¿De qué sirve mi chamba?

blogeditor · 11 de abril de 2014

¿De qué sirve mi chamba?

Por: Alejo Burgos (@AlejoBurgosR)

¿Alguna vez te has preguntado qué aportas a la sociedad con tu trabajo? Para algunos profesionistas, responder esta pregunta resulta muy evidente y salta a la vista de cualquier persona. Un ejemplo es la labor de un médico, cura enfermos y alivia malestares; de un arquitecto, que diseña casas y edificios, y hasta de un buen pastorero, que prepara exquisitos y grasosos tacos desde un trompo de carne gigante que se derrite en su propio jugo para saciar el hambre de sus comensales. De la misma forma podemos enumerar diversas profesiones en las que resulta fácil relacionar el impacto -inmediato o posterior- que genera en las personas. Sin embargo, cuando hablamos de actividades para áreas muy específicas o especializadas a veces es un poco complicado visualizar el alcance que tienen esas chambas en la gente, y es entonces cuando nace la reflexión obligada: ¿qué aporto yo desde mi trinchera?

Así como existen médicos, arquitectos y pastoreros, existimos unos tipos que nos dedicamos a realizar investigación de mercados. Y es aquí donde resulta complicado explicarle a mis amigos que me dedico a la investigación de mercados y que mi trabajo tiene un impacto en sus vidas… la respuesta  natural y más enunciada por ellos es: “entonces haces encuestas”, “te dedicas a la mercadotecnia”, “nomás te inventas necesidades para vender productos caros a las personas”. En definitiva, muy pocas veces -o nunca- vinculan mi profesión con algún impacto positivo en materia social.

[contextly_sidebar id=”3d0f909f766b608a400995d15f933c19″]Sin embargo, y en mi opinión, la investigación de mercados tiene un papel mucho más noble del que normalmente le atribuyen aquellos que no están vinculados con este menester. Un investigador funge como un puente entre los consumidores y sus marcas, somos la voz del cliente, de la audiencia, de la ciudadanía. Los investigadores recopilamos información, la procesamos y damos sentido, analizamos y generamos soluciones tomando como arma un “insight”, que es aquella “verdad” innegable sobre un grupo de personas, marcas o cualquier cosa que estemos analizando. ¿Un ejemplo? En los últimos años hemos visto cómo se generan nuevos productos y servicios que años atrás eran inimaginables. ¿Quién imaginaría una pantalla ligera que cabe en tus manos con todas las funciones que tiene una computadora de escritorio -otro gran invento- y más? Pues sí hubo quien lo imaginara: por allá de los años 80’s existió una famosa serie de televisión futurista llamada Star Trek, en la que durante varios episodios veíamos a un personaje llamado Capitán Picard sostener algo muy parecido a las tabletas electrónicas de hoy, ¿no me crees? Échale un vistazo a este video:

Además de darte cuenta que es el mismo actor que interpreta al Dr. Charles Xavier en las películas de los X-Men, seguro notaste que sostiene en sus manos “algo” muy similar a un Ipad. Un ejemplo claro de un insight: la necesidad de comunicación y aplicaciones desde dispositivos de fácil manejo ha sido una necesidad “visible pero invisible” desde hace ya algún tiempo.

Es aquí donde los resultados de nuestra ardua investigación, las conclusiones, las recomendaciones estratégicas y los talleres se materializan en decisiones que toman las empresas para lanzar o no un nuevo producto, hacer alguna modificación, cambiar la comunicación, abrir o no una nueva sucursal. Aquí es donde decimos “valió la pena el desvelo, el trabajo en fines de semana, las salidas tarde de la oficina”. Ver que contribuimos de alguna u otra forma a hacerte la vida más fácil, más accesible o divertida nos genera una sensación muy satisfactoria, logramos así el impacto social que trastoca y cambia nuestra realidad y que finalmente se traduce en una mejora en la calidad de vida para todos.

Pocas veces nos preguntamos ¿por qué habrán sacado a la venta este producto? ¿Cuántas personas participaron e hicieron posible que existiera? ¿Cómo llegó al súper o a la tiendita de la esquina? ¿Cómo supieron que lo necesitaba?… simplemente lo compramos, lo probamos y si nos agrada… seguramente lo seguiremos comprando.

Otro aspecto importante es ubicar a la empresa como el mejor distribuidor de riqueza; cuando una compañía incrementa su negocio también lo hacen las personas que participan de sus procesos de forma directa o indirecta. Es decir, si una empresa crece, nuestro amigo pastorero tendrá mucha más chamba y también crecerá su negocio. Esto hace que nuestros clientes no sólo sean los departamentos de marketing, investigación e inteligencia de negocios, sino la sociedad en general.

LEXIA es una empresa dedicada a la generación de insights a través de investigación cualitativa y recientemente también cuantitativa -mi trinchera-, pero sin marcar la línea y diferencias de la investigación de mercados tradicional, con esto involucramos de manera más activa a los consumidores en el desarrollo del negocio.

Ahora cuando veas ese comercial chistoso y pienses ¿cómo se les habrá ocurrido tanta tontería? sabrás que no se generó de manera espontánea, sino que tras bambalinas existió un equipo de investigadores de mercados que descubrieron ese insight que hace click contigo y te hace reír.

 

* Alejo Burgos es Licenciado en Mercadotecnia por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Sinaloa. Su pasión por la comunicación y las marcas lo llevó a iniciar su carrera profesional en la investigación de mercados, esto le ha permitido conocer una gran variedad de categorías y marcas.