blogeditor · 8 de octubre de 2012
Por: Néstor de Buen y Leslie Solís
La cifra negra en México alcanza niveles preocupantes de 91.6 por
ciento. En México Evalúa estamos conscientes de que lo que no se
conoce no se puede resolver. ¿Qué pueden hacer las autoridades para
que las víctimas denuncien más y así recabar mayor información sobre
el fenómeno delictivo?
En México, la cifra negra durante 2011 ascendió a 91.6 por ciento. Ésta se refiere a los delitos que no son denunciados, así como a las denuncias en las que no se inicia una averiguación previa. Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad (ENVIPE) 2012, durante 2011 ocurrieron 22.4 millones de delitos, de los cuales 20.5 millones fueron parte de la cifra negra. Dicho porcentaje es muy parecido al registrado en la ENVIPE 2011, la cual se refiere a 2010, que fue de 92.
De acuerdo con la ENVIPE 2012, la cifra negra en los estados de la República se ubica en un rango que va entre 82.3 por ciento (Baja California) y 96.2 por ciento (Guerrero).

A nivel nacional, los delitos con mayor cifra negra son: extorsión (96.6 por ciento), robo parcial de vehículo (94.9 por ciento), robo o asalto en calle o transporte público (94.8 por ciento) y otros como secuestro, secuestro exprés y delitos sexuales (94 por ciento). Por el otro lado, el hecho delictivo con menor cifra negra es el robo total de vehículo (36.2 por ciento).
En general, las víctimas que no denunciaron lo justificaron diciendo que lo consideraban una pérdida de tiempo (34.3 por ciento) o por falta de confianza en la autoridad (15.6 por ciento). Resulta preocupante que en 9.1 por ciento de los casos, las víctimas no levantaron una denuncia por miedo al agresor. Asimismo, algunas personas que sí denunciaron decidieron no iniciar una averiguación previa principalmente por dos razones: la actitud hostil por parte de la autoridad (32.8 por ciento) o que no existían pruebas del ilícito (27.5 por ciento).
¿Qué incentivos tienen las víctimas para denunciar si el desempeño de las autoridades es tan pobre?
Al parecer, no muchos. A nivel nacional, 61.8 por ciento de las denuncias no obtuvo ningún resultado, 16.3 por ciento sigue en trámite, en 6.0 por ciento de los casos la víctima recuperó sus bienes y sólo en 4.7 por ciento de los casos se puso al delincuente a disposición de un juez. Además, 38 por ciento de quienes denunciaron aseguraron haber recibido un trato malo o muy malo por parte de las autoridades.

Dichos porcentajes varían entre entidades. En el Distrito Federal y el Estado de México, 54.7 y 48.3 por ciento de las víctimas que denunciaron, respectivamente, recibieron un trato malo o muy malo. Por otro lado, resulta irónico que en Guerrero, que es el estado con mayor cifra negra, el porcentaje de víctimas que aseguró haber tenido un trato excelente ascendió a 13 –el mayor en todo el país–, seguido de Yucatán con 12.9.
Como se mencionó antes, la cifra negra en nuestro país alcanza niveles preocupantes de 91.6 por ciento y en el caso de uno de los delitos más graves, como la extorsión, llega a 96.6 por ciento. Si queremos que se reduzca la incidencia delictiva y que los perpetradores sean investigados y sancionados, es nuestro deber como ciudadanos informar sobre la ocurrencia de estos hechos. Las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia deben mejorar su desempeño y dar un mejor trato a las víctimas, así como proveer apoyo psicológico, jurídico, económico, médico o protección en caso de que sea necesario. Las autoridades deben inspirar confianza y es imprescindible que, con base en buenos resultados, las víctimas perciban que su denuncia no va a ser una pérdida de tiempo, sino que se investigará y resolverá el ilícito siempre que sea posible.
En México, 9 de cada 10 delitos no se denuncian. Está en manos de las autoridades mejorar su imagen y hacer más eficientes sus procesos para revertir esta tendencia, pues las denuncias son una de las mejores formas para obtener más información sobre el fenómeno delictivo y poder atenderlo correctamente. Lo que no se conoce no se puede resolver.
*Este artículo es la segunda de tres entregas sobre los resultados de la ENVIPE 2012.
*Néstor de Buen y Leslie Solís, investigadores de México Evalúa.
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