Derecho a incidir, derecho a reconocer

blogeditor · 2 de diciembre de 2015

Por: Miguel de la Vega (@mig_delavega)

En este año que estamos cerca de concluir ocurrió un hecho de interés en el sector social en materia de reconocimiento de los esfuerzos ciudadanos por el bien común. Compartir Fundación Social ha otorgado reconocimientos a organizaciones de la sociedad civil (OSC), denominados “Premios Compartir” en veintisiete ediciones desde 1988, pretendiendo reconocer:

… una labor ejemplar en favor de los demás a partir del ámbito institucional y a las organizaciones sin fines de lucro que se han destacado por sus acciones […] los premios tienen como objetivo el darlas a conocer entre la opinión pública como una muestra de la diversidad de visiones de la realidad y de las maneras de intervenir en la sociedad que se conciben, diseñan y ponen en práctica para solucionar problemas sociales específicos”.

Si bien se siguen reconociendo contribuciones específicas en campos como la asistencia social, la educación, el desarrollo comunitario o el voluntariado, en 2015 se incluyó por primera vez el reconocimiento a la incidencia en política pública, como una labor estratégica de la sociedad civil organizada. Este reconocimiento no es menor ya que difunde el ejercicio de un derecho de particular importancia, reconocido en el artículo 5° de Ley Federal de Fomento a las actividades de las OSC, donde se estipula, entre otros, el derecho de las OSC a participar en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas, esto es: a incidir.

[contextly_sidebar id=”VSW2KWoikAramqXEkBDq07UwVmGPiPWz”]No porque se haya otorgado un reconocimiento estas actividades son novedosas, por el contrario. Existe ya una larga historia de procesos impulsados por las OSC con objetivos muy diversos que confluyen en la defensa de los derechos y ampliación de las libertades. Tampoco han sido exclusivos de las organizaciones formalmente constituidas ya que la realidad nos demuestra que el concepto de organización civil es mucho más amplio que el descrito en la Ley. Son numerosos los casos de movimientos sociales, agrupaciones y colectivos de diversos tipos que han buscado incidir con o sin éxito en la misma diversidad de causas, a veces en contra de los diferentes niveles de gobierno y en otras contra poderes fácticos, siempre en la misma búsqueda de justicia.

No obstante las dificultades, las carencias de financiamiento y hasta 2013, la prohibición para las donatarias autorizadas para ejercer acciones destinadas a influir en legislación, las OSC han logrado tener una voz y hacer justicia. Basta recordar algunos casos recientes: tras miles de muertes acontecidas por la fallida guerra al narcotráfico, fueron las OSC y movimientos que tras la figura de Javier Sicilia impulsaron la Ley de Víctimas; ha sido la labor del Padre Solalinde y otras OSC, algunas sin constituir como el maravilloso ejemplo de Las Patronas, quienes han señalado el trato inhumano y las violaciones contra migrantes centroamericanos; fue la labor de una familia y el apoyo de un puñado de OSC las que lograron que una niña accediera a medicamentos derivados de la mariguana y con ellos a su derecho constitucional a la salud.

Es por lo anterior y muchos casos mas que es sumamente relevante cerrar el año con una reflexión sobre la importancia de reconocer y poner en la agenda pública estos procesos. Su relevancia es estratégica ya que al proteger derechos y libertades las OSC construyen marcos de democracia, se convierten en garantes de derechos que al Estado le correspondería y hacen las veces de contrapeso a los intereses privados que violan derechos y comunidades.

El derecho a incidir es una de las labores más nobles, sacrificadas y apasionantes que se pueden realizar desde el derecho a formar asociaciones de los ciudadanos en este país y en el mundo. La visión de Compartir Fundación Social al reconocer los esfuerzos seguramente nos traerá historias de buenas prácticas a replicar, narraciones de valentía y búsqueda de justicia, en un país tan necesitado de ella y tan inmerso en el lodo de la impunidad.

 

@DHPMexico