#DeQuéEscribía: periodistas y comunicadores comunitarios, la voz de un pueblo

blogeditor · 7 de agosto de 2021

#DeQuéEscribía: periodistas y comunicadores comunitarios, la voz de un pueblo

Dentro del imaginario popular, cuando pensamos en un periodista, nos remontamos a esa imagen de los periodistas de investigación estadounidenses que trabajan para un gran periódico o medio televisivo y que hacen investigaciones que develan terribles secretos políticos de corrupción, de narcotráfico o delincuencia. Pensamos en esta figura mítica que vive en la gran ciudad, que tiene cientos de informantes anónimos, que consulta archivos y que se desvela horas buscando la verdad. Ésta es la imagen clásica que muchos tenemos de un periodista.

Sería este periodista el que arriesga su vida por desenmascarar la verdad, el que es amenazado por el crimen organizado y el que sufre diversos atentados antes de que su gran nota salga a la luz, nota que además cambia por completo el transcurso de la historia y detona cientos de reacciones y el asombro nacional.

Sin embargo, contrario a esta imagen, en México tenemos la otra cara de la moneda y ésta es la del periodista o el comunicador de una comunidad. ¿A qué nos referimos con esto? Hablamos de personas que dentro de su comunidad se identifican como los voceros, los que cuentan las noticias del día y ponen al tanto a todos sobre los últimos sucesos. Su trabajo principal no es siempre el periodismo, esta persona puede dedicarse a profesiones adicionales como taxista, vendedor, fotógrafo, etc. Sin embargo, su verdadera vocación es la comunicación.

No es menos valioso el trabajo de estos comunicadores, muy por el contrario, pues son ellos los que luchan por tener un espacio, por tener un periódico local que ellos mismos imprimen o una radio comunitaria que la gente pueda escuchar. Ellos se convierten así en una figura irremplazable y única dentro de sus comunidades, se vuelven el vocero y la persona con quien hablar para hacer cualquier denuncia.

Figuras como estas las podemos encontrar en Rubén Pat Cauich (asesinado el 24 de julio de 2018 en Quintana Roo)  y José Guadalupe Chan Dzib (asesinado el 29 de junio del 2018 en Quintana Roo), el primero director y el segundo reportero del Semanario Playa News, un medio noticioso disponible en Facebook y con sede en Playa del Carmen, Quintana Roo. Ambos cubrían noticias locales que iban desde crímenes hasta búsqueda de apoyos para personas de su comunidad que lo necesitaban. Por ejemplo, en la emisión del 21 de abril del 2018, a través del Semanario, Rubén Pat solicitaba el apoyo para Pablo, un muchacho local que padecía leucemia y no tenía recursos para pagar su tratamiento. Por su parte, José Guadalupe publicaba en el Diario Respuesta, el 27 de junio del 2012, la detención de cinco sicarios acusados del asesinato del jefe de sector de la policía municipal, Irvin Alejandro Canul Falcón, y miembros de la célula delictiva “Los Pelones”.

La importancia que empezaban a tener en la comunidad, la cantidad de personas que empezaron a escucharlos y su imagen como comunicadores y como un medio para denunciar, los hizo objetivos del crimen organizado y fue así que, debido a la relevancia que tuvieron en el sur del país, fueron asesinados.

Otro ejemplo más es el periodista Jaime Guadalupe González Domínguez, periodista asesinado el 3 de marzo del 2013 en Ojinaga, Chihuahua. Jaime Guadalupe creó el portal de noticias Ojinaga Noticias, medio que difundía diversas noticias que ocurrían en el estado de Chihuahua no solo de crimen sino también de deportes, sociales y cultura. Además de haber fundado este medio, Jaime Guadalupe trabajaba como periodista independiente para otros medios de comunicación, pero creó su propio noticiero como una forma de expandir su voz y denunciar las diversas injusticias que se tenían en el estado.

A la par, a través del portal Enlace Informativo Regional, el periodista Leobardo Vázquez Atzin (asesinado el 21 de marzo del 2018) informaba acerca de actos de corrupción, crimen y notas generales que sucedían en el estado de Veracruz. A pesar de que sus notas y publicaciones las hacía de forma anónima, era bien sabido que el periodista era el autor de las mismas. En sus notas podemos ver denuncias ciudadanas como aquella publicada el 14 de marzo del 2018 donde acusaba a la empresa Citrofrut de contaminar de manera importante el río Bobos y hacía un recuento de la manifestación ciudadana encabezada por el alcalde de San Rafael ,Daniel Lagunes Marín. Es así como Leobardo se convirtió en el vocero de su localidad y su portal, un medio al cual las personas se acercaban para hacer sus denuncias y buscar mayor atención.

Estas figuras nos desmitifican de cierta forma nuestros estereotipos sobre los periodistas asesinados en México. No solo son los grandes periodistas de investigación que revelan células criminales o desenmascaran a políticos corruptos los que son asesinados en México. Son también los comunicadores locales, los que tienen medios pequeños de comunicación, canales de Facebook y Youtube donde difunden sus noticias, los que tienen estrechos lazos con la comunidad y los que crean confianza entre sus conocidos para que les informen y las noticias se difundan.

Son a ellos a los que también se tiene que proteger y apoyar para que la libertad de prensa y el periodismo en México sigan floreciendo, en ellos recae la enorme tarea de alzar la voz y de dar visibilidad a las personas de las comunidades que de otra forma no serían escuchadas. Son estos comunicadores locales los que se convierten en la voz de las comunidades y que arriesgan su vida para apoyar a los suyos.

Pero si el Estado no es capaz de garantizar ni la seguridad de otros periodistas más conocidos, que trabajan para medios más grandes con mayores recursos y en las grandes ciudades, ¿qué tipo de seguridad podemos esperar para los periodistas y comunicadores locales en nuestro país?

* Monserrat Narváez Naranjo es historiadora y especialista en políticas públicas. Ha trabajado como investigadora en diversos museos, asociaciones civiles y proyectos culturales. Actualmente trabaja en el proyecto Defensores de la Democracia para construir el archivo con las notas recuperadas de los periodistas asesinados en el ejercicio de su profesión.