¿Debo votar?

blogeditor · 3 de marzo de 2015

¿Debo votar?

En esta época electoral es común que al momento de las preguntas en una conferencia o al terminar el evento un grupo particular de asistentes, sobre todo jóvenes estudiantes, me pregunten sobre qué pienso de esta elección federal, si se debe votar o no y también me den sus razones de por qué van a anular su voto o se van a abstener.

Sus preguntas, posiciones y argumentos dan cuenta de ciudadanos informados, preocupados de lo que sucede en el país, hartos e indignados con el comportamiento de los gobernantes, los políticos y sus partidos, y deseosos de participar de alguna manera para que el país cambie y sea mejor.

El diálogo siempre ocurre, con algunas variantes, de la siguiente manera:

– Sostengo que se debe votar, para evitar que otros decidan por nosotros.

– Me responden que no hay por quién votar, que todos los partidos y los políticos son iguales y representan lo mismo.

– En ese caso digo que hay que elegir al que consideren menos malo.

– La respuesta es reiterar que todos son igual de malos, que no existe una opción.

– Argumento que sin se abstienen o anulan su voto favorecen al PRI, que tiene el voto duro más amplio y sólido.

– Algunos me dicen, con desánimo, que lo entienden y que van a reconsiderar su posición.

– Otros me contestan que les da igual que gane el PRI, el PAN, el PRD o cualquier otro partido. Que ninguno es opción y que se van a abstener.

– Los menos me dicen que en protesta a los gobernantes, los políticos y los partidos van a anular su voto.

– En respuesta digo que respeto sus opiniones y opciones, pero que en un sistema democrático la posibilidad de cambio, con todos sus límites, está asociado al voto. Que con el voto se premia o castiga el comportamiento de los gobernantes y sus partidos. Que hay que ejercer ese derecho.

– El hecho es que la posición de los abstencionistas y de quienes defienden el voto nulo no cambia.

Históricamente en las elecciones federales de medio término el abstencionismo se ha mantenido entre el 50 y 60 por ciento del padrón electoral. Hasta el momento las encuesta dicen que en la elección del 7 de junio se mantendrá en ese rango.

[contextly_sidebar id=”0Qlckw4ktrOY6nizfigCVplZARB0JKCN”]Las últimas encuestas registran un aumento entre quienes dicen que anularán su voto, que ronda en el ocho por ciento. Pienso que en la medida que avance el proceso ese número se va a reducir, para quedar en un cuatro por ciento. Es percepción y me puedo equivocar.

Como muestran las encuestas -esto sí es distinto de otras elecciones- es que hay un creciente desencanto social de lo que ofrecen los partidos y los políticos, que hay un claro ya basta a la corrupción y la impunidad que se asocia a los gobernantes.

Estamos a tres meses de saber el resultado de la elección y de conocer los niveles de abstención y de voto nulo. A partir de ahí habrá que hacer análisis para explicar esos comportamientos. Lo comprometo.

Por lo pronto seguiré dialogando con los estudiantes que me abordan al término de mis conferencias. Siempre es gratificante. De los jóvenes se aprende mucho.

 

@RubenAguilar