos el trabajo digno para 100 trabajadoras del hogar mediante talleres de capacitación en derechos laborales, desarrollo de habilidades técnicas, apoyo legal y desarrollo de liderazgo. También mejoraremos la “App Dignas”, la cual facilita a las trabajadoras del hogar el acceso a información sobre los derechos laborales y trabajo decente.

Pedimos a todas las organizaciones donantes que confíen en nuestro trabajo y apoyen directamente nuestros proyectos, y no por medio de otras, ya que hemos demostrado nuestra capacidad para manejar recursos y entrega de productos que establecemos en nuestras metas.

¡Con su apoyo, podemos seguir transformando las vidas de las personas trabajadoras del hogar! Usted, que está leyendo, puede ser parte del cambio que las trabajadoras necesitan todos los días, le pedimos que siga donando para garantizar un trabajo digno y una vida digna para todas las trabajadoras del hogar.

Pedimos urgentemente el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, para que nos reciban y les presentemos nuestra agenda de trabajo de los próximos 6 años, así como una propuesta de atención integral a las personas trabajadoras del hogar en México.

* Marcelina Bautista Bautista es fundadora y directora de CACEH, asambleísta del COPRED.