blogeditor · 21 de mayo de 2021
Vivimos en un mundo lleno de información e imágenes. Basta con encender nuestra televisión o desbloquear nuestro teléfono para acceder a un sinfín de datos que nos dicen lo que pasa día a día. Actualmente, el ritmo en el que las noticias se producen nos permite saber de ellas casi al momento y podría decirse que cualquier persona puede informar sobre un acontecimiento de relevancia nacional.
Las facilidades tecnológicas han hecho que los periodistas en México tengan más de un medio para comunicarse y para difundir noticias. Podcast, blogs personales, canales de YouTube y páginas personales de Facebook se suman a los medios ya tradicionales como la radio, la televisión y los periódicos, y se han vuelto sitios de consumo y difusión de noticias en México. Los nuevos formatos de comunicación permiten a los periodistas expresarse de distintas maneras y usar plataformas variadas para crearse una audiencia propia.
Una de estas periodistas que se valió de estos medios fue Leslie Ann Pamela Montenegro del Real. Asesinada el 5 de febrero del 2018, y conocida como “Nana Pelucas”, Leslie Ann utilizó YouTube para el programa El Sillón TV donde hablaba de temas tan variados que iban desde cultura, salud y belleza hasta aquellos relacionados con la política de Guerrero. En su programa no faltó la crítica hacia los políticos del estado de Guerrero como el actual gobernador Héctor Antonio Astudillo Flores, la regidora de Coyuca Osiris Montes, así como los regidores del estado a quienes criticó en el 2015 por pedir un cuantioso bono de despedida cuando su trabajo en aquel entonces dejó mucho qué desear.
En otros de sus controversiales programas, la “Nana Pelucas” también entrevistó a personajes como el diputado Eduardo Cueva Ruiz del Partido Verde (en aquel entonces), que en 2015 acudió al programa para hablar acerca de sus propuestas para Acapulco; el diputado local de Acapulco, Héctor Vicario Castrejón, quien también habló de su carrera legislativa y su paso por el mundo de la política en Acapulco; entre muchos otros. Más allá de ser simples entrevistas, la “Nana Pelucas” se atrevía a hacer noticias de forma diferente, más jocosas e irónicas, y en las cuales no dudaba en poner en aprietos con preguntas incómodas a sus invitados. Esta forma de hacer noticias la caracterizó y la distinguió entre cientos de periodistas.
Otro destacado periodista que también se valió de las redes sociales para informar fue Rubén Pat Cauich, periodista asesinado el 24 de julio del 2018 en Quintana Roo. A través del Semanario Playa News, Rubén nos invitaba a recorrer sitios culturales como el Museo Carrillo Puerto, a disfrutar de noches de stand-up y comedia, a la vez que también informaba cada noche sobre el acontecer en Quintana Roo. Gracias a su programa, Rubén informaba sobre las demandas sociales de la población en Quintana Roo y movía a la gente del estado para apoyar a personas que debido a algún problema de salud o económico, necesitaba de otros. Lo que distinguía a este noticiero fue la cercanía con la gente de la localidad, el interés por las demandas sociales y que tuvieran respuesta por parte de la autoridad. Como director del Semanario, Rubén se preocupó por darle voz y visibilidad a aquellos que no la tenían y por resolver aquellos conflictos que aquejaban a su gente.
El periodista Héctor González Antonio, asesinado el 29 de mayo del 2018, se suma a esta lista de creadores. A través de sus fotografías narraba los hechos que acontecían en lugares como Tamaulipas, Coahuila y la Ciudad de México. Como corresponsal del Excélsior y reportero de otros periódicos locales, Héctor González informaba sobre la nota roja y sobre aquellos sucesos que lamentamos en nuestro país como asesinatos, accidentes, y otros actos delictivos. Gracias a sus fotografías quedó un testimonio gráfico de estos hechos, un testimonio que será invaluable para el futuro y que mostrará cómo eran estas ciudades, cómo se vivían estos hechos trágicos y cómo eran retratados.
Más allá del horror y el espectáculo de terror que puede ser este tipo de fotografías y de noticias, la nota roja nos habla claramente del malestar de la sociedad y del tratamiento que se da a estas noticias. Nos habla de lo común que es ya para nuestra sociedad el escuchar, leer y ver notas sobre estos temas; nos habla de una sociedad que ya no le teme a la sangre, y que está acostumbrada, lamentablemente, a la muerte. Sin embargo, las fotografías de Héctor tenían el propósito de retratar el horror no para el morbo, sino para denunciar, para alzar la voz y decir que estamos hartos.
Estos periodistas nos enseñan que hay mil formas de contar una historia, que la tecnología nos permite acercarnos al público y a sus demandas de una forma más directa, pero siempre con un firme compromiso por la verdad. Rubén Pat Cauich, Héctor González Antonio y Leslie Ann Pamela Montenegro del Real fueron críticos de su realidad, no tuvieron miedo de decir la verdad, hablaron y usaron todos estos medios disponibles para contar una historia de una forma creativa, atractiva y novedosa que sin duda atrajo a un gran número de seguidores.
Con ellos podemos ver la revolución de las noticias, la transformación que ha tenido este medio y las casi infinitas posibilidades que existen para ser un reportero en México hoy en día. Estas nuevas tecnologías dan mayor libertad a los comunicadores pues ya no están atados a una línea editorial, a los compromisos e intereses que pudiera tener un periódico o una televisora, o al miedo de editar sus notas para mantener un salario y un trabajo; son libres de comunicar y denunciar lo que mejor les parezca pero con esa libertad viene también un precio, que desafortunadamente muchos pagaron con su vida. Cabría preguntarnos cuáles serán los medios informativos del mañana y más aún, cómo van a transformar para bien o para mal a nuestra sociedad.
* Monserrat Narváez Naranjo es historiadora y especialista en políticas públicas. Ha trabajado como investigadora en diversos museos, asociaciones civiles y otros proyectos culturales. Actualmente trabaja en el proyecto Defensores de la Democracia para construir el archivo con las notas recuperadas de los periodistas asesinados en el ejercicio de su profesión.