La complejidad en la implementación de la nueva regulación de la mariguana

blogeditor · 5 de junio de 2021

La complejidad en la implementación de la nueva regulación de la mariguana

La implementación de cualquier nueva ley presupone un reto complejo para el gobierno y la sociedad, ya que el cambio en el estatus quo legal y social implica una inversión de tiempo, esfuerzos institucionales, presupuesto y capital humano. Evidentemente, este proceso tampoco es ajeno a la nueva Ley Federal para la Regulación del Cannabis en México, la cual aun se encuentra en espera de ser aprobada en el Senado de la República.

Esta ley representa un avance en términos de salud pública y seguridad porque el gobierno esta abordando una nueva perspectiva de una política de drogas que históricamente ha causado estigmatización, violencia e impunidad en campesinos y usuarios, por mencionar algunos. Sin embargo la regulación, como se encuentra planteada actualmente, sigue sin resolver problemas de fondo que son necesarios para hablar de una regulación con justicia social para productores y consumidores. Entre las críticas más puntuales hacia esta ley se encuentra la de la organización México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) y Regulación por la Paz.

De acuerdo con las organizaciones, el dictamen de regulación tiene más un matiz económico sin tener ninguna implicación para la reparación a las comunidades más afectadas por la prohibición, entre las que se encuentran personas pobres que usan mariguana y cultivadores de cannabis. El estigma y la criminalización sigue estando presente hacia las y los campesinos que tienen como actividad primordial el cultivo de la cannabis y otras plantas; asimismo, las personas usuarias continúan con incertidumbre ya que sólo se está modificando la tabla de cantidades de posesión toleradas para consumo personal y se cambian los umbrales para determinar las cantidades que se consideran narcomenudeo y narcotráfico.1 Lo anterior implica que el Estado puede seguir persiguiendo administrativa y penalmente la posesión de mariguana. Además, lo más probables es que la ley de la regulación de la cannabis en México tome mucho tiempo en ser “asimilada” y ejecutada por los primeros representantes del Estado que interactúan con las personas usuarias: los policías.

La capacitación policial es un punto primordial en términos de implementación de la nueva ley. A pesar de ello, el involucramiento que la policía tendrá con la nueva regulación no ha sido lo suficientemente problematizado. Esto se puede deber a que, posiblemente, los cambios en la persecución administrativa y penal de la cannabis tomen más relevancia una vez habiendo entrado en vigor la regulación de la mariguana en México.

Los policías son uno de los engranes más importantes del sistema de justicia penal y prácticamente son los primeros representantes del Estado con el que las y los ciudadanos tienen contacto 2. En este sentido, resulta crucial su capacitación y conocimiento en materia de la nueva regulación. Sin embargo, los policías y las fuerzas de seguridad pública históricamente han representado más bien una fuente de extorsión y persecución para quienes usan mariguana. Precisamente, actuaciones de actividades policiales y de miembros de las Fuerzas Armadas en las que se violan derechos humanos han sido uno de los tantos motivos por los cuales la regulación de la mariguana se convirtió en un tema tan urgente en la agenda pública.

Con esta nueva ley, el reto que tienen las instituciones de seguridad pública luce complejo ya que, como la implementación de cualquier ley, ésta toma tiempo en ser asimilada por todo el sistema gubernamental. Sin embargo, tratándose de un tema en el que sistemáticamente las fuerzas de seguridad pública y todo el sistema de justicia penal han utilizado la ley para perseguir el delito de posesión, el conocer y aprender un mecanismo de acción distinta a lo que usualmente se ejecutaba es una situación que francamente va a tomar muchos años por ser aprendida, si acaso. Para sustentar lo que posiblemente vaya a volver a suceder, una vez que se apruebe la regulización tanto en el plano judicial como el plano policial, sólo basta irnos doce años atrás en el tiempo.

En el plano legal, en 2009 se originó la segunda tolerancia de posesión de la cannabis (la primera nació con los dispensarios en 1940) en las reformas a la Ley General de Salud, al Código Penal Federal y a la Ley de Procedimientos Penales que en ese entonces se conoció como la “Ley de Narcomenudeo” 3. Dicha reforma contenía una tabla de orientación en el que se establecía de forma arbitraría y sin ningún sustento la cantidad máxima de narcótico que una persona podía portar para consumo personal e inmediato de cannabis, cocaína u opio, por ejemplo 4. Cuatro años después de la publicación de las reformas, la Dra. Catalina Pérez Correa encontró que casi una tercera parte de los estados de México aún no habían aprobado las reformas a sus códigos penales y el 60% a las leyes estatales de salud 5. Es decir, ni siquiera en el plano legal se había formalizado una cooperación entre autoridades judiciales, policiales y de salud. Asimismo, dicha situación no evitó que las fuerzas de seguridad siguieran dedicando parte de sus operativos para perseguir de forma sistemática a cualquier persona que se le encontrara cualquier cantidad de sustancia ilícita y fuera procesado por narcotráfico, sin ni siquiera tomar en cuenta la tabla de orientación.

En el plano policial, el Dr. Jaime Arredondo junto con otros expertos en reducción de daños investigaron la aplicación de la Ley de narcomenudeo en los cuerpos policiales y examinaron los cambios en el número de arrestos por posesión de drogas, tanto violentos como no violentos, llevados acabo por los distintos cuerpos de seguridad en la ciudad de Tijuana en un tiempo de 72 meses (2009-2012). Dicha investigación encontró que los arrestos totales por posesión de drogas aumentó en el primer cuatrimestre del 2013, por lo que a pesar de que se esperaba teóricamente que la tolerancia en la posesión de pequeñas cantidades de drogas tuviera impacto en el actuar de los policías, los investigadores no encontraron relación alguna 6.

Estos son sólo pequeños ejemplos de lo que podría volver a suceder con las autoridades y su forma de operar en las calles una vez aprobada la Ley Federal para la Regulación del Cannabis. Es muy difícil imaginar cómo es que las autoridades van a relacionarse con las nuevas cantidades de posesión y cómo se puede asegurar que éstas se van a apegar al nuevo marco normativo. Si se quiere hablar de una verdadera regulación, en los mecanismos de implementación se debe tomar en cuenta a los policías y su nuevo accionar, debido a que la nueva Ley Federal de regulación de cannabis, como está planteada, sigue presentando una ventana de oportunidad para que se siga estigmatizando y deteniendo a usuarios.

Por ejemplo, en Uruguay se legalizó la cannabis para su producción y venta en 2013. Posteriormente, en 2015 el ministerio del interior publicó un “protocolo de actuación policial sobre ley de marihuana y sus derivados” en el que se le da a conocer a las autoridades uruguayas los puntos más relevantes a tomar en cuenta en el momento de manejar los cultivos, los procedimientos, las cantidades y su modo de actuar entorno a la cannabis 7.  Aplicar un protocolo de actuación policial similar para México, aunado a una capacitación constante de las policías en materia de los puntos más importantes que deben conocer y manejar de la nueva regulación de cannabis, es un comienzo importante para ir cerrando la brecha entre lo instrumentado en la ley y en lo aplicado por las autoridades. La implementación más critica en la regulación de la mariguana en México todavía no se hace presente, por lo que resultará crucial que exista una voluntad política, presupuestal e institucional por parte de las autoridades para que la política de drogas en este país comience a verdaderamente cambiar de un rumbo que sólo ha dejado violencia, muerte, desplazamientos, estigmatización y una afectación a los derechos humanos de las y los mexicanos.

* Jorge Roa (@JorgeRoaC) es Licenciado en Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Es miembro del Programa de Política de Drogas del CIDE Región Centro y del Proyecto de Análisis de Decisiones en Contextos Inciertos (PADeCI). Sus temas de interés son seguridad pública, violencia y grupos criminales en México.

 

Las opiniones expresadas en este blog son de exclusiva responsabilidad de la autora o autor y no necesariamente representan la opinión del Programa de Política de Drogas.

 

 

 

1 MUCD. (2021). Sin cumplir orden de la Suprema Corte Diputados aprueban regulación de cannabis. Disponible aquí.

2 UNODC. (2010). Seguridad pública y prestación de servicios policiales. Disponible aquí.

3 Secretaría de Cultura. (2019). En 1940 Lázaro Cárdenas legalizó las drogas en México. Disponible aquí.

4 Ojeda, R. (2010). Análisis Jurídico en Materia de Narcomenudeo. Revista del Instituto de la Judicatura Federal. 30. Disponible aquí.

5 Pérez Correa, C. (2013). ¿Qué ha pasado con la Ley de Narcomenudeo? Animal Político. Disponible aquí.

6 Arredondo, J. et.al. (2018). The law on the streets: Evaluating the impact of Mexico’s drug decriminalization reform on drug possession arrests in Tijuana, Mexico. The International journal on drug policy, 54, 1–8.

7 Ministerio del interior. (2015). Protocolo de actuación policial sobre ley de marihuana y sus derivados. Disponible aquí.